Amaia U. LASAGABASTER
SEGUNDA

El entusiasmo armero se desinfla en A Malata con un punto insípido

El Eibar tuvo las mejores ocasiones pero acabó sufriendo ante un Racing de Ferrol desahuciado. Es el cuarto partido en positivo para el equipo, que no conoce la derrota con Beñat San José, pero no le alcanza ni para asegurarse la tranquilidad.

Bautista estrelló un balón en el poste y marcó un gol anulado por fuera de juego.
Bautista estrelló un balón en el poste y marcó un gol anulado por fuera de juego. (LALIGA)

Se respiraba cierta euforia en torno al Eibar, que ha mejorado en imagen y resultados desde la llegada al banquillo de Beñat San José, con el que todavía no conoce la derrota, y sobre todo tras su victoria de la semana pasada ante el Almería, fraguada en la que posiblemente fue su mejor actuación de la temporada. Pero el globo se pinchó en A Malata, con un partido que debería acabar con cualquier ilusión que no sea vivir con tranquilidad el último tramo de la Liga.

Ante un rival desahuciado, los armeros disfrutaron de las mejores, pocas, ocasiones pero se desdibujaron en un segundo tiempo que controló el equipo local y llegaron al final del partido sufriendo para sumar un punto que no les sirve de nada. Ni siquiera para olvidarse definitivamente de los apuros clasificatorios por mucho que haya mejorado su situación en estas semanas.

Pudo repetir once San José pero el partido no fue como el de la jornada anterior, por mucho que los guipuzcoanos entraron bien al duelo, con un Bautista especialmente incisivo que incluso estrelló un balón en la base del poste, porque el Racing consiguió ralentizar el ritmo y así se hizo más difícil sorprenderle.

Se estiraron los locales, con un remate a la media vuelta de Jauregi que se marchó cerca del palo, pero fue el exarmero Yoel el que tuvo siempre más cerca el balón. Matheus le dio un buen susto optando por enviar directamente a puerta una falta directa que se marchó por encima del larguero y después fue Corpas el que remató desviadísimo tras colarse entre los dos centrales para recibir una buena asistencia del brasileño. Tampoco acertó Alkain tras plantarse en el corazón del área dejando, entre trompicones, a tres rivales atrás. Y cuando finalmente lograron los eibarreses atinar entre los tres palos y que Yoel no interviniera, la acción fue anulada por fuera de juego. Para entonces, Jorge Pascual ya se había marchado lesionado tras llevarse un golpe de Aitor Buñuel en el muslo.

El partido cambió tras el descanso. A peor, en el caso del Eibar. Su rival sujetó más el balón y eso le permitió sufrir menos y acercarse más a Magunagoitia. Entre Jauregi y Dorrio estuvieron a punto de liársela nada más arrancar la reanudación. Poco después fueron los visitantes los que han disfrutado de una gran ocasión -un córner que Nolaskoain remató primero con una chilena espectacular y Arbilla cabeceó fuera- para desaparecer después hasta los cinco últimos minutos.

Fue entonces cuando los dos equipos parecieron percatarse de que el empate no les valía de nada. Javi Martínez en dos ocasiones consecutivas estuvo a punto de marcar y después fue el Racing el que se se acomodó en el área armera para meter mucho miedo a su rival aunque a efectos prácticos no pasó de forzar dos saques de esquina.