Gotitas de oficio y de calidad
Jugando a medio gas, los gasteiztarras supieron ganar el duelo. Pleiss dominó la pintura y Heurtel remató.

MANRESA 64
LABORAL KUTXA BASKONIA 69
No siempre se puede ser brillante, y ni tan mal si se es eficaz. A medio gas y sufriendo ante los chispazos de Monroe -que tiene todo el aspecto de hacer números con facilidad- y Kougere, y perder con estrépito el rebote -39 a 26-, Laboral Kutxa Baskonia supo llevarse un partido incómodo. Salvo breves momentos, los de Scariolo dominaron el marcador, primero gracias al buen hacer de Pleiss -hasta que las faltas lo frenaron- y con un par de buenas acciones de Heurtel en el tramo final. Fueron gotitas de oficio y de calidad los que, a falta de nada mejor, supusieron la victoria.
Como era de prever, el Manresa se manejó como un rival incómodo. Ante ello, el cuadro gasteiztarra acertó a no perder la cabeza, y tratar de llevar su ritmo, pese a sufrir para cerrar su canasta. Mainoldi y Pleiss armaron una interesante sociedad en los primeros minutos, con el añadido de un más que correcto Hodge. En el bando rival, Monroe ofrecía todo un clínic de tiros de media distancia y pases picados a los cortadores por la línea de fondo. Entre errores y aciertos, los baskonistas caían al descanso por 37-35.
Cinco puntos de Heurtel
Laboral Kutxa Baskonia no tardó en ponerse en cabeza al regreso de los vestuarios. Se notaba mucho la presencia de Pleiss, ya que su combinación de altura, peso y corpulencia hacía daño a los Larsen, Asselin yArteaga. De su mano, los de Scariolo se adelantaron 50-60, pero cometió la cuarta falta y eso frenó la escapada gasteiztarra.
Por la parte manresana sorprendían la fuerza de Kougere y también la buena dirección de Joan Creus, mientras que el recambio de Pleiss, Lamont Hamilton, se perdía en una maraña de tiros «ignorantes» que para más inri, no entraban.
Con todo, Heurtel suele aparecer en los momentos calientes, y ayer no fue una excepción. Cinco de sus siete puntos llegaron en los instantes finales: un triple y dos tiros libres que establecían el 64-69 definitivo. Ahora, a pensar en el Panathinaikos.

Sufrimenduaren zikloa ixteko etxeratzea, gazteenen eskaria

Bilbo se moja por el fin de la «injusta legislación de excepción» carcelaria

«El algoritmo se ha erigido en una arma de guerra»

A Xabi Alonso y al Real Madrid se les rompió el amor de tanto usarlo
