A.U.L.
LIGA F

La perseverancia rival merma el botín armero

Elba se lleva el balón ante Gift Monday.
Elba se lleva el balón ante Gift Monday. (SD EIBAR)

Ya no cabe hablar de sorpresa, porque el Eibar ha convertido lo inusual en costumbre y de la misma manera que se le resiste la victoria en Ipurua, donde no gana desde septiembre, se ha convertido en un visitante temible. La perseverancia del Tenerife le privó de su cuarta victoria consecutiva a domicilio, pero no es poca cosa el punto que sumó ante un rival que solo ha perdido en su campo ante el Real Madrid en Liga y el Barcelona en Copa. No faltó mucho para que el Eibar, que se adelantó en el primer tiempo con un penalti convertido por Carmen Álvarez, añadiera su nombre a esa lista tan corta e ilustre, pero el gol de Blom a cuatro minutos del final premió merecidamente el empuje de su equipo.

El Eibar saltó al campo con novedades pero el planteamiento habitual. Cedió el balón al rival, esperando su error para salir de caza. Sacó la escopeta Monnechi, provocando el penalti claro de Estella, y disparó Carmen Álvarez, marcando desde los once metros.

Solo dos minutos después, Gift Monday saltó en el área con Miralles para cabecear un centro de Babajide que Mireia despejó bajo el larguero. Imposible saber si el balón sobrepasó la línea, como reclamaba la delantera nigeriana, pero la árbitra decidió que no, para alivio de las azulgranas.

Poco más daño pudo hacer el equipo local en el primer tiempo, pero la cosa cambió tras el descanso. Al Tenerife le sentaron bien los cambios y la charla de Eder Maestre y regresó al campo más intenso y vertical. Y eso es mucho decir hablando del conjunto blanquiazul, más jugando en Adeje.

Sufrió el Eibar con intensidad creciente ante un rival que acumuló ocasiones, incluyendo un larguerazo, y que acabó acertando a cuatro del final, al rematar Blom un centro de Pisco.