«La muerte ya nos da igual», dicen los habitantes de Ciudad de Gaza

Tras el anuncio del gabinete de seguridad israelí, los habitantes de la ciudad de Gaza, en medio de su lucha diaria por lograr comida, afirman que «la muerte ya nos da igual, si nos quieren matar que lo hagan». Mohamad Yahya Sahhar, de 32 años, vive en el barrio de Cheij Raduan. Cree que la operación anunciada por Netanyahu «fracasará como las anteriores» y asegura que «el pueblo gazatí se aferra a su tierra».
«La muerte ya nos da igual, si nos quieren matar que lo hagan. Caminamos hacia la muerte cuando buscamos ayuda en Zikim, hay bombardeos por todas partes», señala a Efe. Explica que los gazatíes ya se han desplazado muchas veces y adaptado a «la muerte, la pobreza y todas las condiciones difíciles que nadie ha vivido en el mundo».
Los habitantes de Ciudad Gaza, en torno a un millón, se enfrentan ahora a una nueva orden de desplazamiento al sur, a una pequeña zona ya atestada de gente, puesto que los dos millones de habitantes de Gaza se concentran en un 25% de su ya de por sí pequeño territorio. El resto está ya controlado por el Ejército israelí.
«(Netanyahu) Ha invadido toda Gaza, no logró ningún objetivo. Dos años y la guerra sigue en marcha. ¿Qué objetivos logró? Matar a los niños, las mujeres y los civiles. No mató ni a los terroristas, como él dice, ni a Hamas ni nada, solo mata a los civiles», denuncia Mohamed Hamdan, de 45 años, que se niega a volver al sur, adonde ya se ha desplazado antes: «No estoy dispuesto a volver allí».
Ahmed Madi no cree que en Al-Mawasi, en Jan Yunis, en el sur, quede espacio para una tienda de campaña más: «Y encima dicen que son zonas seguras, pero, por el contrario, hay bombardeos diarios».
El primer ministro israelí dijo el jueves que quiere hacerse con el control de toda la Franja e imponer un Gobierno de transición árabe donde no estén representados ni Hamas ni la Autoridad Palestina (ANP). Pero muchos ven difícil que esto se pueda materializar. «Son palabras para el consumo mediático», considera Yahya Sahhar, que cree que el «plan va a fracasar».
«Yo no soy partidario de Hamas, pero Hamas está volcada en los niños y en la gente, (Netanyahu) no puede erradicarlo, porque si quiere acabar con Hamas debe acabar con un millón de personas (...). Hamás es una idea, y la idea nunca muere», afirma este joven.
Para Madi, esto va más allá del movimiento islamista: «Lo que está pasando no tiene nada que ver con acabar con Hamas. Lo que ocurre es un genocidio de los humanos, de la tierra y los árboles. Este es nuestro país».

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