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Fiscalía y acusación mantienen sus peticiones contra Mario López

El juicio contra el exentrenador del Lointek Gernika Mario López por agresión sexual a una menor quedó ayer visto para sentencia. La Fiscalía y la acusación particular mantienen sus peticiones de 14 y 18 años y nueve meses de cárcel, respectivamente.

Movilización del movimiento feminista ante el Palacio de Justicia.
Movilización del movimiento feminista ante el Palacio de Justicia. (Mikel MTZ. DE TRESPUENTES | FOKU)

El Ministerio Fiscal y la acusación particular mantienen las peticiones de penas de cárcel de 14 años y de 18 años y nueve meses, respectivamente, para el exentrenador del club de baloncesto femenino Lointek Gernika Mario López, acusado de agresión sexual a una jugadora cuando era menor de edad, mientras que la defensa reclama su libre absolución.

La Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Bizkaia acogió ayer la tercera y última sesión del juicio, celebrado a puerta cerrada, contra el exentrenador y exdirector deportivo del club de baloncesto gernikarra, que quedó visto para sentencia tras la presentación de las pruebas periciales y elevar las partes a definitivos sus informes iniciales.

En sus conclusiones, la Fiscalía mantiene su petición de 14 años de prisión por un delito continuado de agresión sexual a una de sus jugadoras desde que tenía 13 años hasta los 16. El Ministerio público solicita también para este exentrenador inhabilitación absoluta, el abono de las costas del juicio, que se le prohíba acercarse durante un periodo de diez años a Gernika, donde reside la denunciante, y a indemnizarla con 20.000 euros.

Por su parte, la acusación particular mantiene su solicitud de 18 años y nueve meses de prisión por agresión sexual continuada, además de una indemnización de 150.000 euros por daño moral y social.

DEFENSA: «DOS O TRES ESCARCEOS»

El abogado de López pidió la libre absolución ya que, según arguyó, lo ocurrido entre el entrenador y la menor fueron «dos o tres escarceos, sin ningún tipo de penetraciones y con ropa, una conducta que es impune y no está penalizada».

El acusado hizo uso del derecho a la última palabra para afirmar que había «dado su vida por el baloncesto femenino» y que «jamás» había agredido a nadie, «y mucho menos sexualmente». López quiso poner en valor que ha entrenado a 4.000 menores en su vida y sostuvo que la que mantenía con la denunciante era «una relación de respeto y cariño». En la primera sesión del juicio habló de «contactos consentidos» con la menor y se refirió a su relación como «platónica».

En la sesión del miércoles, su defensa intentó descalificar el testimonio de las compañeras de la denunciante, quienes declararon que el acusado era un entrenador «muy agresivo con las jugadoras» y «muy intenso». El abogado de Mario López consideró que esos testimonios «no tienen ninguna validez» por venir de personas que «han participado activamente en manifestaciones» contra el encausado.

La acusación particular decidió no informar ni realizar valoraciones mientras se celebrara el juicio que, una vez concluidos los testimonios de ambas partes y de los testigos y peritos, ya está a la espera de que se dicte sentencia.