Leticia PINEDA (AFP)

Frente a la crisis energética, Cuba apuesta por la energía solar

Cuba acelera la construcción de parques solares para reducir su dependencia del petróleo en medio de una profunda crisis energética. Con una infraestructura eléctrica obsoleta y una factura petrolera insostenible, el país apuesta por las energías renovables como vía urgente para aliviar los apagones y diversificar su matriz energética.

Un carruaje tirado por un caballo pasa junto a un parque fotovoltaico en Yaguaramas, en la provincia cubana de Cienfuegos.
Un carruaje tirado por un caballo pasa junto a un parque fotovoltaico en Yaguaramas, en la provincia cubana de Cienfuegos. (Yamil LAGE | AFP)

Cerca de las ruinas de una planta nuclear, trabajadores montan a toda prisa 44.000 paneles solares entre contenedores y montacargas que van y vienen. Es uno de los 55 parques fotovoltaicos que Cuba construye para reducir su dependencia del petróleo y superar la crisis energética.

A un costado del parque fotovoltaico “La Yuca”, en la central provincia de Cienfuegos, se alinean decenas de contenedores con rótulos chinos, mientras los montacargas envueltos en la polvareda se mueven con paneles apilados entre mesas de concreto dispuestas para recibirlos.

«Estamos cableando, zanjeando y montando paneles», dice un responsable de la obra, que terminará antes de mayo.

Cuba enfrenta importantes dificultades para extraer el crudo utilizado por sus envejecidas termoeléctricas, así como para importar -debido al bloqueo que EEUU impone a la isla- el combustible que requieren otras tecnologías de la infraestructura energética del país.

«La factura petrolera es la mayor de Cuba; más que los alimentos, más que los medicamentos, más que todo», explica Vicente de la O Levy, ministro de Energía y Minas, en declaraciones realizadas al diario oficial “Granma”.

«Más de la mitad de todo el combustible que usa el país es para generar corriente» eléctrica, agrega el ministro.

De los 55 parques solares planeados para este 2025, cinco estarán ubicados en esta estratégica provincia, sede de un importante puerto del país, de una de las ocho termoeléctricas existentes, de una refinería y de un abandonado proyecto nuclear de la década de 1980.

Los cienfuegueros esperaban que con la llegada de los parques solares a su territorio terminarían pronto los apagones de más de 16 horas que soportan cada día, pero la energía que generarán irá a parar a la red eléctrica nacional para después distribuirla al conjunto del país, según aclararon las autoridades.

MENOS COSTOSO

Belkys Vila, una comerciante de 59 años que vende ropa en su patio, vive al lado de un parque fotovoltaico recién inaugurado en Cienfuegos. «Pasamos más tiempo sin corriente que con corriente», asegura en declaraciones a la agencia AFP. Su vecina Juanita Roa, de 70 años, ha vuelto a cocinar con carbón, porque, quienes disponen de cocinas eléctricas, solo pueden utilizarlas durante «el ratito que viene la corriente».

La frágil infraestructura eléctrica cubana colapsó cuatro veces en los últimos seis meses, dejando al país completamente a oscuras durante días.

«¿Por qué los paneles pasan a ser el proyecto más grande? Porque las inversiones son menos costosas, porque se hacen más rápido, porque se pueden repartir por todo el país», explica el ministro.

Esta tecnología implica una inversión millonaria que las autoridades cubanas, inmersa en una profunda crisis económica, enfrenta con apoyo de China.

Según cálculos de especialistas, el coste promedio internacional de un megavatio (MW) de capacidad instalada oscila entre 800.000 y un millón de dólares.

El Gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel prevé producir con energías limpias 1.200 MW diarios a finales de este mismo año, en un país donde el déficit cotidiano ronda los 1.500 MW.

Jorge Piñón, investigador de la estadounidense Universidad de Texas, aplaude la medida para alcanzar un 37% de cobertura con energías renovables en 2030, pero cuestiona la ausencia de «grandes baterías de almacenamiento para utilizar la energía solar por la noche», cuando se presenta la hora pico de consumo. Las baterías «desempeñan un papel crucial en la red eléctrica moderna al equilibrar la oferta y la demanda», explica Piñón.

Los primeros contenedores para albergar estas pilas ya están en la isla caribeña, «pero todavía no tienen la batería dentro», aclara el ministro.

«GOLPE DURO»

Hace décadas, Cuba intentó abandonar su dependencia del crudo. A tan solo 15 kilómetros del citado parque “La Yuca” se observa la imponente cúpula de acero construida para proteger lo que sería un reactor de la Central Electronuclear de Juraguá.

El proyecto fue cancelado en 1992 por el entonces presidente Fidel Castro (1926-2016), tras una coinversión con los soviéticos de mil millones de dólares y la llegada de físicos, ingenieros y otros especialistas altamente capacitados.

Eliecer Machín, un termofísico educado en la entonces Unión Soviética, se unió con solo 24 años al grupo que supervisaba la construcción. La cancelación del proyecto «para muchas personas que estaban aquí fue un golpe duro», dice este hombre, ahora de 60 años, que continúa hablando de átomos y protones con la misma pasión que sentía entonces.