Becker y Kubo neutralizan a un FC Barcelona hasta ahora intratable
Un gran partido del japonés y los cambios de Imanol Aguacil, que dio entrada Sheraldo Becker, sirvieron para sorprender a un FC Barcelona en racha. La Real recupera sensaciones de temporadas anteriores y se coloca cerca de plazas europeas.

El fútbol suele dar sorpresas y lo de ayer fue otra de esas historias que regaló a los aficionados de la Real Sociedad. El equipo de Imanol Aguacil, muy dubitativo en este inicio de temporada, llegaba al encuentro como peor equipo local, pero con un ambiente electrizante en Anoeta y una lluvia persistente que complicó el juego, los locales lograron toda una hazaña: vencer a un FC Barcelona hasta ahora intratable, pero sin su rutilante y joven estrella Lamine Yamal por lesión.
Desde el comienzo del partido, la alta intensidad y presión de la Real complicaron la salida de balón del equipo de Hansi Flick, que no pudo combinar con facilidad e incluso se vio obligado a jugar en largo en reiteradas ocasiones. Con todo, el gol estuvo cerca, después de que Lewandowski aprovechara una jugada mal defendida por parte de la defensa txuri urdin. Sin embargo, el árbitro anuló el gol por un fuera de juego milimétrico que solo el VAR pudo ver.
Con un once modificado que incluía a Aihen Muñoz y Becker, el momento decisivo llegó en el minuto 33, cuando el extremo izquierdo -el mejor ayer junto a Take Kubo-, tras una prolongación de cabeza de Sucic, superó al guardameta culé Iñaki Peña.
La primera mitad culminó con una clara exhibición de la Real Sociedad, que hizo mucho daño a la contra y logró contener a un FC Barcelona que, aunque era un torbellino ofensivo en la competición, no logró crear ocasiones claras.
ALTA INTENSIDAD
Ante la necesidad de conservar la frescura e intensidad, Aguacil optó por hacer cuatro cambios de golpe en el inicio de la segunda parte. Entraron Elustondo, Barrenetxea, Oskarsson y S. Gómez, mientras que Aramburu, Becker, Oyarzabal y Sucic se retiraron del campo. Cambios estratégicos que revitalizaron a un equipo que continuó presionando ante un Barça que, a pesar de su calidad, no lograba concretar jugadas.
Flick hizo entrar a Olmo y Fati, pero el equipo catalán no logró encontrar espacios, se precipitó en exceso y no pudo ordenarse tras pérdida, lo que resultó en su segunda derrota de la temporada.
La Real, por su parte, luchó hasta el último instante con un Kubo deslumbrante y logró una victoria ante el equipo culé, al que no habían superado desde 2015. A pesar de un inicio algo irregular, los de Aguacil se colocan octavos, a dos puntos de las plazas europeas. Además, han recuperado las sensaciones que les hicieron brillar en temporadas anteriores.

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