GARA
GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Tras ensañarse con el Kamal Adwan, Israel lleva la matanza a Beit Hanoun

Los pacientes y sanitarios del hospital Kamal Adwan, destruido por el asalto del Ejército israelí, relataron horas de humillaciones, palizas y maltratos en los interrogatorios. Al menos 240 siguen prisioneros, entre ellos el director, Husam Abu Safiya, que había resistido meses de asedio. Cuando aún no se había apagado el incendio del hospital, Israel arreció los bombardeos en Beit Hanoun.

Palestinos lloran por la muerte de familiares en Jan Yunis.
Palestinos lloran por la muerte de familiares en Jan Yunis. (Basher TALEB | AFP)

El Ejército israelí se ensañó con el personal y los pacientes del hospital Kamal Adwan, después de asaltarlo y prender fuego a parte de sus instalaciones, el pasado viernes, dejándolo fuera de servicio. Fueron detenidos y desnudados durante más de 12 horas en medio del frío y algunos fueron golpeados, incluidos heridos o enfermos, según relató a Al-Jazeera Ismail al-Kahlout, un enfermero del hospital.

Añadió que los soldados abofetearon a las mujeres que rechazaron levantar su ropa para ser registradas y no les permitieron ir a los baños. «Vivimos en la humillación. Estamos agotados. Ya basta», añadió. Otros testimonios relataron cómo fueron obligados a caminar durante dos horas con poca ropa hasta el lugar de los interrogatorios, donde volvieron a producirse escenas de humillación. «Nos escupieron. Nos humillaron (...) Antes de liberarnos, nos tomaron fotos y nos pusieron un número en el pecho y la espalda de todos», señalaron.

Otro sanitario explicó que los soldados los ataron y les vendaron los ojos y que podían oír gritos sin saber de quién eran, mientras esperaban su turno para ser golpeados e interrogados.

Finalmente, el Ejército israelí liberó ayer a unas 400 personas, pero mantuvo como prisioneros a parte de su personal médico, entre ellos su director, Husam Abu Safiya, que lleva más de dos meses en la primera línea, dirigiendo el hospital en medio de fuertes ataques y denunciando la violación del derecho internacional que implica la destrucción de sistema sanitario.

Sus llamamientos a la protección internacional han sido tan constantes como el silencio de la comunidad internacional que los ha ignorado.

Su arresto, que el Ejército confirmó ayer con el de otras 240 personas, supone una especial venganza israelí contra un médico que se ha convertido en otro símbolo de la resistencia palestina frente al genocidio. El Ejército justificó su asalto al Kamal Adwan -que albergaba unas 350 personas, incluidos 75 pacientes con sus acompañantes, y 180 miembros del personal médico- con su habitual excusa de que servía como base de Hamas.

Los últimos 15 pacientes críticos que quedaban, y 70 sanitarios fueron llevados al hospital Indonesio, que no cuenta con equipos adecuados y que el Ejército israelí ya dejó fuera de servicio.

La OMS alertó de que el desplazamiento y el maltrato a estos pacientes en estado tan crítico suponen «graves riesgos para su vida».

«El desmantelamiento sistemático del sistema de salud en Gaza es una sentencia de muerte para decenas de miles de palestinos», denunció esta organización, que recordó las restricciones de acceso que Israel impone a su personal.

MÁS BOMBARDEOS

Con el sistema de salud destruido y cuando aún ardía el hospital y como parte de esta ofensiva de «limpieza étnica» que Israel lleva a cabo en todo el norte de la Franja, el Ejército israelí emprendió una nueva operación en la ciudad de Beit Hanoun, donde fuentes médicas palestinas ya reportaron antes del amanecer diez muertos. Otro bombardeo israelí en Beit Lahiya, también en el norte de Gaza, mató a cuatro personas,

Israel también bombardeó una vivienda en el campo de refugiados de Maghazi, en el centro del enclave, matando a al menos a 9 miembros de la misma familia -incluidos tres niños-, mientras que dos palestinos murieron en la supuesta «zona segura» de al-Mawasi, en el sur, ahora azotada por lluvias y vientos que han destruido miles de tiendas de desplazados. Otras dos personas murieron en un ataque en la ciudad de Gaza.