GARA
CIUDAD DE GAZA
EL INFIERNO EN GAZA INCENDIA ORIENTE MEDIO

Israel sigue matando a la hambrienta población entre nuevas evacuaciones

El Ejército israelí volvió a disparar ayer contra los palestinos a los que el régimen sionista condena a la hambruna y esperaban la llegada de camiones con ayuda, matando a al menos 81 personas, mientras emitía nuevas órdenes de evacuación y recordaba la prohibición de volver al norte. Los soldados se disponían a entrar por primera vez en Deir al-Balah.

El padre de Yahya Fadi al-Najjar, un bebé de tres meses muerto por desnutrición, sostiene su cuerpo.
El padre de Yahya Fadi al-Najjar, un bebé de tres meses muerto por desnutrición, sostiene su cuerpo. (AFP)

Israel no cesa en su genocidio del pueblo palestino ante la pasividad y el silencio internacional, que día tras días desde hace 22 meses alimenta la impunidad del régimen sionista. Sus soldados mataron ayer a al menos 115 personas, incluidas las 81 a las que quitaron la vida tras abrir fuego contra los gazatíes hambrientos que aguardaban la llegada de camiones con harina en Beit Lahia para poder alimentar a sus familias. El Ejército mató a otras seis personas junto a un punto de distribución de ayuda en Rafah de la polémica GHF impulsada por EEUU e Israel, y gestionada por mercenarios.

El gazatí Hassan Uda, de 50 años y padre de ocho hijos, es uno de los más de cien palestinos que resultó herido en la pierna y la cabeza. «Estoy agotado. ¿Qué quieren? Es muy duro, no sé si nos están combatiendo a nosotros o a la resistencia», declaró a Efe desde el hospital Al-Shifa en Ciudad de Gaza. «Somos civiles desarmados», aseveró Uda.

En el Al-Shifa también ingresó Mohamed al-Yabda herido en la pierna. Sin apenas fuerzas, denunció que «los israelíes nos dispararon hasta que lograron tirarnos al suelo. No hay comida, no tengo nada para comer y por eso me vi obligado hoy a ir a buscar harina. Mis hijos llevan al menos tres días sin comer nada. Se duermen con hambre», indicó.

«MASACRE SILENCIOSA»

Pero no son solo los disparos o bombardeos israelíes, también es el hambre al que el régimen sionista condena a la población palestina. En las 24 horas previas al anochecer de ayer al menos 18 personas murieron con síntomas de desnutrición. Uno de ellos, un niño de 4 años, el cuarto menor en 48 horas tras la muerte de tres bebés el sábado. «Es una masacre silenciosa, y el Ministerio de Sanidad responsabiliza a la ocupación y a la comunidad internacional. Exigimos la apertura inmediata de los cruces fronterizos para permitir la entrada de alimentos y medicamentos», publicó el Ministerio de Sanidad gazatí.

Fuentes médicas indicaron que los hospitales están recibiendo cientos de casos de agotamiento agudo con síntomas de desnutrición severa a diario. Además, los pacientes sufren pérdida de memoria y apatía. Y los hospitales no tienen camas ni suministros médicos para tratar los nuevos casos que se suman a los heridos en los ataques israelíes.

Se han contabilizado un total de 86 muertes relacionadas con inanición, de las que 76 corresponden a niños, la mayoría en el norte de la Franja, donde unos 17.000 menores sufren desnutrición aguda. Unos 800 menores sufren malnutrición grave o crítica, lo que pone en peligro su vida.

La Unrwa advirtió de que se ha duplicado la tasa de malnutrición entre los menores de 5 años desde marzo a junio. «Las autoridades israelíes están matando de hambre a los civiles en Gaza. Entre ellos hay un millón de niños. Levantad el asedio: permitid que la Unrwa traiga alimentos y medicinas», instó la agencia a Israel en un comunicado en X.

Asegura disponer de alimentos suficientes al otro lado de la divisoria para alimentar a los 2,1 millones de gazatíes durante más de tres meses. Sin embargo, Israel apenas permite la entrada de camiones desde el 2 de marzo, y los pocos que lo logran casi siempre llevan harina y la mayoría son saqueados.

La falta de alimentos es ya tan extrema que la ONG Rahma Worldwide, con base en EEUU, alertó de que más de un millón de palestinos están en riesgo de morir de hambre.

Mientras la hambruna se agrava, Israel sigue adelante con su ofensiva militar. Ayer ordenó nuevas evacuaciones, en este caso del suroeste de Deir al-Balah, donde piensa expandir sus tropas de forma inminente. En esta importante ciudad en el centro de Gaza no habían realizado ninguna operación terrestre desde el inicio de la invasión de la Franja.. Se había convertido en centro de desplazados y de operaciones para muchas organizaciones internacionales.

Además, el Ejército sionista advirtió a los civiles sobre el peligro de regresar o permanecer en diversas zonas del norte de la Franja de Gaza, que continúan bajo órdenes de evacuación forzosa, en referencia a ciudades como Beit Lahia, Yabalia, Beit Hanoun, al asegurar que sus tropas «están operando con extrema intensidad» en esta parte del enclave.



Sueida recobra la calma tras días de violencia

La gobernación de Sueida, en el sur de Siria, recuperó ayer una calma relativa tras una semana de combates entre grupos drusos y beduinos que dejaron más de 1.000 muertos y provocaron el desplazamiento de 128.000 personas. La firma de un frágil acuerdo de alto el fuego entre Siria e Israel el viernes posibilitó un nuevo despliegue de las fuerzas del Gobierno, y grupos drusos retomaron el control de la ciudad homónima tras repeler a sus rivales, aunque en la provincia seguían los choques. Damasco anunció el cese de los combates en la ciudad,.

El OSDH, testigos y grupos drusos habían acusado a las fuerzas gubernamentales de luchar junto a los beduinos y cometer crímenes. Según Omar Obeid, médico del hospital público de Sueida, el único en funcionamiento en la ciudad, aunque sin comunicaciones, electricidad y agua, entre el lunes y el viernes recibieron «más de 400 cadáveres», incluidos niños y ancianos. «Esto ya no es un hospital, es una fosa común», dijo otro trabajador. GARA



El Handala zarpa rumbo a Gaza

Semanas después del ataque ilegal de Israel al Madleen, apresado junto a su tripulación, otro barco humanitario de la Flotilla de la Libertad, el Handala, partió ayer desde Gallipoli, en Italia, rumbo a la Franja de Gaza para intentar llevar ayuda humanitaria al bloqueado enclave.

El antiguo pesquero noruego, cargado con suministros médicos y alimentarios, y 17 activistas a bordo, intentará llegar hasta la costa de Gaza. En él viajan médicos, abogados, activistas, periodistas y organizadores comunitarios y la diputada Gabrielle Cathala y la eurodiputada Emma Fourreau, ambas de La Francia Insumisa.

El grupo recuerda que es un barco civil que transporta ayuda humanitaria vital para salvar vidas y «un mensaje de solidaridad de gentes de todo el mundo que rechazan quedarse callados mientras Gaza muere de hambre, es bombardeada y enterrada bajo los escombros». «No somos gobiernos. Somos la gente, que actúa cuando las instituciones fallan», afirma.

El Handala recorrió varios puertos del norte de Europa y Gran Bretaña en 2023 y 2024 para romper el bloqueo mediático y concienciar a la gente.GARA