Lisci destaca la «estabilidad y familiaridad» del club rojillo
Con sendos guiños al euskara, el técnico romano se presentó en sociedad agradeciendo la oportunidad que se le brindaba de regresar a un banquillo de Primera y avanzó que le gusta que sus equipos sean «agresivos y miren hacia adelante».

«Arratsalde on» fueron las primeras palabras de Alessio Lisci en Iruñea, donde se presentó como técnico rojillo para las dos próximas temporadas. «Vengo con mucha ilusión, para mí Osasuna es una gran oportunidad. Es un orgullo que me hayan elegido», dijo el técnico romano en la sala de prensa de El Sadar.
Incidió en que se trata «de un club que, a lo largo de los años, ha demostrado mucha estabilidad, también en la relación con el entrenador. También muy familiar, lo he percibido desde las primeras horas», apuntó de entrada como motivo de su decisión.
No ocultó tampoco ser consciente de que Osasuna es una entidad «con arraigo», algo que «lo hueles y lo percibes». «Me gusta ser cercano con la afición y que el equipo le transmita cosas, esos son los valores importantes», lanzó un guiño a la grada.
Aunque su estilo en Miranda se ha caracterizado por el alto riesgo, Lisci destacó que buscará un equipo «que domine todas las fases del juego de la mejor forma posible», aunque obviamente «a todos nos gusta un equipo agresivo y que domine».
Se mostró flexible en función de lo que encuentra en el vestuario, en lo que se refiere al aspecto táctico. Recordó que con el Mirandés también se desenvolvió con defensa de cuatro, «como habitualmente se juega aquí», una disposición que la escuadra navarra tiene «dominada».
INTERVENCIONISTA
También avanzó que será versátil en la conformación de la delantera -en Miranda ha llegado a jugar con dos atacantes puros-, pero ello dependerá «de las sensaciones que perciba durante los entrenamientos». «Me acoplo mucho a lo que tengo, acostumbro a poner a los buenos donde se sabe que juegan mejor», agregó, y aplicando rotaciones «en aquellos puestos en los que vea igualdad», no así en el caso de jugadores que «sean diferenciales en el campo».
Lisci señaló que confía plenamente en el trabajo que llevan a cabo tanto el director deportivo, Braulio Vázquez, como el secretario técnico, Cata, a la hora de reforzar el equipo. «Vamos en la misma dirección y coincidimos en que falta profundidad en la parte de arriba», precisó.
Sí que admitió que le gusta ser «intervencionista» en los partidos, ajustando cuestiones estratégicas «porque el rival también juega», y quiere que sus conjuntos sean «agresivos, que miren hacia adelante», no despreciando el bagaje «de lo que ha funcionado» en los últimos años.
También se refirió al papel que jugará la cantera. «En Levante hice jugar a mucho jóvenes, entre ellos Marc Pubill (ahora pretendido por el Betis), pero para ascender a un jugador hay que verlo preparado y con la suficiente madurez competitiva», matizó.
Por su parte, Braulio analizó el capítulo de posibles bajas y altas. En cuanto a las primeras, insistió en que el club rojillo exigirá la cláusula de rescisión. «Algunos clubes han preguntado por jugadores, pero no ha habido ofertas formales», indicó. En cuanto a los fichajes -extremos es la prioridad-, aseguró que «no vamos a ir a pujas». «Se trata de traer calidad y que no se lleven ningún jugador», señaló.
Pablo Ibáñez (Alavés): «Necesitaba algo así»
El Deportivo Alavés también presentó ayer a su último fichaje, Pablo Ibáñez, que ha firmado por cinco años. El iruindarra reconoció que «necesitaba algo así, la tranquilidad, se ha apostado por mí y estoy muy contento por ello». En lo que se antoja como un recadito a los responsables técnicos y dirigentes de Osasuna por no haber llegado a los números que hubieran propiciado su renovación -algo que no terminó de entenderse en gran parte de la masa social rojilla-, Ibáñez aseguró haber pasado página, deseoso de «ponerme el mono de trabajo y darle duro». Protagonista del golazo en San Mamés que permitió a la escuadra navarra acceder a su segunda final copera, aventuró que «vienen cinco años muy bonitos y lo que tiene que ser es que el Alavés esté todos ellos en Primera y creciendo cada vez más». Sobre porqué ha recalado en Gasteiz, argumentó que se trata de «un equipo muy cercano, en el que todos los compañeros que conozco que han estado aquí se han ido muy contentos». Y por Mendizorrotza, «que es un estadio muy bonito; hasta los grandes equipos lo tienen en cuenta». GARA

«Gizarte aldaketa handi bat» eskatu du euskararen komunitateak

ASKE TOMA EL TESTIGO DEL HATORTXU EN ATARRABIA

Un ertzaina fue jefe de Seguridad de Osakidetza con documentación falsa

Aerosorgailu bat zure esne kaxan
