El presidente surcoreano, juzgado por «insurrección», quería evitar «una dictadura»
El presidente surcoreano, Yoon Suk-yeol, acusado de «insurrección» por haber intentado imponer la ley marcial en diciembre, quería impedir «una dictadura legislativa», sostuvo su defensa en la primera audiencia de su juicio ayer, en el primer proceso en un tribunal penal de un mandatario en ejercicio en la historia de Corea del Sur. La Fiscalía pidió que siga en prisión.
Paralelamente a este juicio, se desarrolla otro procedimiento ante la Corte Constitucional, que debe confirmar o anular la destitución de Yoon votada el 14 de diciembre por el Parlamento.
Yoon está acusado de «insurrección», un delito castigado con pena de muerte o cadena perpetua, para el que no hay inmmunidad presidencial.
En prisión preventiva tras su arresto el 15 de enero después de semanas atrincherado en su residencia, Yoon sumió a Corea del Sur en un caos político el 3 de diciembre al decretar la ley marcial y enviar al ejército al Parlamento en un intento de amordazarlo.

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