Iñaki IRIONDO
GASTEIZ

Zupiria debatirá un año el Plan de Seguridad; Erkoreka lo encargó a LKS

En el Basque Segurtasun Foroa inaugurado ayer por el lehendakari Imanol Pradales, el consejero Bingen Zupiria anunció la celebración de 31 sesiones en las 24 comarcas de la CAV en las que hay comisarías para reflexionar y debatir el Plan Integral 2026-2030. El anterior, que está ahora en vigor, se lo encargó en 2020 Josu Erkoreka a la consultora LKS por 269.830 euros.

El lehendakari Imanol Pradales inauguró ayer el Basque Segurtasun Foroa.
El lehendakari Imanol Pradales inauguró ayer el Basque Segurtasun Foroa. (IREKIA)

El lehendakari Imanol Pradales inauguró ayer en el Palacio Euskalduna de Bilbo al Basque Segurtasun Foroa, un proceso de reflexión estratégica sobre el concepto de seguridad integral en Araba, Bizkaia y Gipuzkoa que durará un año y que impulsará el Departamento de Seguridad del Gobierno de Lakua. Su titular, Bingen Zupiria, anunció la celebración de 31 sesiones de trabajo en las 24 comarcas de los tres territorios en las que hay comisarías para reflexionar y debatir el Plan Integral 2026-2030.

Cabe recordar que el Plan General de Seguridad Pública 2025, actualmente vigente, fue presentado por el entonces consejero, Josu Erkoreka, el 26 de abril de 2021 ante el Parlamento y redactado por la consultora LKS Next, contratada por el Gobierno en octubre de 2020 por 269.830 euros.

En esta ocasión, en la que PP y Vox están desarrollando constantes campañas y llevando a la Cámara interpelaciones y preguntas sobre materias de armas blancas, robos y ocupaciones, el Ejecutivo de Lakua ha decidido hacer de la seguridad una de sus prioridades, pese a que constantemente ha defendido que la CAV es una comunidad segura.

Según el último Deustobarómetro, «la delincuencia e inseguridad ciudadana» es la cuarta preocupación de los encuestados. El 24,7% lo señalan entre sus tres principales preocupaciones, por detrás de la vivienda (43,9%), la salud (36,2%) y la subida de precios (34,4%).

PRADALES: «SIN COMPLEJOS»

Durante su intervención inaugural, Imanol Pradales llamó a abrir el debate de la seguridad en la CAV «sin complejos» ni tabúes para poder lograr una seguridad integral en numerosos ámbitos de la comunidad. «La seguridad es una prioridad social. Por eso pido debatir y proponer sin complejos. Que prime el conocimiento y la experiencia, que dejemos los tabúes a un lado y tratemos de encontrar iniciativas y soluciones eficaces y compartidas», sostuvo.

Subrayó que «sin seguridad, no hay bienestar» y mostró la implicación de su Ejecutivo por «estar preparados para prevenir, contener y enfrentar situaciones que puedan poner en peligro la integridad, el bienestar de las personas y el del conjunto de la sociedad». Asimismo, Pradales, destacó que «es nuestra responsabilidad elaborar el Plan Integral de Seguridad 2026-2030».

Y, para ello, el consejero de Seguridad, Bingen Zupiria, anunció que se abre un proceso que durará un año en el que su Departamento organizará 31 sesiones en los tres territorios históricos y en las 24 comarcas en las que hay ertzain-etxeas, con instituciones y otros «representantes de especial relevancia en cada comarca, ya que son diferentes y todas tienen características especiales».

EL PRESIDENTE DEL TSJP MATIZA

Al acto inaugural acudieron representantes institucionales del PNV, entre ellos los alcaldes de Bilbo, Juan Mari Aburto, y de Donostia, Eneko Goia. Ambos pidieron públicamente una ampliación de las condenas de prisión provisional, sobre todo para reincidentes. Pero en su intervención de ayer, el presidente del TSJPV, Iñaki Subijana, matizó que la prisión provisional es «excepcional», por lo que conlleva en el «plano aflictivo» y por lo que supone desde «la perspectiva del sacrificio de la presunción de inocencia como regla de tratamiento».

Asimismo, Subijana defendió la independencia de los jueces para decidir «sin injerencias» y aseguró que «cada juez es poder», lo que no excluye la crítica a sus decisiones, aunque rechazó que se cuestione su legitimidad para adoptarlas. Subrayó que la libertad y la seguridad se mueven «en una tensión dialéctica permanente en una sociedad democrática».