D.L.
DOS POTENCIAS NUCLEARES, FRENTE A FRENTE

India y Pakistán se asoman a la enésima guerra por Cachemira

Vecinos y enemigos históricos, India y Pakistán se asoman a una nueva guerra abierta -desde 1947 han librado dos, tres si sumamos la de Bangladesh- en el enfrentamiento militar más grave entre los dos países en dos décadas. Un choque iniciado por Nueva Delhi tras el atentado del 22 de abril contra turistas en la ocupada Cachemira, del que acusa a Islamabad.

Escombros de un centro escolar atacado en Muridke, refugio de Lashkar-e-Taiba en el Punjab paquistaní, según India.
Escombros de un centro escolar atacado en Muridke, refugio de Lashkar-e-Taiba en el Punjab paquistaní, según India. (Farooq NAEEM | AFP)

En la madrugada de ayer, el Ejército indio lanzó misiles contra nueve localidades en la Cachemira administrada por Pakistán y en el Punjab paquistaní.

Según Islamabad, al menos 31 civiles murieron, incluidos tres menores de entre 3 y 5 años, y 57 resultaron heridos en el ataque, que incluyó fuego artillero, bombardeos aéreos y drones kamikaze, y en los posteriores intercambios de disparos en la frontera.

Nueva Delhi justificó el ataque como «respuesta» al atentado del 22 de abril en el parador turístico de Pahalgam, en Cachemira, y que se saldó con 26 muertos, la mayoría hombres hindúes. El atentado fue reivindicado por un grupo autodenominado Frente de Resistencia de Kashmir (FRT) en respuesta a lo que denuncia como colonización del enclave mayoritariamente musulmán ocupado, pero Nueva Delhi insiste en que es un paraguas tras el que está el grupo Lashkar-e-Taiba, que tiene su refugio -y apoyo- en Pakistán.

Pakistán niega relación alguna con el atentado.

Mezquitas bajo las bombas Entre los lugares atacados por India destacan Muridke (Nueva Delhi asegura que alberga la sede de Lashkar-e-Taiba) y Bahawalpur (incluida la mezquita Subhan, considerada la base del grupo armado Jaish-e-Mohammed (JeM)), ambos en el Punjab paquistaní; además de Kotli y Muzaffarabad, en la Cachemira administrada por Pakistán. Pakistán denunció que un ataque tuvo como objetivo la presa hidroeléctrica de Neelum-Jhelum,

India denunció la muerte de 15 civiles, incluidos dos menores, y 38 heridos durante los ataques de artillería paquistaníes en la aldea cachemir de Poonch y alrededor de Srinagar, la capital de la Cachemira ocupada

Pakistán afirmó haber derribado cinco aviones indios, mientras que una fuente de seguridad india confirmó que tres cazas se habían estrellado por razones no especificadas. Nada se sabe del destino de sus pilotos. Un fotógrafo de la AFP observó los restos de un un Mirage 2000 de la Fuerza Aérea India en un campo de Wuyan, no lejos de Srinagar.

Pakistán reunió a su Comité de Seguridad e India llevó a cabo un simulacro nacional de defensa civil en cientos de distritos del país, incluidas Nueva Delhi y Bombay.

Praveen Donthi, International Crisis Group (ICG), advierte que «la escalada ha alcanzado un nivel superior al de 2019, con consecuencias potencialmente nefastas». Aquel año, India bombardeó objetivos en Pakistán después de una emboscada contra uno de sus convoyes militares en la Cachemira ocupada.

Guerra del agua India ha suspendido el Tratado de Aguas del Indo, que rige el reparto de los recursos hídricos del Indo desde 1960. El acuerdo fue considerado durante mucho tiempo un ejemplo excepcional de cooperación entre ambos países, asignando los tres ríos occidentales del sistema del Indo a Pakistán, mientras que India conserva los derechos sobre los ríos orientales.

El primer ministro de India, el panhindú Narendra Modi, afirmó el martes que el agua de India solo se empleará para los intereses nacionales.

Pese a que los expertos aseguran que es una amenaza que no se puede llevar a cabo a corto plazo, Pakistán acusa a India de alterar el flujo del río Chenab, uno de los tres bajo su control hasta ahora.



El mundo urge a la contención

ONU: Su secretario general, Antonio Guterres, instó a ambos países a la «retención (...) El mundo no puede permitirse una confrontación militar» entre India y Pakistán.

EEUU Su presidente, Donald Trump, desea que los enfrentamientos «terminen muy pronto (...) Es una lástima. Acabamos de enterarnos. Sabes, han estado luchando durante muchas décadas y siglos, de hecho, si lo piensas bien...», dijo, dando a entender que se acababa de enterar de uno de los conflictos más largos en el tiempo y peligrosos entre potencias nucleares.

Gran Bretaña La antigua metrópoli se mostró «lista» para mediar. India y Pakistán tienen «interés en la estabilidad regional».

China Pekín «deplora» los ataques indios contra Pakistán. Instamos a India y Pakistán a priorizar la paz y la estabilidad, mantener la calma, actuar con moderación y evitar tomar medidas que compliquen aún más la situación». China se mostró dispuesta a desempeñar un «papel constructivo».

Estado francés «Entendemos el deseo de India de protegerse contra el flagelo del terrorismo, pero obviamente pedimos tanto a India como a Pakistán que ejerzan la moderación para evitar la escalada y, por supuesto, para proteger a los civiles».

Rusia El Kremlin se mostró «muy preocupado por la escalada» e instó a las «partes a ejercer moderación para evitar un mayor deterioro». GARA