Arnaitz GORRITI
BALONCESTO

Saski Baskonia regala el primer tiempo y luego le falta gasolina

Los gasteiztarras remontaron 16 puntos de desventaja con una rotación de seis jugadores, pero pagaron con derrota ese esfuerzo en los minutos finales. Sorprendió el banquillazo de Markus Howard.

Rogkavopoulos se debate entre calentarse las manos y desesperarse por la oportunidad perdida.
Rogkavopoulos se debate entre calentarse las manos y desesperarse por la oportunidad perdida. (@SASKI BASKONIA)

Saski Baskonia sigue sin ganar en la Salle Gaston Medecin. Los gasteiztarras remontaron 16 puntos de desventaja cuando Pablo Laso encontró su quinteto formado por Forrest, Baldwin, Rogkavopoulos, Moneke y Donta Hall, con el último cambio de Luwawu-Cabarrot, dejando en el ostracismo a un Markus Howard lejos de su mejor nivel, un Diop que no jugó nada y unos Samanic o Sedekerskis ineficientes para los planes del técnico.

Por desgracia, la mala primera mitad obligó a los gasteiztarras a hacer un tremendo esfuerzo, y en los momentos de la verdad, jugadores como Mike James, Calathes y Papagiannis decidieron, con el triple final de Alpha Diallo. Esta nueva derrota deja a los gasteiztarras con 10 triunfos, a tres victorias del play-in, pero con una jornada menos que disputarse en la Euroliga. Y lo que es peor, regalando demasiados minutos a un rival demasiado fuerte.

El Mónaco debió acometer este partido con las ausencias de Elie Okobo y Jordan Loyd, dos equipos que acostumbran a brillar ante Saski Baskonia. Mientras, Pablo Laso pudo contar con toda su plantilla.

El arranque del duelo fue centelleante, se mantuvo hasta el 16-18, cuando llegó el tiempo muerto de Spanoulis, enojado por la escasa defensa de los suyos. Kill Bill sacó a «obreros» como Strazel, Tarpey y Jaiteh, y de su mano empezó a decantarse el partido.

Primero fue un parcial de 7-0, para acabar el primer cuarto 23-18, y después otro parcial de 9-3, momento en el que la renta monegasca superó la decena por primera vez. Tarpey podía con Howard, Jaiteh superaba a Donta Hall y Calathes se gustaba con sus pases, pero el duelo llegaba vivo al descanso, porque Mike James no tenía magia. ¿Un 51-35 es «seguir vivo»? Sí, porque el correctivo pudo ser mayor.

Como botón de muestra de que aún había partido, el parcial de 0-7 que Saski Baskonia le endosó al Mónaco para comenzar el tercer asalto, un parcial que acabó en 16-28 y que completó la remontada mediado el último cuarto.

Pero tres de los pesos pesados del cuadro local, Calathes, Mike James y Papagiannis, pasaron del 79-80 al 89-83. Apurados, los baskonistas pararon el partido a poco más de un minuto, pero Chima Moneke erró su triple lanzado a toda prisa. En cambio, los de Spanoulis se tomaron su tiempo y Diallo sentenció con un bombazo lejano. Cosas que pasan cuando regalas medio partido.