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KIEV
CRISIS ENERGÉTICA

Ucrania corta el tránsito de gas natural ruso por su territorio

Ucrania cortó ayer el tránsito de gas natural ruso a través de su territorio, tal y como había advertido que haría en los últimos días, lo que provocó gran preocupación e incertidumbre en el este de Europa. Polonia aplaudió la decisión, pero Moldavia declaró el estado de emergencia y Eslovaquia, por su parte, amenaza con tomar represalias contra Kiev.

La compañía rusa Gazprom confirmó el corte del tránsito de gas ruso por territorio ucraniano.
La compañía rusa Gazprom confirmó el corte del tránsito de gas ruso por territorio ucraniano. (Piotr SWAT | CONTACTO)

Las exportaciones de gas natural ruso a Europa a través del territorio ucraniano quedaron interrumpidas ayer después de que Kiev decidiera no renovar el contrato suscrito hace cinco años con Moscú. Tampoco permitirá el tránsito de gas ruso a través de su territorio, aunque primero se venda a otro país, como Azerbaiyán, y después a empresas europeas.

El gas ruso se ha suministrado a Europa a través de gasoductos que pasan por Ucrania desde la desintegración de la Unión Soviética en 1991. A finales de 2019, ambos países renovaron el acuerdo a través de un contrato de cinco años, que expiró ayer y que se había respetado pese a guerra tras la invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022.

Ese acuerdo fue facilitado en su día por Bruselas con el objetivo de garantizar un marco estable y poner fin a los casos de arbitraje que se prolongaron durante años entre las compañías de gas rusa y ucraniana. Pero ahora Kiev ha decidido no prolongarlo y ambas partes confirmaron ayer que el gas había dejado de transitar definitivamente.

«Hemos interrumpido el tránsito de gas ruso en interés de la seguridad nacional, es un acontecimiento histórico. Rusia pierde mercados y sufrirá pérdidas financieras», afirmó complacido el ministro ucraniano de Energía, Guerman Galushchenko, en un comunicado de prensa.

Pero Ucrania también sentirá los efectos de esta desconexión energética ya que se enfrenta a la pérdida de unos 800 millones de dólares al año en tarifas de tránsito desde Rusia, mientras que Gazprom perderá unos 5.000 millones de dólares en ventas de gas.

«UNA DE LAS MAYORES DERROTAS DE MOSCÚ»

El fin del tránsito de gas ruso es «una de las mayores derrotas de Moscú», celebró, a su vez, el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski.

Otros dirigentes europeos celebraron lo que consideran un paso más para que Europa deje de depender de la energía rusa. Fue el caso del ministro de Exteriores de Polonia, Radosław Sikorski, que calificó la medida como «otra victoria más tras la ampliación de la OTAN con Finlandia y Suecia», después de que el presidente ruso, Vladimir Putin, «gastara miles de millones en construir Nordstream para eludir Ucrania y chantajear a Europa del Este con la amenaza de cortar el suministro de gas».

Hace dos días, Putin alertó de que el cese del tránsito del gas ruso por Ucrania disparará los precios en la UE.

Desde la invasión rusa de Ucrania, la UE redobló sus esfuerzos para reducir su dependencia del aparato energético ruso buscando fuentes alternativas y contratos con otros países como Qatar y EEUU que han ayudado al bloque comunitario a mantener los precios estables a pesar de la desconexión con Rusia. La participación del gas ruso en el mercado europeo ha caído de aproximadamente el 35% a alrededor del 8%, ya que los países europeos intentaron diversificar los suministros.

«La infraestructura de gas europea es lo suficientemente flexible como para suministrar gas de origen no ruso a Europa central y oriental a través de rutas alternativas. Se ha reforzado con importantes nuevas capacidades de importación de gas natural licuado desde 2022», señaló la portavoz de la Comisión Europea (CE), Anna-Kaisa Itkonen.

La UE ha reforzado su arquitectura del suministro de gas «con importantes nuevas capacidades de importación de GNL (gas natural licuado) desde 2022» y «con medidas de eficiencia energética y el desarrollo de energías renovables», añadió.

Pero aunque el continente europeo intenta romper su dependencia del gas ruso desde 2022, varios países de Europa oriental aún dependen de Moscú para suplir su demanda energética.

Casi un tercio del gas ruso vendido a Europa pasaba hasta ahora por territorio ucraniano, el resto transita por gasoductos submarinos en el mar Negro hasta Bulgaria, Serbia y Hungría, o por importación de gas natural licuado (GNL) ruso en buques cisterna.

Algunos países, como República Checa, Italia, Hungría, Eslovaquia y Austria, todavía dependen en gran medida del gas ruso, y los dos últimos serán los más afectados, ya que el gas ruso representa aproximadamente el 60% de su demanda, según fuentes de la Comisión Europea, pero aseguraron que recibirán suministro por vías alternativas.

Hungría recibe la mayor parte de sus importaciones de gas ruso por el gasoducto del mar Negro, por ello no se verá afectada por la decisión ucraniana, y Austria aseguró contar con otras rutas para abastecerse.

Pero el primer ministro eslovaco, Robert Fico, afín a Moscú, denunció la no renovación del acuerdo y afirmó que la medida perjudicará más a Europa que a Rusia. Hace unos días advirtió a Kiev con medidas recíprocas si de verdad se interrumpía el tránsito de ese combustible. «Si esto se vuelve inevitable -avisó-, interrumpiremos el suministro de electricidad, que Ucrania necesita urgentemente en caso de cortes de red» debido a los daños en su infraestructura energética después de casi tres años de bombardeos rusos, «o acordaremos otro tipo de acción».

La ministra de Economía, Denisa Sáková, declaró el martes que Eslovaquia está preparada y «no hay riesgo de escasez de gas», pero sí habló de un encarecimiento para los consumidores en 2025.

SITUACIÓN CRÍTICA EN MOLDAVIA

Fuera de la Unión Europea (UE), la situación es crítica en Moldavia, fronteriza con Ucrania, que depende en gran medida del gas ruso para su generación de electricidad, ubicada en Transnistria, y aboga por buscar soluciones alternativas. El país, que además debe lidiar con los separatistas de Transnistria apoyados por Rusia, ya declaró el estado de emergencia durante 60 días anticipando el corte ucraniano.

El pasado sábado, la empresa rusa Gazprom anunció que también suspendería el envío de gas por una disputa en torno a una deuda, lo que llevó al Gobierno moldavo a denunciar «tácticas opresivas».

En la capital, Chisinau, algunos residentes expresaron su temor. «Es terrible, nadie sabe lo que pasará. Compré algunas velas y un generador», contó a AFP Cristina, una estudiante de 21 años.

Gazprom ya redujo el suministro a Moldavia desde el inicio de la invasión, y únicamente envía gas al enclave separatista de Transnistria, que ayer interrumpió el suministro de electricidad al territorio moldavo debido a la falta de gas. La central termoeléctrica en el enclave apoyado por Moscú, que ayer empezó a emplear carbón en vez de gas, cubría el 80% de las necesidades de energía eléctrica de Moldavia, que ahora se verá obligada a importarla desde Rumanía a un precio más elevado.

«El Kremlin recurre de nuevo al chantaje energético para influenciar las elecciones legislativas de 2025 y socavar nuestro camino europeo», dijo la presidenta de Moldavia, la proeuropea Maia Sandu, que ofreció ayuda humanitaria a los habitantes de Transnistria, que quedarían sin calefacción en pleno invierno. Pero las autoridades locales lo rechazaron y optaron por mantener su lealtad a Moscú, indicó Alexandru Flenchea, un exfuncionario gubernamental especializado en esa región.

Según la televisión de Transnistria, la central tiene reservas de carbón garantizarán durante casi dos meses el suministro de electricidad a los consumidores.



Brusela, bide alternatiboen bila

Europako Batzordearen ustez, gaur egun Ukrainan zehar urtean igarotzen diren 14 bilioi metro kubikoak (bcm) «erabat ordezka daitezke GNLz (gas natural likidotua) eta Errusiakoak ez diren gasbide bidezko inportazioez, bide alternatiboetatik». Zehazki, Europara iristen den gasa dibertsifikatzeko «lau ibilbide garrantzitsu» aipatzen ditu Batzordeak dokumentu batean.

Lehenengoa Alemaniaren bidez egin daiteke, GNLko terminalen eta Norvegiatik, Herbehereetatik eta Belgikatik egiten diren hodi bidezko gas-inportazioen hedapen berriarekin. Alemaniatik Austriara, Txekiar Errepublikara eta Eslovakiara gas-bolumen gehiago bidaltzeko aukera dago, lehendik dauden azpiegiturengatik.

Bigarren inportazio-bide alternatiboak Norvegiako eta Ukrainako gasa Poloniatik Eslovakiara eta handik Txekiar Errepublikara, Austriara, Hungariara eta Ukrainara eramatea ahalbidetuko luke.

Bestalde, hirugarren aukera baten bidez, gasa Italiatik Austriara eta, ondoren, Eslovakiara eta Esloveniara garraiatuko litzateke, egungo gaitasunak kontuan hartuta.

Azkenik, Trans-Balkaniko ibilbideak Grezia, Turkia eta Errumaniatik iparraldera gasa garraia dezake, Europako Batasuneko erdialdeko eta ekialdeko herrialdeei ez ezik, Ukraina eta Moldaviari ere erregaia emateko. Grezia, Bulgaria, Errumania, Hungaria, Moldavia, Ukraina eta Eslovakiaren arteko egungo interkonexioei esker lortuko litzateke hori. GARA