Agustín GOIKOETXEA
BILBO

El estudio de alternativas del tren lanzadera del Subfluvial desnuda la fragilidad del proyecto que impulsó Diputación

Pradales y Rementeria, impulsores del Subfluvial.
Pradales y Rementeria, impulsores del Subfluvial. (EUROPA PRESS)

El estudio de alternativas para analizar una futura conexión mediante transporte público entre ambas márgenes del Ibaizabal deja aún más al descubierto la fragilidad del proyecto del tren lanzadera que el anterior diputado general de Bizkaia, Unai Rementeria, y el entonces diputado foral de Infraestructuras y Desarrollo Territorial, Imanol Pradales, vendieron como el complemento «intermodal» del Subfluvial.

Es la impresión que extrajo la oposición después de que el actual responsable de la cartera, Carlos Alzaga, compareciese ayer en Juntas Generales para dar cuenta del proyecto que el Consorcio de Transportes de Bizkaia (CTB) encargó a la empresa Sener en 2023 y cuyo contenido transcendió a través de informaciones periodísticas, en vez de que fueran el propio Gobierno foral o el CTB los encargados de difundir un informe de 120 páginas fechada en julio de 2024.

Media hora de exposición árida de datos sirvió para sacar la conclusión de que los condicionantes medioambientales y técnicos son importantes, sin entrar a profundizar en la importante inversión económica necesaria para acometerlo. En cuanto a los nuevos usuarios de ese tren ligero entre Areeta y Sestao, los estimaciones son que no llegarían a los 6.000.

En su día, cuando la Diputación abordaba la negociación de la financiación del Subfluvial con el Banco Europeo de Inversiones (BEI), el ahora lehendakari cifró en 185 millones de euros el coste de la construcción del tren lanzadera, una cantidad que se aventura escasa a la vista de que ese medio de transporte necesita, según este estudio preliminar, nuevas galerías al margen del túnel por el que circularán los vehículos.

La principal conclusión que saca la Diputación, que ahora se escuda en que no tiene competencias, aunque fue la impulsora de la idea, es que el futuro de este proyecto pende del Plan Territorial Sectorial Ferroviario de la CAV, pues debería incluirse en él. Lakua analiza el documento.