Jonas Vingegaard emerge bajo la lluvia y se enfunda el maillot rojo
En la primera llegada en alto de la Vuelta emergió la figura del danés Jonas Vingegaard para demostrar su condición de gran favorito adjudicándose la segunda etapa tras librar un emocionante duelo con el italiano Ciccone en la cima de Limone Piemonte.

En la segunda etapa, marcada por la lluvia y las caídas y gracias al trabajo de su equipo, Visma, y a un cálculo milimétrico de fuerzas, Jonas Vingegaard superó a Giulio Ciccone en los metros finales de Limone Piemonte y se vistió de líder, dejando claro que esta Vuelta 2025 será suya si mantiene este nivel.
«No puedes dejar pasar una victoria de etapa. Cuando ves la oportunidad, la coges» reconoció el danés. Pese a sufrir una caída a 25 kilómetros del final, logró recomponerse y seguir el ataque de Ciccone, superándolo en los últimos metros por apenas unos centímetros. El podio lo completó el francés David Gaudu y en el top 10 se situaron Bernal, Almeida, Gall, Hindley, Ayuso, Jorgenson y Pidcock.
La jornada, que discurrió entre entre Alba y Limone Piamonte (159,5 km), comenzó con un minuto de silencio en memoria del joven ciclista júnior Iván Meléndez, fallecido el pasado sábado en la Vuelta a la Ribera del Duero. Con la emoción aún presente, los corredores arrancaron en Alba para cubrir 159,5 km que atravesaban zonas vinícolas, pueblos medievales y rutas famosas por sus trufas blancas y bombones dorados, antes de enfrentar la primera gran cima de la edición: Limone Piemonte, situada a 1.400 metros de altitud.
Desde los primeros kilómetros se formó la fuga: Gal Glivar (Alpecin), Jakub Otruba (Caja Rural-Seguros RGA) y Liam Slock (Lotto), acompañados más tarde por el asturiano Sinuhé Fernández (Burgos). El pelotón, liderado por el equipo Q36.5, con Xabier Mikel Azparren como referencia -a la postre le hizo mella este esfuerzo y cruzó la meta a 19 minutos-, controló la distancia con precisión, permitiendo que la escapada tuviera protagonismo, pero nunca suficiente para amenazar el desenlace en Limone Piemonte.
La fuga ofreció espectáculo en los primeros 150 km: Slock se llevó el esprint intermedio de Busca con un ataque lejano y Fernández intentó conectar, aunque finalmente fue neutralizado antes del gran puerto. La velocidad promedio de la etapa alcanzó los 42,1 km/h, un ritmo elevado para un día de lluvia y carreteras resbaladizas.
CAÍDAS Y LLUVIA
La jornada estuvo marcada por un diluvio constante que complicó la carrera y provocó varias caídas. A 50 km de meta, bajo el aguacero, el francés Guillaume Martin sufrió una caída que le obligó a abandonar. Poco después, otra caída afectó a 10 corredores, entre ellos Vingegaard y Axel Zingle, quien necesitó asistencia médica para recolocar un hombro. .
Limone Piemonte, de segunda categoría, presentaba 9,8 km con 503 metros de desnivel y pendientes máximas superiores al 10% en los últimos 2 km. En la parte más tendida, Visma colocó a sus gregarios al frente para proteger a Vingegaard. El Lidl-Trek tensó la subida para favorecer a Ciccone, pero Vingegaard se mantuvo atento, tomando la rueda del italiano y lanzando su ataque final en los metros decisivos. Marc Soler intentó sorprender con un ataque a 550 metros de la cima, pero no pudo sostenerlo. Finalmente, Vingegaard cruzó la meta primero, mostrando su estado de forma y dejando claro que, en ausencia de Tadej Pogacar, es el hombre a batir.
Mikel Landa (Soudal) firmó una actuación destacada, entrando a solo dos segundos del ganador junto al grupo principal y reafirmando sus buenas prestaciones. Por su parte, Markel Beloki (EF Education) completó la jornada con un notable esfuerzo, llegando a la meta de Limone Piemonte a doce segundos.

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