Mónica RUBALCAVA
WASHINGTON

Charlie Kirk, convertido en mártir conservador por Donald Trump

Miles de personas se congregaron en Glendale (Arizona) para rendir homenaje a Charlie Kirk en un acto que trascendió el duelo para convertirse en una proclamación política, con Donald Trump y otros miembros de su Gobierno presentándolo como mártir conservador.

Trump abraza a la viuda de Kirk durante el homenaje tributado al ultra.
Trump abraza a la viuda de Kirk durante el homenaje tributado al ultra. (Charly TRIBALLEAU | AFP)

«Fue un terrible atentado contra los Estados Unidos de América. Fue un atentado contra nuestras libertades más sagradas y nuestros derechos fundamentales, otorgados por Dios. El arma estaba apuntada contra él, pero la bala iba dirigida contra todos nosotros, contra cada uno de nosotros», aseveró Donald Trump en el homenaje a Charlie Kirk.

El mandatario apareció en el escenario del State Farm Stadium una hora después de lo previsto y, frente a una multitud de 73.000 personas, llamó a Kirk «héroe nacional», uno de «los más grandes patriotas de la historia de EEUU» y una de las «figuras más influyentes» de las elecciones que lo colocaron en el poder en noviembre de 2024.

Trump recordó, para algarabía de los presentes, que le otorgaría de manera póstuma la Medalla Presidencial de la Libertad, el mayor honor civil de EEUU, en una ceremonia en Washington.

Antes del presidente de EEUU, Erika Kirk, la viuda del activista ultraconservador muerto el 10 de septiembre por el impacto de una bala mientras ofrecía una charla en la Universidad Utah Valley, subió al escenario vestida de blanco para dedicar unas palabras a su esposo.

Entre lágrimas, la ahora directora ejecutiva de Turning Point, la organización sin fines de lucro dedicada a promover valores conservadores entre los jóvenes en EEUU fundada por su marido, aseguró que perdonaba al joven sospechoso de haberle quitado la vida: «Mi esposo quería salvar a jóvenes, como el que le quitó la vida (...) Lo perdono. Lo perdono porque fue lo que hizo Cristo y es lo que Charlie haría».

TRAER DE VUELTA A DIOS

Los discursos de todos los líderes evidenciaron la consolidación definitiva del vínculo entre el conservadurismo cristiano y el trumpismo.

El presidente aseguró que, además de su compromiso de «devolver la grandeza a Estados Unidos», también buscaba «traer de vuelta a Dios al país». Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, comparó la labor del activista con la de Jesucristo, destacando que Kirk era conocido por acercarse a los jóvenes en las escuelas para promover los valores del Partido Republicano.

Asimismo, el secretario de Defensa, Pete Hegseth, aseguró que la traducción de Kirk del alemán significaba «iglesia», por lo que el domingo ahí, en el estadio, todos se encontraban «en la iglesia de Charlie».

El vicepresidente, JD Vance, confesó que «he hablado más de Jesucristo en las últimas dos semanas que en toda mi vida. Ese es un innegable legado de Kirk».