«La motivación debe estar en cada proyecto que afrontas»
Lagartija Nick regresan a Euskal Herria para presentar ‘‘Eternamente en vivo’’, doce canciones en directo en el que repasan un repertorio de más de 35 años, que también sirve para comprobar el estado actual de la banda granadina y para disfrutar de himnos míticos en un nuevo formato. Hoy estarán en Kafe Antzokia de Bilbo.

Para comenzar, ¿por qué un disco directo a estas alturas?
En nuestro caso era una asignatura pendiente, porque Lagartija Nick siempre hemos tenido un directo impactante y muy explosivo, pero cada vez que contábamos con presupuesto, lo destinábamos a ideas nuevas que nos mantenían vivos. Y la verdad es que nos arrepentimos mucho de no haber grabado más conciertos de la gira del 35 aniversario, porque veíamos que el grupo tenía un sonido muy peculiar. Las grabaciones de la película ‘‘Generación Lagartija’’ también nos sorprendieron, y por eso la idea de este disco surge de la convicción de que nos encontramos en un momento en el que sonamos muy bien en directo.
¿Cree que la esencia de la banda está en el directo aunque, sobre todo en los últimos tiempos, siempre han hecho discos conceptuales y complejos que exigen un gran esfuerzo?
Como dices, veníamos de una serie de discos conceptuales con un desarrollo escénico muy ligado a esos álbumes. Pero en esta gira, poder jugar con todo nuestro repertorio le daba otra expresión a lo que hacemos: era una celebración, un recorrido ecléctico que reflejaba todo lo que somos y daba una nueva dimensión a la historia del grupo, contada en vivo.
Como una de las grandes sorpresas, nos encontramos temas como «Fulcanelli», que hacía años que no tocaban…
Sí, la hemos tocado muy pocas veces, aunque en el local sí que sonaba bastante. En esta gira jugamos con la parte divertida tanto del disco como del directo, y ‘‘Fulcanelli’’, con ese aire Pink Floyd que aporta JJ [Machuca] en los teclados, crea un contraste en el descenso emocional entre montañas, que es este directo.
Hablando de JJ Machuca, qué importante es su labor en el sonido actual de la banda, ¿verdad?
Claro. Eric, Juan y yo llevamos juntos desde los 80, pero la incorporación de teclados y samplers ha cobrado mucha fuerza en los últimos discos. Y había un reto, que era integrar todo eso en el repertorio antiguo. A veces, los teclados funcionan como otra guitarra, otras veces como una voz solista, y la aportación de JJ se nota tanto en las canciones que ya hemos creado con él, como en las anteriores. Sus teclados han aportado una limpieza sonora dentro de la ‘‘suciedad’’ que caracteriza nuestro sonido actual, generando espacio y equilibrio para que no resulte abrumador.
¿Puede que sea lo más destacable para los y las que ya les habíamos visto en muchas giras a lo largo de los años?
Sí, es como volver a escuchar los discos y sentir sensaciones distintas. No me había dado cuenta, pero es cierto que ese sonido sorprende a quienes ya conocen nuestro repertorio, y les ofrece una escucha nueva. Lagartija siempre hemos buscado nuestra razón de ser afrontando retos, y en este caso, nuestra razón de existir ha sido mirarnos de nuevo desde ese nuevo sonido. JJ empezó conmigo en ‘‘Multiversos’’, aunque también había participado en ‘‘La guerra de los mundos’’. Siempre ha estado orbitando cerca de la banda, y con ese punto de vista externo ha sabido incorporarse de una manera absolutamente brillante.
Para terminar, supongo que ya habrá proyectos nuevos a la vista, para cuando finalicen esta gira ¿no?
Sí. Nos tomaremos un descanso de este repertorio y pensaremos qué coño vamos a hacer, porque el año que viene también es el 30 aniversario de ‘‘Omega’’, y probablemente vayamos por ahí. Además, yo también quiero editar la música gnawa que he grabado en diferentes lugares y que estoy desarrollando con mi grupo Mawlid. Es un proyecto muy especial, porque la música gnawa busca la piedra filosofal de la música, su esencia… de ahí viene el blues, la psicodelia y muchas cosas más; y tiene esa connotación ancestral de búsqueda interior. Trabajar con grandes maestros del género en Marruecos ha sido un auténtico lujo.
Siempre digo que no sé si me dará tiempo en esta vida a sacar todo lo que tengo (risas), pero volver a descubrir la música a través de nuevas experiencias es una necesidad para cualquier músico. La motivación debe estar en cada proyecto que afrontas. Y en nuestro caso, la banda sabe cuándo una propuesta tiene ese punto de expresión genuina. En ese sentido, este disco en directo muestra incluso el estado de nuestra relación personal; hemos pasado por muchas cosas juntos y ese punto de celebración también trasciende el álbum. Todavía me quedo flipado con cómo suena ‘‘Conmigo crece el caos’’… esas manos de Eric, ¡es algo realmente impresionante!

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