GARAZI CASTAÑO
GARA

«El Edén al alba, cuando el deseotambién es resistencia

Una de las voces más actuales de la literatura árabe en francés llega a las librerías de Euskal Herria de la mano de Txalaparta. “El Edén al alba”, de Karim Kattan, relata la historia de amor entre dos hombres en Jerusalén. Un relato lleno de poética y deseo que se entrelaza con la voz de un pueblo ocupado y su cultura.

Kattan reside actualmente entre Belén, Paris y Ammán.
Kattan reside actualmente entre Belén, Paris y Ammán. (TXALAPARTA)

Karim Kattan, nacido en 1989 en Jerusalén, es doctor en literatura comparada por la Universidad de París IV-Sorbona y reside, o transita, entre Belén, París y Ammán. Entre sus publicaciones destacan su primera novela “El palacio de las dos colinas” (2021), aclamada por la crítica, y “El Edén al alba”. Publicada en francés en 2024 por Editions Elyzad, llega a las librerías traducida al castellano gracias a Txalaparta. Además de novelista, Kattan también ha escrito varios cuentos y ensayos tanto en francés como en inglés. Hoy en día, el escritor y académico palestino es considerado una de las voces más singulares de la literatura árabe escrita en francés. Su literatura desprende memoria e identidad, mito y conflicto, realidad y magia. Y todo ello conforma una mirada contemporánea y a la vez situada. Situada, por supuesto, en el contexto palestino.

La editorial Txalaparta llega con en esta novedad bajo la etiqueta de “novela queer palestina del momento”. Llegar a ser finalista del Premio Renaudot o galardones como el Gran Premio de Novela Métis o el Premio Valery-Larbraud, ambos otorgados en 2025, son muestra de la buena acogida que ha tenido la novela en el Estado francés.

AMOR Y CONFLICTO

“El Edén al alba” narra una historia de amor entre dos hombres, Gabriel e Isaac, en Jerusalén. Un amor de verano azotado por el kahmsin, el viento caliente del desierto que cubre de arena tanto ranuras de edificios como pliegues del cuerpo; en una ciudad fragmentada y golpeada por la ocupación israelí. Ane Eslava, editora de Txalaparta, explica que el conflicto político no es la trama, sino «el telón» que da sentido y contexto a la novela: «No es un libro sobre la ocupación, tampoco sobre una relación amorosa, sino que trata de ambas a la vez». Respecto al aspecto más literario, destaca la voz lírica llena de simbolismo y musicalidad de Kattan, que navega entre «las fronteras de la realidad y el mito». Los afectos, el deseo y los recuerdos «conforman un universo simbólico propio que consigue hacerse hueco en un contexto lleno de violencia».

Y es justamente esa mirada que, sin obviar el conflicto, nos acerca a la cotidianeidad del pueblo palestino lo que hace interesante la novela. Ya que «demuestra que el genocidio y la violencia no es lo único que se puede contar o ficcionar a la hora de hablar de Palestina. Por supuesto que hay que hablar de ello, pero esta novela nos aporta muchos detalles acerca de su gente y su forma de vida». Eslava remarca la importancia de dar a conocer la cultura palestina, más aún en un momento en el que miles de «escritores, artistas y en general ciudadanos palestinos están muriendo». “El Edén al alba” se publicó en 2024, pero se escribió antes de los sucesos del 7 de octubre de 2023. Eslava señala que el mismo autor explica que «aunque la novela responda a otro momento histórico, las conexiones con el contexto actual son evidentes, ya que aunque la situación en Gaza se haya encrudecido, el conflicto no es algo nuevo». Es por eso que Kattan llegó a plantearse cambiar, matizar o añadir alguna explicación al respecto en la novela. No lo hizo. «No creía que fuese adecuado hablar sobre su obra en un momento en el que sus compañeros, escritores, poetas y periodistas estaban siendo asesinados», explica Eslava.

TRADUCIR BAGAJE CULTURAL

La traducción al castellano ha corrido a cargo de la donostiarra Cristina Lizarbe. No es la primera vez que trabaja para Txalaparta, pero en esta ocasión lo ha tenido que hacer con «especial atención y exactitud». Ya que, como explica la editora, tanto lingüísticamente como en relación al estilo, «los textos parece que tuviesen vida propia». La oralidad de texto otorga ritmo propio al relato «a veces cambiante, otras veces se mantiene estable, a gusto del narrador». Eslava explica que más que replicar formas de la lengua escrita, el estilo del autor se caracteriza por una prosa repleta de oralidad y poética. Además del léxico empleado, el autor incluye muchas historias y relatos que dan a la novela un toque de misticismo o realismo mágico. Todo el texto está impregnado del universo y la cultura palestinas. Desde lo más cotidiano, como un jarrón de barro, colchones llenos de arena, rezos o cánticos, hasta personajes mitológicos como los jinns.

Escrita en francés, el autor ha decidido mantener ciertas palabras en árabe, sin traducir. Es por ello que Lizarbe ha tenido que sortear más de un quebradero de cabeza. «Tuvimos que decidir si explicar algunas cosas más detalladamente o dejarlas tal cual, por ejemplo. Aun así creo que el trabajo de Cristina es realmente bueno», opina Eslava. Así se lo ha hecho saber también el mismo Kattan.