Ferrand-Prévot se exhibe en la Madeleine y puede añadir el Tour a un palmarés único
Pauline Ferrand-Prevót regresó este 2025 en exclusiva a la carretera para ganar el Tour. Y, si no pasa nada raro, lo hará este domingo.

Pauiline Ferrand-Prévot cerró este sábado un círculo espectacular. Fue campeona del mundo de carretera en 2014, en 2015 hizo lo propio en ciclocross, después ha dominado los circuitos de MTB y gravel, y en este 2025 ha vuelto en exclusiva a la carretera, de la mano de Visma. Ganó la París-Roubaix y ayer se impuso en el col de la Madeleine para vestir el maillot amarillo del Tour y dejar la carrera casi decidida a la espera de la etapa final de este domingo.
Ha ganado casi todo lo que se puede ganar en otras modalidades. Y, si no pasa nada raro, hoy ganará el Tour. No tendrá una jornada sencilla, pero aventaja a Sarah Gigante en dos minutos y medio.
Una salida dura dejó una fuga de mucha calidad en cabeza en la que se coló Ane Santesteban. Junto a la de Errenteria, grandes escaladoras como Evita Muzic, Yara Kastelijn, Niamh Fisher-Black o la revelación de la carrera y ganadora de las últimas dos jornadas, Maeva Squiban.
Por detrás, el control lo ejerció el AG Insurance de la hasta ayer líder Kim Le Court y la australiana Sarah Gigante, que tras sufrir en cada descenso de las siete primeras etapas, llegaba con sus opciones intactas a la jornada reina.
VISMA, CONFIADO
Fue la ganadora del año pasado, Kasia Niewiadoma, quien puso a sus compañeras del Canyon a trabajar cuando la renta se acercaba a los cuatro minutos y la diferencia que sumaba Muzic comenzaba a ser peligrosa. El Visma cogió el envite y, entre ambas escuadras, enfriaron las opciones de las fugadas. Por el camino, Gigante seguía sufriendo en cada bajada.
Al final, las escapadas se plantaron a pie de Madeleine con menos de dos minutos. Y este puerto son palabras mayores. Le Court puso su maillot amarillo al servicio de Gigante. Hizo la criba y se apartó a 11,5 kilómetros de meta, disparando el ataque de la australiana, a la que solo respondió Ferrand-Prévot. Ni Vollering, que parece no haberse recuperado del todo de la caída que sufrió en la tercera etapa, ni Niewiadoma fueron capaces de responder al movimiento.
La joven Marion Bunel, que venía de la fuga, gastó sus últimas fuerzas para endurecer todavía más el ritmo y Ferrand-Prevot reventó a la australiana, volando hacia meta y el maillot amarillo. Al final, 1:46 sobre Gigante y 3:05 sobre Vollering.

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