Atentado mortal en Moscú contra un jefe militar durante la visita de Witkoff
La explosión de un coche bomba cerca de Moscú mató ayer a un alto mando del Estado Mayor en un ataque similar a otros ocurridos con anterioridad y que fueron reivindicados por Ucrania. El atentado ocurrió unas horas antes de que Vladimir Putin recibiera al enviado de EEUU, Steve Witkoff, y se mostrara dispuesto a mantener negociaciones de paz directas con Kiev.

El atentado mortal perpetrado ayer contra el teniente general ruso Yaroslav Moskalik, alto mando del Estado Mayor, realizado con un coche bomba, es uno más de los ocurridos en Moscú desde que se inició la guerra de Ucrania y que han sido asumidos por Kiev. El Ministerio de Exteriores ruso afirmó que «hay motivos» para pensar que los servicios secretos ucranianos están también detrás del último.
«Hay motivos para creer que en ese asesinato estuvieron implicados los servicios especiales ucranianos, sobre todo teniendo en cuenta que conocían a Yaroslav Moskalik desde que trabajó en el Grupo de Contacto de Minsk y en el ‘formato de Normandía’ para el arreglo del conflicto en el sureste de Ucrania», afirmó la portavoz de Exteriores, María Zajarova. Aseguró que, si se confirma, demostrará la «esencia» de Kiev, que «apuesta por una escalada de la confrontación militar» e «ignora de forma irresponsable las propuestas para hallar una solución pacífica al conflicto».
Moskalik, subjefe del mando de operaciones del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Rusia desde 2021, murió al acercarse a un automóvil, un Volkswagen Golf, en el que fue detonado de manera remota un artefacto explosivo. Según el popular canal de Telegram Mash, el último propietario del coche, aparcado frente al portal del edificio donde vivía el teniente general, fue un individuo oriundo de la ciudad ucraniana de Sumi.
El atentado ocurrió unas horas antes de que el presidente ruso, Vladimir Putin, recibiera al enviado de EEUU, Steve Witkoff. Durante el encuentro, según explicó Yuri Ushakov, asesor internacional del Kremlin, en una rueda de prensa telefónica, se trató sobre «la posible reanudación de las negociaciones directas entre representantes de Rusia y Ucrania», algo que no ocurre desde marzo de 2022 al acusar Moscú a Kiev de carecer de la capacidad de cumplir los acuerdos y considerar al presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, «ilegítimo».
La cuarta reunión entre Putin y Witkoff tuvo lugar después de que el mandatario estadounidense, Donald Trump, asegurara que se acaba el tiempo para lograr un arreglo con mediación de la Casa Blanca y cuando las posturas parecen irreconciliables, ya que Rusia prefiere negociar sin que se detengan los combates y Zelenski exige un cese de las hostilidades antes de sentarse con Rusia.
«ACERCAR POSTURAS»
Ushakov destacó que la reunión, que se prolongó durante tres horas, sirvió para «acercar posturas» entre el Kremlin y la Casa Blanca. «Fue una reunión constructiva y muy útil», señaló el diplomático ruso.
Putin se mostró por primera vez dispuesto a reanudar los contactos directos con Kiev esta semana al aludir a una posible tregua de 30 días en los ataques contra la infraestructura civil, a propuesta de Zelenski. «Esto debe ser estudiado de manera minuciosa, incluso a nivel bilateral», dijo hace unos días. La palabra «bilateral» desató las especulaciones sobre la inminente reanudación de las negociaciones.
Ushakov también indicó que, en virtud de lo acordado por ambos presidentes, rusos y estadounidenses continuarán próximamente sus consultas «de manera activa».
Trump, que cumple cien días en el cargo el 30 de abril, tiene prisa y, por ello, presentó esta semana un plan de paz, cuyo contenido no ha sido dado a conocer de forma oficial, al que Zelenski ha puesto pegas. De hecho, Trump aseguró que tiene su «propia fecha límite» para lograr un acuerdo. «Creemos firmemente que ambos quieren la paz, pero tienen que sentarse a la mesa. Llevamos mucho tiempo esperando», dijo.
En el mismo sentido, su vicepresidente, JD Vance, señaló que el plan de su Gobierno es «muy explícito» y que ha llegado el momento de que ambas partes la acepten o «EEUU se retirará del proceso».
Para Kiev, esas amenazas forman parte de una estrategia para empujar a las partes a establecer un diálogo.
«CRIMEA PERMANECERÁ CON RUSIA»
Witkoff, al que Zelenski acusa de ser cautivo de «las narrativas rusas», fue el primero en asegurar públicamente que la clave del arreglo son las concesiones territoriales, una línea roja para Moscú y Kiev. De hecho, Zelenski pareció frustrar los planes de Trump al rechazar esta semana un posible reconocimiento de la península de Crimea como territorio ruso.
Pero el magnate neoyorquino le respondió ayer en una entrevista en la revista “Time”: «Crimea permanecerá con Rusia. Zelenski entiende eso y todo el mundo entiende que ha estado con ellos durante mucho tiempo».
«Parar la guerra, no tomar todo el país. Concesiones bastante grandes», dijo Trump, en alusión a que Zelenski se arriesga, en caso de no negociar, a perder el control de todo el país. Y no contempla otra opción en su oferta de negociación de paz para terminar con la guerra de Ucrania; un conflicto que, afirmó, tiene su origen en las aspiraciones del Gobierno ucraniano para incorporarse a la OTAN.
Respecto a la cesión territorial, el alcalde Kiev, Vitali Klitschko, declaró a la BBC que cree que su país podría verse obligado a ceder territorio como parte de un acuerdo de paz con Rusia, ante las presiones de Trump. «Uno de los escenarios es ceder territorio. No es justo, pero la paz, una paz temporal, quizá pueda ser una solución, temporal», dijo, aunque hizo hincapié en que el pueblo ucraniano «nunca aceptará la ocupación» por parte de Rusia.
Kiev denuncia otro ataque con drones
La Fuerza Aérea ucraniana denunció ayer un nuevo ataque con drones contra territorio ucraniano el jueves por la noche, al día siguiente de que otro ataque contra varios distritos de la capital, Kiev, dejara al menos 12 muertos al colapsar un edificio residencial.
Las autoridades ucranianas cifraron en 103 los drones que ayer impactaron en las regiones de Jarkov y Sumi (noreste), Donetsk (este), y Cherkasi y Dnipropetrovsk (centro). En la localidad de Pavlograd (Dnipropetrovsk) mataron a tres personas, una de ellas un niño.
Por otro lado, el Ministerio ruso de Defensa informó ayer de que sus defensas antiaéreas rechazaron, también la noche del jueves, un ataque masivo con drones contra Crimea, donde dijo haber derribado 59 aparatos. Sin embargo, un un dron ucraniano mató a dos personas en el distrito de Graivoronski, en Belgorod.GARA
Ucrania y países europeos no descartan la cuestión territorial
Cuatro días después de que se conociera el plan de Estados Unidos para la resolución del conflicto en Ucrania, en el que se recoge la cesión de varios territorios a Rusia, la agencia Reuters difundió ayer en exclusiva el contenido de la propuesta realizada por Kiev y países europeos, en la que lo más destacado es que no se cierra la puerta a hablar sobre la cuestión territorial, aunque no menciona el posible reconocimiento del control ruso de determinadas zonas al posponer su discusión para cuando se logre un alto el fuego.
El plan de Washington, rechazado por funcionarios ucranianos y europeos, pide a Kiev que entregue Crimea a Rusia y que reconozca su autoridad en el caso de Lugansk, Donetsk, Zaporiyia y Jersón (incorporadas a Rusia después de consultas populares en 2022), mientras que Ucrania recuperaría Jarkov y la central nuclear de Zaporiyia, aunque bajo administración de EEUU. Y contempla su posible entrada en la UE, pero no en la OTAN, y una «sólida garantía de seguridad con la participación de países europeos y otros países amigos como garantes», que no detalla, así como el levantamiento de las sanciones.
Las principales diferencias entre ambas propuestas son las relativas a la cesión territorial, la retirada de las sanciones, las garantías de seguridad y el tamaño del Ejército. El plan de Kiev y países europeos prioriza la consecución del alto el fuego y no menciona que alguna parte de Ucrania quede bajo control ruso. Pero no descarta que Moscú siga controlando parte del territorio ocupado al señalar que la cuestión se abordará después «sobre las bases de la línea de control [línea actual del frente]».
La propuesta alternativa no cuestiona la dimensión de las tropas ucranianas ni la posible ayuda de sus aliados, y respecto a las sanciones sostiene que podrían levantarse gradualmente y reimponerse en caso de incumplimiento ruso. Además, propone que Ucrania sea reconstruida y reciba una compensación económica por los daños sufridos, incluso a través de los activos rusos congelados.
Por su parte, Moscú plantea que Kiev retire sus tropas de las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk y de las provincias de Zaporiyia y Jersón, y que reconozca estos territorios, así como la península de Crimea y Sebastopol, como parte de la Federación Rusa. Además, dice que debe garantizarse la neutralidad y no alineación, así como la desnuclearización, desmilitarización y desnazificación de Ucrania.GARA

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