Gaizka IZAGIRRE
HERNANI
EMILIA PÉREZ

Sorprendente, pero no redondo, narcothriller musical

Tal vez sea un error ahondar mucho en una película con unas características tan especiales como las de “Emilia Pérez”; puede ser, pero no puedo evitar pensar que tenía todo el potencial para ser una cinta tremenda, redonda, y por desgracia no lo es.

Es un sorprendente musical sobre un narco que cambia de identidad de género. En su vertiente musical uno se deja llevar por la espectacular puesta en escena y la tremenda energía que desprende, es una gozada, pero en lo que respecta a su parte más “seria” o política todo es más superficial y obvio. Es audaz, provocativa, atrevida y única, pero se tambalea en su segunda mitad.

El guion, que toca temas como la identidad de género, la culpa y la redención, es insustancial en muchos momentos, sin aprovechar del todo el potencial emocional que estos temas podrían haber ofrecido. No profundiza lo suficiente en las motivaciones y conflictos internos de Emilia, lo que podría haber hecho que su viaje emocional fuera más impactante.

El arco de transformación de Emilia, que debería ser el corazón emocional del filme, queda a veces opacado por escenas más ligeras o por la presencia de personajes secundarios que no siempre suman a la trama principal. Karla Sofía Gascón, que interpreta a Emilia, se convierte en el alma de la película.

Grandísimo trabajo el del director, Jacques Audiard, por abordar una historia tan audaz que trata temas tan relevantes como la identidad trans en un contexto tan inusual como el narcotráfico, y además llevándola por el terreno del musical, pero su falta de cohesión tonal y la superficialidad con la que trata sus temas le impiden alcanzar todo su potencial.