GARA
IRUÑEA

BSH de Ezkirotz regresa a la actividad tras el anuncio de cierre

La planta de BSH en Ezkirotz retomó ayer la fabricación de frigoríficos y lavavajillas a media producción tras el periodo de Navidades, con la plantilla inquieta y pendiente del anuncio de cierre de las instalaciones que hizo el pasado diciembre la dirección de la multinacional.

Imagen de la masiva manifestación contra el cierre de BSH Ezkirotz celebrada el pasado 21 de diciembre.
Imagen de la masiva manifestación contra el cierre de BSH Ezkirotz celebrada el pasado 21 de diciembre. (Jagoba MANTEROLA | FOKU)

La vuelta al trabajo fue ayer especialmente dura en BSH Ezkirotz, ya que supuso retomar la actividad tras el reciente anuncio de cierre por parte de la dirección de la empresa.

Las tres líneas de frigoríficos y la de lavavajillas reiniciaron la actividad a la mitad de su capacidad productiva, señaló a los medios de comunicación el presidente del comité de empresa, Juanjo Hermoso de Mendoza, tras una asamblea de trabajadores celebrada en la fábrica.

La dirección de Ezkirotz, apuntó, «entiende que se tiene que dar una normalidad, que nos van a pagar por trabajar», pero «emocionalmente la gente no está preparada para una situación de normalidad cuando existe la posibilidad de que, después de estar aquí durante décadas trabajando y haber cogido el relevo a la generación de la Superser, el 16 de junio puedan verse frustrados nuestros sueños y nuestros proyectos de vida ligados a esta empresa».

Según explicó, la asamblea se celebró «para marcar unas pautas a la gente en relación a cómo afrontar en el puesto de trabajo esta situación para evitarnos problemas adicionales». También mantuvieron una reunión con toda la cadena de jefes de equipo y encargados para «intentar buscar con ellos un equilibrio».

«DESMOTIVACIÓN ABSOLUTA»

Anímicamente, «la gente está con mucho desánimo; hay una desmotivación absoluta», destacó el presidente del comité, quien indicó que, en la asamblea, «la atmósfera que se respiraba es de incertidumbre. La gente está expectante, hay muchísimas preguntas en el aire, como las podemos tener nosotros, y sí que hemos dejado un mensaje claro a la plantilla: nosotros no vamos a jugar con las ilusiones ni con las expectativas de absolutamente nadie».

En este sentido, subrayó que «en el momento que tengamos una información concreta de que hay posibilidades de revertir (el cierre), lo diremos y, si es en sentido contrario, también lo manifestaremos directamente a la plantilla, con naturalidad».