Pello GUERRA
IRUÑEA
RESIGNIFICACIÓN DEL MONUMENTO FRANQUISTA

Acuerdo «histórico» en Iruñea para la transformación de Los Caídos

EH Bildu, PSN y Geroa Bai calificaron ayer de «acuerdo histórico» el pacto que han alcanzado para demoler parte del Monumento a los Caídos (la cripta y las arquerías), ocultar la cúpula y crear en el resto del edificio el centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática “Maravillas Lamberto”. Se plasmará con un concurso de proyectos y se realizará un proceso participativo.

Los representantes de PSN, EH Bildu y Geroa Bai posan con el acuerdo alcanzado para transformar Los Caídos de Iruñea.
Los representantes de PSN, EH Bildu y Geroa Bai posan con el acuerdo alcanzado para transformar Los Caídos de Iruñea. (Idoia ZABALETA | FOKU)

Demoler elementos arquitectónicos «que implican simbología franquista», intervenir sobre la cúpula exterior «de modo que se oculte y cambie el skyline», y que en el resto del inmueble se ponga en marcha un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática. Estos son los elementos esenciales del «acuerdo histórico» alcanzado por EH Bildu, PSN y Geroa Bai para transformar el Monumento a los Caídos de Iruñea y que incluye un concurso de proyectos y un proceso participativo.

En el citado acuerdo, hecho público un 20 de noviembre, aniversario de la muerte de Franco, se recuerda que ese inmueble «se erigió en 1942 para conmemorar y ensalzar el alzamiento golpista de 1936 y el posterior régimen totalitario franquista en pleno centro de Pamplona-Iruñea» y que, ante el mismo, «las fuerzas firmantes consideramos que hay que actuar de forma contundente, clara y expresiva».

En ese camino, el acuerdo plantea transformar «el espacio urbano en un centro dedicado a la memoria democrática y a la denuncia del fascismo, que ofrezca una lectura crítica de esa etapa histórica, traslade a las nuevas generaciones el peligro de la ideología fascista y la necesidad de defensa permanente de los valores democráticos y de los derechos humanos».

Se trata de una intervención cuyo marco establecen «los acuerdos políticos a nivel de Navarra y en Pamplona-Iruñea, que representan el respaldo mayoritario de la sociedad», y que «debe ofrecer una alternativa urbanística para la recuperación de un espacio fallido para la ciudad y debe contar con un proceso de participación ciudadana».

DOBLE TRANSFORMACIÓN

En concreto, en el acuerdo se recoge «una transformación física y simbólica del edificio que combine la demolición de elementos que implican la simbología franquista con la creación en dicho lugar, que perdería la condición de monumento, de un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática».

Respecto a la simbología franquista y la arquitectura del edificio, EH Bildu, PSN y Geroa Bai han acordado «la desaparición y demolición de las criptas en las que estuvieron enterrados los golpistas Mola y Sanjurjo, la retirada de los mármoles que se pusieron con objeto de la inauguración y que incluyen inscripciones de Franco ocultos hoy en día y sitos en el interior del recinto; y la demolición de las arquerías exteriores del edificio».

Asimismo, han pactado «la intervención específica importante sobre la cúpula exterior, de modo que se oculte y cambie el skyline en cuanto a elemento arquitectónico que ha dado visibilidad y acompañado al paisaje urbano de esta ciudad con vocación de dominación simbólica». De esta manera, «se deberá visualizar la transformación del propio edificio, secularizarlo y crear un nuevo paisaje urbano y simbólico acorde con el nuevo valor social del edificio».

En todo caso, esa transformación «mantendrá la estructura interna de la cúpula donde se encuentran las pinturas de Ramón Soltz, con el objeto de posibilitar la lectura crítica de las mismas en el propio centro», mediante «visionados restringidos a fines educativos, pedagógicos y/o académicos, permaneciendo ocultas al público en general».

Además, también se contempla la posibilidad de «realizar cambios en la fachada anterior y posterior vinculados a la significación del nuevo centro y la renovación urbanística de la Plaza de la Libertad y su entorno».

“MARAVILLAS LAMBERTO”

Al mismo tiempo, se contempla la creación en el edifico transformado de «un centro de denuncia del fascismo y por la memoria democrática» que se denominará «“Maravillas Lamberto”, icono de la barbarie franquista».

El centro estará «vinculado al ámbito de la memoria democrática y expondrá a la sociedad y en especial a las nuevas generaciones, las causas e ideas que impulsaron el golpe de Estado, las vulneraciones de derechos humanos que supusieron el asesinato, el exilio, la represión de miles de personas y la conculcación de sus derechos».

Además, tendrá como objetivo «reflexionar y alertar a la sociedad actual sobre los riesgos y peligros de las nuevas formas de fascismo» y colaborará con Oroibidea, del Instituto Navarro de la Memoria, y el programa Escuelas con Memoria por La Paz y la Convivencia, del Gobierno de Nafarroa.

CONCURSO DE PROYECTOS

Para fijar cómo se plasma esta transformación, los grupos firmantes, «a través del acuerdo de la mayoría municipal del Ayuntamiento de Pamplona-Iruñea, impulsaremos con la mayor brevedad posible un concurso de proyectos, con bases concretas que recojan lo establecido en este acuerdo» y que «designarán un jurado multidisciplinar y en el que también participarán representantes del Ayuntamiento y del Gobierno de Navarra».

Además, se comprometen a realizar «un proceso participativo-informativo-pedagógico, que incluya una consulta ciudadana y única en Pamplona-Iruñea al respecto».

En esa línea y previamente, en EH Bildu, este acuerdo, que tiene el apoyo de la Mesa Política Nacional, de la Mesa Política de Nafarroa y del grupo municipal de Iruñea, será sometido a la ratificación de los afiliados del herrialde los próximos días 22 y 23.

CAMBIOS LEGISLATIVOS

Para «dotar de seguridad jurídica a la transformación del edificio», EH Bildu, PSN y Geroa Bai presentarán un cambio legislativo en «la Ley Foral de 2013 de reconocimiento y reparación moral de los ciudadanos navarros asesinados y víctimas de la represión a raíz del golpe militar de 1936».

Asimismo, impulsarán «los cambios necesarios en la normativa del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Iruñea-Pamplona para dotar de protección a la intervención y «hacerla irreversible».

La ejecución de la transformación del edificio, así como la gestión del futuro centro “Maravillas Lamberto” corresponderá al Consistorio iruindarra, aunque «se promoverá un grupo de trabajo y convenios de colaboración» con el Gobierno de Nafarroa.

DESBLOQUEAR UN PROBLEMA

En la presentación oficial ante la prensa del acuerdo alcanzado, estuvieron ayer presentes por el PSN, el portavoz Ramón Alzórriz y la portavoz en el Consistorio iruindarra, Marina Curiel; por EH Bildu, la coordinadora en Nafarroa, Miren Zabaleta, y el concejal delegado de Gobierno Estratégico del Ayuntamiento de Iruñea, Joxe Abaurrea, y por Geroa Bai, el portavoz Pablo Azcona y el concejal en la capital navarra Javier Leoz.

En sus intervenciones, los distintos portavoces coincidieron en calificar el acuerdo de «histórico» y que «desbloquea un problema enquistado desde hace décadas».

El primero en tomar la palabra fue el portavoz del PSN, quien destacó que con el pacto, las tres formaciones firmantes «damos un paso de gigante hacia la política útil», que «se vuelve más esencial que nunca para fortalecer nuestra democracia».

Desde EH Bildu, Zabaleta señaló que el acuerdo, que reconoció que «no ha sido fácil, supone «un paso histórico que convierte un edificio que ha sido un problema para las víctimas del franquismo en una oportunidad histórica». Y calificó la elección del nombre de Maravillas Lamberto para el centro de interpretación de «justicia poética, de símbolo combatiendo a un símbolo».

Por su parte, Azcona señaló que, para Geroa Bai, se trata de «un acuerdo de mínimos en un tema complejo que supone un avance importante».

En este pacto sobre Los Caídos no figura Contigo-Zurekin, que realizó una valoración de urgencia ante los medios, ya que «en ningún momento nos han hecho partícipes de este proceso», aseguró su portavoz, Carlos Guzmán. Señaló que no están de acuerdo «ni con el fondo, ni con la forma» y anunció «una ofensiva política e institucional pidiendo todas las explicaciones».

Desde la derecha, UPN calificó el acuerdo de «inaceptable, oscuro y sectario», y se quejó de que «deja fuera al partido líder de Pamplona y de Navarra». Y el PP lo tachó de «insulto» y aventuró que van a hacer «una chapuza».