Polémica por la gestión de la DANA, que sigue sumando víctimas mortales
Dos días después de que la DANA arrasara el País Valenciá aumentaba el número de muertos, con la recuperación de más cuerpos, al mismo ritmo en que crecía la polémica por la mala gestión del Gobierno autonómico, y no solo respecto a la activación de las alertas, sino también por haber desmantelado la Unidad de Emergencias.

El número de fallecidos a consecuencia de la DANA que el martes golpeó el este y el sur de la península ibérica se elevó ayer a 158. En el País Valenciá, golpeado con especial dureza, se habían recuperado 155 cadáveres, mientras que en Castilla-La Mancha se registraron al menos dos muertes y una más en Andalucía.
Los equipos de rescate seguían trabajando para llegar a las zonas más castigadas, localizar a las numerosas personas que continuaban desparecidas -lo que hace temer que haya decenas o centenares de fallecidos en los vehículos atrapados, bajos anegados o arrastrados por las aguas- y socorrer a quienes permanecían todavía aislados.
Una de las localidades más castigadas ha sido Paiporta, apenas a diez kilómetros de la capital, donde se recuperaron los cuerpos de unas 45 personas, según cálculos municipales. En otras pedanías, como La Torre y Castellar, se han contabilizado 13 muertos.
Decenas de carreteras seguían bloqueadas, el transporte ferroviario y aéreo continuaba gravemente afectado, 366.000 habitantes de una veintena de municipios carecían de suministro de agua potable y 40.000 personas seguían sin electricidad tras recuperarla más de 114.000 afectados, casi el 75% de los inicialmente perjudicados.
Las imágenes devastadoras que ha dejado la DANA a su paso, con calles convertidas en ríos, coches amontonados, muros destrozados y el mobiliario de las casas flotando en estanques de barro sumado al dolor por la pérdida de vidas ha provocado también una ola de solidaridad e innumerables iniciativas de apoyo, entre las que destacan la recogida de dinero, material y alimentos para cubrir las primeras necesidades de los afectados.
«No hay agua, no hay luz, no hay gas, apenas tenemos cobertura en los móviles para poder estar informados y los supermercados están sin existencias. Esto es horroroso», relató a Efe, una vecina del municipio valenciano de Chiva, otro de los más afectados. Allí, el martes se batió un récord histórico de acumulación de agua, 491 litros por metro cuadrado en ocho horas, lo que puede caer en un año completo y que provocó el desbordamiento del barranco que atraviesa el casco urbano.
Cientos de personas con comida y agua, pero sobre todo con palas y escobas para ayudar en las tareas de limpieza cruzaban ayer el puente peatonal que une València con la pedanía de La Torre, la más afectada de la capital. Las grúas empezaban a llevarse los cientos de coches apilados. «Está todo devastado, no queda ni un coche ni un bajo. Hay que empezar de cero, pero no solo aquí. La sensación es de desolación», señalaba un vecino.
ACUSACIONES CRUZADAS
Al tiempo que subía el balance de víctimas mortales y crecía la solidaridad, aumentaba la indignación por la dudosa, cuando no mala, gestión de la catástrofe, y las autoridades se lanzaban acusaciones cruzadas por el tardío envío de la alerta masiva a la población, ya que las alarmas fueron enviadas por SMS ocho horas después de que los barrancos comenzaran a desbordarse.
Además, se reavivaron las críticas por la decisión del Gobierno de PP y Vox de derogar, apenas cuatro meses después de su formación, el decreto que regulaba la creación la Unidad Valenciana de Emergencias, organismo heredado del Ejecutivo anterior y encargado de garantizar la rápida intervención en caso de emergencias de origen meteorológico o sísmico, extinción de incendios forestales y maremotos. El miércoles defendió su decisión porque «solo suponía ahondar en la descoordinación y en el desastre».
El Ministerio español de Interior recordó ayer en relación a las alertas que la gestión de los planes territoriales de protección civil ante una emergencia es competencia de las comunidades autonómicas y que en el caso de la DANA el envío de alerta correspondía a la Generalitat. Respondía así a las declaraciones «erróneas» realizadas el miércoles por el president, Carlos Mazón, que aseguró que los avisos dependen del Centro de Coordinación Operativo Integrado.
Aclaró que la activación de los planes territoriales de protección civil ante una emergencia de cualquier tipo y su posterior gestión es responsabilidad exclusiva de las autoridades autonómicas, que son las competentes en la materia, según la ley. Y explicó que, según la norma en vigor, cuando los organismos competentes detectan posibles riesgos naturales que pueden afectar a población, bienes, infraestructuras, patrimonio cultural y similares emiten avisos a los organismos autonómicos de Protección Civil que reciben estas alertas, realizan un análisis de riesgos y evalúan sus posibles consecuencias. En función de esos análisis, añadió, las autoridades autonómicas de Protección Civil activan las alertas correspondientes.
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo defendió la gestión de Mazón, afirmando que tomó decisiones en función de la información que le llegaba de organismos como la Agencia de Meteorología o la Confederación Hidrográfica del Júcar, «competencia exclusiva» del Gobierno español, al que criticó por su falta de información y colaboración tras la «emergencia nacional».
«Los protocolos que teníamos en la Comunidad Valenciana se han cumplido y se están gestionando. Y todavía queda mucho trabajo», declaró, para señalar que hay que hacer un «análisis meticuloso de la información disponible y de las decisiones que se adoptan en base a la información disponible en tiempo real y en cada momento».
El síndic del PSPV en Les Corts, José Muñoz, respondió a Feijoó que «si alguien llegó tarde para responder ante la emergencia provocada por la DANA fue el president de la Generalitat valenciana». Aseguró que «el Gobierno estaba comunicando datos al Consell desde las 07.30 horas del pasado martes», por lo que el Govern tenía información detallada del fenómeno desde primera hora. Pero criticó que Mazón «no tomó decisiones hasta pasadas las 20.00 horas» del martes, «cuando la situación en muchos municipios era ya crítica». «Muchísimos alcaldes tomaron medidas preventivas en sus municipios para asegurar la integridad de sus ciudadanos sin ningún tipo de instrucción de la Generalitat ni de ninguna de sus consellerias», aseveró.
«LLEGARON TARDE»
El síndic de Compromís, Joan Baldoví, dijo, por su parte, que «son momentos de arrimar el hombro y es justamente lo que no está haciendo el president Mazón». «Está intentando quitarse de encima responsabilidades. Está intentando difuminar las responsabilidades que él tenía como president», aseguró.
«El Gobierno de la Generalitat tenía todas las competencias de Protección Civil y de Emergencias para tomar decisiones y, al parecer, las tomó tarde. Los avisos llegaron tarde. Lo están diciendo los expertos, lo están diciendo los meteorólogos, lo están diciendo los catedráticos de Física», apuntó. «Estamos preguntándonos, sinceramente, si algunos están capacitados para gestionar estas catástrofes», manifestó.
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