David GALVALIZI
Elkarrizketa
Juan Luis González
Autor de dos biografías de Javier Milei

«Milei abandonó su perfil liberal y muestra su cara mística y esotérica»

Juan Luis González publica su segunda biografía sobre Javier Milei, en la que profundiza sobre el aspecto más surrealista de su personalidad, como sus creencias paranormales y su salud mental, tirando del hilo de las mentiras en torno a los perros clonados. El rol de su todopoderosa hermana tarotista, Karina, y los examigos asustados.

(STRINGER | AFP)

 

Su primer libro, la primera biografía no autorizada de Javier Milei, fue un éxito. ¿Por qué hace esta secuela?

Sí, al primero le fue muy bien. Se lo tenemos que agradecer a los 14 millones que votaron a Milei [se ríe]. Hicimos en el nuevo libro una profundización y continuación de la investigación. En el primero, Milei era diputado nacional, ahora es presidente. Pero sobre todo porque el esoterismo y lo sobrenatural, que está presente ya en el primero, no había mostrado la profundidad y el peso que tiene para Milei.

Fue también una novedad para mí ver hasta qué punto atravesaba a Milei lo esotérico. Yo fui a la primera marcha en 2021 de la La Libertad Avanza (LLA) y ni de cerca lo percibí. Ahora, en cambio, nombra siempre lo de la luz y oscuridad, la vida contra la muerte, la lucha del bien contra el mal… Milei en cierta forma fue abandonando su cara liberal y mostrando ahora su verdadera cara mística.

Algunos podrán decir que es bizarro, otros preocupante, pero el misticismo vimos que era absolutamente central para el presidente, para cómo se toman las decisiones. Y cuando me fui enterando de más cosas me dije: ‘che, acá hay algo más que contar’.

Lo esotérico entonces es algo que aparece en lo cotidiano de la labor presidencial.

Claro, no solo eso: para Milei la política es un medio y el fin es religioso. Lo tenemos presente, creo, en la nueva derecha en todo el mundo: si a ese intento de destruir la democracia desde dentro le agregas la faceta mística es más que preocupante, porque si la legitimidad que tiene no se la dan las leyes y votos, sino Dios, habrá un problema con la democracia argentina.

¿A qué se refiere cuando habla de misticismo y esoterismo en Milei?

Bueno, no me he podido decidir por una palabra. Es que Milei es absolutamente original en este sentido, esta abominación de las religiones tradicionales, sumada a elementos de mitos argentinos y lo de los perros clonados, es algo muy nuevo. Básicamente, Milei tiene la convicción de creer que en su adolescencia le pasó un evento sobrenatural y hay desde entonces una fuerza del cielo que lo guía y lo hace meterse en política, a eso me refiero con esoterismo. Es una serie de hechos que tiene mucho peso. Hay muchos testigos y muchas personas de su entorno que creen que esto es real. La razón por la que es cada vez más religioso es que se cumplió la profecía, porque él fue elegido presidente.

Publicó que, desde los 11 años, Milei «viene construyendo en su cabeza la certeza de que hay una Fuerza del Cielo, no metafórica sino real, que lo terminó ungiendo a él como el elegido por Dios. Esta es la columna vertebral de este fenómeno, se cree elegido por un ser superior».

Sí, el episodio él se lo cuenta a muchas personas [el entrevistado se refiere a lo que documenta en su libro a partir de varios testigos que on the record cuentan la misma versión escuchada de boca del presidente argentino, sobre cuando a los 11 años recibía una paliza violenta de su padre, aparece su hermana para rescatarlo y ve un haz de luz en el que cree recibir un mensaje divino]. Ya era conocido esto. De hecho, él se lo ha dicho a mucha gente, solo que antes no se tomaba tan en serio porque no se pensaba que fuera a ser elegido presidente, y quienes lo escuchaban pensaban que era parte sus excentricidades. Creo también que algunos lo consideraban algo preocupante y preferían ignorarlo.

En esto de su carácter místico, el problema real sería que este aspecto de su vida personal impacta mucho en sus decisiones políticas. ¿Es cierto que el jefe de gabinete Nicolás Posse fue cesado por adjudicarle la culpa de filtrar la noticia de que los perros son cinco, según Milei, y no cuatro?

Solamente por eso no, pero está en el cruce que aparece entre lo místico y lo político. Santiago Caputo [principal asesor de Milei] también empujaba para apartarlo del cargo. Hubo una razzia contra altos cargos tras esa publicación y también el empoderamiento formal de Karina, la hermana del presidente. [La publicación de esa información] fue tan terrible para Milei que su colapso emocional ante personas de su equipo salió publicado en tres medios distintos, de diferente ideología y que compiten entre sí.

Su antiguo amigo Mariano Fernández mostró las conversaciones en las que Milei cuenta las supuestas capacidades en teoría económica de sus perros y destaca que este testigo estaba asustado desde que ganó la Presidencia y necesitaba contarlo. Todo suena surrealista.

Lo que le pasa a Mariano les pasa a varios amigos y conocidos de Milei, también a Diego Giacomini, por ejemplo. Cualquiera que tenga un amigo con un desequilibrio, o ve con cariño y piensa ‘es el amigo tocado’. Fernández es un economista liberal convencido y conoció la inestabilidad de Milei de primera mano. Yo mismo, en persona, vi en su rostro el miedo genuino que tiene alguien que conoce a un presidente de estas características y sabe que esto no puede salir bien. Ojo, son personas que querían a Milei cuando no era nadie y que dicen que cuando todo esto acabe, que los busque. Giacomini suele decir que está preocupado porque el nuevo entorno de Milei no le hace bien.

Vayamos a algo más tangible. Milei tuvo un aumento patrimonial de 500% en su primer año de mandato.

No hay demasiado misterio: Karina viene manteniendo un esquema de recaudación ilegal a través de estafas de criptomonedas o con encuentros pagados con su hermano. Hay mucho más dinero, la campaña de Milei fue muy austera, no viajó ni a la mitad de las provincias y a las que fue es porque le pagaron. ¿Dónde está esa plata? Los Milei no son muy prolijos y dejaron muchos indicios. Ya se sabe que la Justicia argentina se mueve en base al ritmo político, pero creo que algún día tendrán un lío enorme porque se han movido de forma muy burda. Es paradójico y llamativo que Karina esté metida en persona en todo esto, ella no delega.

Usted hace referencia a que Karina Milei cobraba encuentros privados a personas que querían reunirse con su hermano y que costaban entre 3.000 a 5.000 dólares por invitado. ¿Está probado esto?

Sí, sí, claro. Fue durante la campaña, empezó en 2021 y hasta lo del escándalo de la criptomoneda Libra continuó. Varias personas cuentan que les tarifaron el encuentro con Milei. Yo he visto chats de Karina pidiendo dinero a empresarios. Es dinero negro, no está en la declaración jurada [de renta] de Milei. Él donaba el sueldo de diputado gracias a que tarifaba los encuentros que hacía y los tarifaba porque era un rédito para los que pagaban, porque sabían que podía ser presidente. En general eran todos empresarios, no militantes de base.

¿Karina Milei es la verdadera jefa del proyecto político?

Es la que más convencida está, de hecho aparece en el libro su currículum, en el que están todas las disciplinas esotéricas que dice tener. Lo del esoterismo excede a su hermano, lo comparten casi todos de su entorno y en Karina es central. Ella toma muchas decisiones barajando cartas de tarot y hay muchos testigos de esto. En conversaciones privadas Milei dice, y lo dice absolutamente en serio, que gracias a la canalización angelical que ella tiene y su capacidad de comunicarse con los ángeles, ha logrado hablar con Dios directamente. Eso explica también el poder que tiene en el Gobierno, tiene un control emocional y terapéutico del hermano, pero también místico.

Usted ha opinado que Milei no tiene voluntad de enriquecimiento material, sino una «pulsión mesiánica, divina».

Estoy convencido. Absolutamente. Nunca le interesó la plata, se le ve, no lleva a nivel material una vida holgada. Esa es Karina, ella sí tiene una clara pulsión material. Lo de él es llegar a la meta divina que cree tener. Él se suele comparar con Moisés en charlas privadas.

¿Es cierto que el presidente se hace llamar doctor en Economía y no lo es?

Es verdad. Se autopercibe doctor por un honoris causa que le dan en la Eseade [una escuela de negocios ultraliberal de Buenos Aires], pero honoris causa no es un doctorado. Nunca entregó una tesis doctoral, arrancó una maestría y un doctorado también, pero nunca lo contó, y nunca aclaró que no es doctor a pesar de que lo presentan como doctor en los actos oficiales. Cuando empecé a investigar en mayo de 2022 para el primer libro, cuando él dijo dos veces lo de impulsar la venta privada de órganos y de niños, me enteré lo de un plagio de Milei en uno de sus discursos y pensé que era todo. Pero se comprobó que hubo plagio en sus libros, en no menos de 30 páginas y a seis autores diferentes.

¿Ha sufrido amenazas desde el partido o el Gobierno?

En un par de conversaciones que tuve, sí. Vino gente a amenazarme el año pasado en la Feria del Libro, también vinieron patotas [matones] a insultarme. Pero no desde altos cargos del Gobierno. Lo que sí es realmente grave es lo que está haciendo Milei con la editorial Perfil (en la que el entrevistado trabaja). Él tira toda la fuerza del Estado contra la editorial y es grave porque trabajan 600 personas. Hace boicot con la publicidad institucional, no paga viejas deudas, traban el funcionamiento de la escuela de formación de la editorial, han hecho muchos juicios... Es un acoso deliberado.