Marcel PENA
BILBO

Kale dor Kayiko conmemora el Día de la Resistencia Romaní

Alrededor de 6.000 gitanos se levantaron el 16 de mayo de 1944 contra las SS en el campo de Auschwitz ante los planes para aniquilarlos. Esta hazaña colectiva se ha convertido en una efeméride recordada anualmente con el Día de la Resistencia Romaní.

Mesa redonda intergeneracional sobre las vivencias del pueblo romaní.
Mesa redonda intergeneracional sobre las vivencias del pueblo romaní. (Aritz LOIOLA | FOKU)

Con motivo del Día de la Resistencia Romaní, que se conmemora el 16 de mayo, la asociación Kale dor Kayiko, con el apoyo de Sim Romi, organizó la jornada “Entiende mi dolor” en Otxarkoaga con el objetivo de abordar el significado de una fecha muy relevante para el pueblo gitano, así como de reflexionar sobre los prejuicios que todavía perduran en la sociedad contra este colectivo.

El 16 de mayo de 1944 se produjo una sublevación en el campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau por parte de los gitanos recluidos. Cuando se enteraron de que ese mismo día iban a ser exterminados, unos 6.000 gitanos se organizaron y armaron con todo lo que tenían a mano para levantarse contra los soldados de las SS, impidiendo de esta forma su muerte. Sin embargo, meses más tarde, el 2 de agosto, los nazis llevaron a cabo la matanza de romaníes.

De hecho, el escenario estuvo presidido por una bandera del pueblo romaní (mitad azul, en representación del cielo, y mitad verde, símbolo del suelo, con una rueda de molino roja en el centro) y otra con un triángulo marrón invertido sobre fondo a rayas azules y blancas. Este último era el distintivo con el que los nazis marcaban a los gitanos en los campos de exterminio, una forma de catalogarlos como «raza inferior».

Antes de empezar, hubo una conmovedora interpretación de “Gelem, gelem” (“Anduve, anduve”), himno del pueblo gitano, cantado en romaní. Si bien la letra habla de la persecución que han sufrido históricamente, principalmente se centra en el periodo de la II Guerra Mundial. Se calcula que un 80% de los gitanos de Alemania, Austria y los Balcanes, aproximadamente medio millón de personas, fueron exterminados durante el dominio nazi.

El vicepresidente de la asociación Kale dor Kayiko, Óscar Vizarraga, y la coordinadora de la asociación de mujeres Sim Romi, Keila Vizarraga, leyeron un manifiesto en el que reivindicaron «la dignidad, la conciencia de pueblo y la voluntad de vivir» colectiva surgida de aquel intento de aniquilación.

«La historia del pueblo gitano no puede seguir contándose desde el silencio, el estigma o la invisibilización. Que la resistencia del pueblo romaní no quede reducida a una sola fecha», reclamaron.

Para poner voz a los casos de antigitanismo que, lamentablemente, todavía existen en nuestra sociedad, se organizó una mesa redonda intergeneracional en la que Ángel Cortés, Desiree Borja, Antonio “Richard” Cortés y Soraya Motos explicaron episodios de romafobia vividos en primera persona en la escuela, el trabajo o la calle.