EH Bildu y Elkarrekin Podemos invitan a PNV y PSE a dar pasos hacia otra fiscalidad
EH Bildu y Elkarrekin Podemos insisten en su invitación a PNV y PSE a que afronten una auténtica reforma fiscal, dejando atrás la revisión que plantean. Llaman al diálogo, al entender que aún es posible acercar posturas para incrementar la recaudación y así financiar los servicios públicos. Los socios de Gobierno enmiendan su proyecto en Araba y Gipuzkoa, donde precisan de apoyos.

EH Bildu y Elkarrekin Podemos han invitado a PNV y PSE a «corregir la improvisación y falta de ambición», y dar «pasos valientes» para acordar otra fiscalidad. Ambas formaciones coinciden en que la propuesta de los socios de Gobierno es una mera revisión fiscal y que su objetivo en el proceso de diálogo que se mantiene abierto es negociar una reforma «de calado».
Fue Eneritz de Madariaga, integrante de la mesa de negociación fiscal y portavoz en la Cámara vizcaina, la encargada de presentar en una comparecencia ayer en Gasteiz las enmiendas que Elkarrekin Podemos ha presentado en las tres Juntas Generales. En el caso de Araba y Gipuzkoa el plazo ya ha finalizado, mientras en Bizkaia, donde PNV y PSE gobiernan con mayoría absoluta, se prolonga hasta el 12 de marzo.
No han presentado enmiendas a la totalidad «por responsabilidad» y, tal y como manifestó De Madariaga, siguen «trabajando y negociando» por «responsabilidad». «Esperamos que PNV y PSE sean también responsables y den pasos valientes para acordar la fiscalidad que espera la ciudadanía», destacó.
Expuso que la negociación se está centrando en materias que consideran «fundamentales» como vivienda; mejora del tratamiento fiscal a las rentas bajas y medias; reducción del gasto fiscal «especialmente por el tratamiento privilegiado que reciben las EPSV, lo cual además redundaría en una mayor recaudación», y en políticas redistributivas, lo que implica -apuntó- que «las personas y las grandes empresas con mayor renta o capital aporten de acuerdo a su capacidad real».
Elkarrekin Podemos persigue «el apoyo a las rentas más bajas, la mejora del acceso a la vivienda en la grave emergencia habitacional que nos encontramos, fortalecer las pensiones públicas frente a los planes de pensiones privados, y la redistribución de la riqueza y recuperación de la pérdida de recaudación».
Dejó claro que la propuesta de PNV y PSE no era la reforma que esperaban, aunque aclaró que «aún queda tiempo para negociar y tratar de conseguir una fiscalidad al servicio de la mayoría social vasca, que sea modelo de progreso en la Europa actual».
«VERDADERA« REFORMA
Una hora antes de la rueda de prensa de la formación morada, también en Gasteiz, EH Bildu registró su enmienda a la totalidad y nueve parciales a la reforma. Su objetivo es mejorarla «sustancialmente», para lo que estiman fundamental incrementar la recaudación para mantener los servicios públicos, en vez de dejar de ingresar más de 40 millones de euros.
La coalición soberanista propone eliminar el «trato privilegiado» que tienen las rentas de capital sobre las de trabajo en el IRPF, sumar más tramos para hacerlo más progresivo o que las grandes empresas tributen un tipo mínimo sobre los beneficios.
Su portavoz en las Juntas Generales, Eva López de Arroyabe, insistió en su voluntad de llegar a acuerdos, incluso de retirar la enmienda a la totalidad si las conversaciones propician un acercamiento con los partidos que sustentan al Gobierno foral para negociar una reforma fiscal «de calado».
PNV Y PSE SE ENMIENDAN
En el último día para presentar enmiendas, PNV y PSE lo hicieron en Araba y Gipuzkoa con el afán de «favorecer el acuerdo» con otros grupos. De la treintena de modificaciones que plantean, estiman que una docena de ellas pueden propiciar un acercamiento que les sirva para aprobar la reforma.
Además de aumentar a 20.000 euros el importe de las rentas de trabajo exentas de presentar la declaración de IRPF -medida que también propone Elkarrekin Podemos-, los socios introducen una nueva deducción en el Impuesto de Sociedades para impulsar la creación de empleo para menores de 36 años y mujeres.
También plantean elevar la deducción por alquiler de vivienda habitual al 35%, así como el límite hasta 2.800 euros de deducción anual para familias numerosas y monoparentales. Asimismo, proponen reducir de 85.000 a 80.000 euros el límite de renta al que se podrán acoger los contribuyentes para beneficiarse de las deducciones por compra de vivienda.

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