Ilargi AVILA
IRUÑEA

¿Qué son y para qué sirven los hoteles para insectos instalados en la comarca de Iruñea?

Los hoteles para insectos como los que se han instalado en distintas zonas de Iruñerria tienen como objetivo refugiar a varias especies de insectos que contribuyen a la polinización y al control natural de plagas. La iniciativa está financiada por la Unión Europea y ha tenido un coste total de casi 10.000 euros.

Abejas solitarias, mariquitas, crisopas y mariposas habitan las estructuras artificiales.
Abejas solitarias, mariquitas, crisopas y mariposas habitan las estructuras artificiales. (Gorka RUBIO | FOKU)

En una época en la que se agravan los desequilibrios en los ecosistemas por el declive de especies esenciales, la Mancomunidad de Iruñerria ha considerado oportuno llevar a cabo una iniciativa a favor de la biodiversidad y la sostenibilidad ambiental. Así ha surgido la instalación de hoteles para insectos en la comarca.

El propósito de estos curiosos y diminutos hoteles es el de propocionar a diversas especies de insectos habitáculos en los que puedan refugiarse y repoducirse, para así poder desempeñar sus funciones.

Además de cobijar a estos animales esenciales, cuya población ha disminuido, entre otras razones, como consecuencia del cambio climático, el aumento de especies invasoras y el empleo de químicos, el proyecto busca cumplir varios objetivos tanto sostenibles como educativos.

Los pequeños seres vivos que habitan dentro de las estructuras cumplen funciones básicas para el ecosistema, como la polinización. Además, algunos de los inquilinos de estos hoteles sirven también como controladores de pulgones e insectos dañinos para las plantas y las cosechas. De esta manera, los hoteles facilitan que artrópodos como las mariquitas y las crisopas cumplan su función de control natural de plagas.

Asimismo, estos hoteles sirven también como puntos de interés naturalístico, posibilitando que cualquiera pueda acercarse a observar a las especies que forman parte de la fauna de la región y aprender sobre ellas a través de los paneles informativos situados al lado de las construcciones.

«La instalación de estas estructuras ha ayudado a muchas personas a conocer de cerca los insectos polinizadores, a identificarlos, a saber cuáles son las funciones ecosistémicas que realizan y a desterrar los prejuicios que nos hacen suponer que los insectos son molestos», aseguran desde la Mancomunidad.

El primer refugio se instaló en Huarte, en el meandro de Areatzea, hace ya tres años. Según indica la Mancomunidad, «cada año son entre 100 y 200 las cavidades ocupadas en el refugio y esperamos que estas nuevas construcciones contribuyan a lo mismo».

El éxito de ese primer hotel en Areatzea ha llevado a la Mancomunidad a colocar otros dos más, ubicados en diferentes puntos de la comarca: en los depósitos de Mendillorri y en el Manantial de Arteta.

Cerca de la Casa de Aguas de Mendillorri se ha levantado una estructura de dos metros de largo y 1,8 metros de alto, destinada a ser habitada por abejas solitarias. Con el fin de que resulte cómoda para estas especies, el interior está compuesto por troncos, cañas y ladrillos. Las estructuras cuentan también con pequeñas perforaciones de diferentes tamaños que les permitan acceder fácilmente.

En el caso del hotel de Arteta, se han construido cuatro pequeñas casetas, cada una de ellas diseñada con diferentes materiales, para convertirse en el hogar de abejas solitarias, pero también de mariquitas, crisopas y mariposas.

EL COSTE DEL PROYECTO

La iniciativa, enmarcada dentro del plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, ha sido financiada por la Unión Europea, ya que su finalidad es la de impulsar la mejora medioambiental de la región, fortalecer la imagen de la comarca de Iruñea como un destino turístico sostenible y fomentar el aprendizaje sobre la biodiversidad.

Con este objetivo, la creación de los hoteles ha supuesto un total de 9.956 euros de inversión. Entre ellos 6.850 han sido para la construcción de las estructuras artificiales, con materiales atractivos para cada especie.

Los 3.096 euros restantes han sido destinados a la instalación de los paneles explicativos. Estos carteles, situados a los lados de las construcciones, contribuyen a facilitar la lectura y asimilación de información sobre los artrópodos por parte de los visitantes.