GARA
DONOSTIA

Invitan a acoger niños y niñas saharauis para abrirles «una ventana de esperanza»

La ciudadanía vasca está convocada a sumarse, hasta el próximo 15 de marzo, a una nueva edición de la campaña Oporrak Bakean para acoger en los meses de julio y agosto a niños y niñas saharauis y poder brindarles así una «ventana de esperanza».

Comparecencia en Donostia de los representantes de Oporrak Bakean.
Comparecencia en Donostia de los representantes de Oporrak Bakean. (Andoni CANELLADA | FOKU)

Representantes de la Delegación Saharaui en la CAV, de los ayuntamientos que colaboran con el programa Oporrak Bakean (Vacaciones en Paz) y de las asociaciones y familias de acogida que hacen posible esta iniciativa comparecieron ayer en el donostiarra Palacio de Aiete para informar sobre la nueva campaña e invitar a la ciudadanía vasca a sumarse.

En una rueda de prensa en la que recrearon una jaima y ofrecieron té saharaui, recordaron que Oporrak Bakean se desarrolla desde hace años en Euskal Herria y que, «por volumen, objetivos y duración, nos atreveríamos a decir que es una de las iniciativas solidarias más importantes que perviven en nuestro país».

Para muestra, un botón: en los últimos quince años, solo en el conjunto de Araba, Bizkaia y Gipuzkoa han acogido a 4.597 niños y niñas de los campamentos de población saharaui refugiada en Tinduf, a quienes han «garantizado la atención sanitaria» y «ofrecido una extraordinaria experiencia educativa para todas».

En el año 2022 fueron 153 los menores saharauis acogidos en los tres herrialdes, mientras que en 2023 fueron 183 y, en el último verano, la cifra se elevó hasta los 188.

«Este año queremos seguir ofreciendo esta oportunidad a todos los niños y niñas que podamos» apuntaron, para subrayar que «cada familia de acogida que conseguimos es un niño o una niña más que abandonará un desierto en el cual las temperaturas rondan los 50 grados en verano».

CUATRO ALBERGUES

Al igual que en ediciones anteriores, además de las familias de acogida, Oporrak Bakean dispondrá de cuatro albergues, tres en Bizkaia y uno en Gipuzkoa, cuya contribución «desde el cuidado mutuo comunitario» quisieron poner en valor los responsables de la iniciativa.

Por todo ello, animaron a participar «en este precioso y necesario ejercicio comunitario de solidaridad llamado Vacaciones en Paz». El plazo de inscripción estará abierto hasta el próximo 15 de marzo.

«Tenemos muchas instituciones y agentes a nuestro favor -prosiguieron- y, aunque la decisión es individual, la responsabilidad es colectiva».

Concluyeron con una invitación «a ser cómplices de esta aventura: tú también puedes ser esa ventana de esperanza y esa familia de acogida».



Un pueblo que sufre la guerra pero no se resigna

En la comparecencia, en la que participaron representantes de los ayuntamientos de Bilbo, Donostia, Pasaia y Lezo, integrantes de organismos y asociaciones solidarias con el pueblo saharaui, familias de acogida y caras conocidas como la del bertsolari Aner Peritz, se recordó que «el pueblo saharaui y los saharauis llevan esperando durante años el reconocimiento de sus derechos y la decisión de su futuro político mediante el referéndum de autodeterminación comprometido por las Naciones Unidas y que le corresponde por ley y derecho». «El Sáhara Occidental -destacaron en una colorida rueda de prensa- es la última colonia de África y es un pueblo que, además de sufrir la necesidad de vivir en el exilio y el desierto, también está sufriendo la guerra. El Sahara Occidental es un pueblo que lo tiene todo en contra, pero que no se resigna ni pierde la esperanza».

Es en este contexto en el que la iniciativa Oporrak Bakean se lleva años desarrollando «de manera tenaz y responsable», con el convencimiento de que el efecto de «acoger a niños y niñas saharauis en nuestros hogares y familias es innegable para su salud». GARA