Los precedentes obligan a estar alerta ante el Elche
Los alicantinos le ganaron los dos choques a la Real en la campaña del ascenso.

Hecha la autocrítica por la relajación de los últimos minutos el miércoles ante el Racing, y tras disfrutar ayer de una jornada de descanso, la Real comienza hoy -a las 11.00 en Zubieta a puerta cerrada- a preparar el partido de Liga del lunes contra el Elche, un equipo que históricamente se le ha dado muy bien a los txuriurdines, pero que en los últimos años se le ha atragantado en más de una ocasión.
Como suele hacer habitualmente, el club informaba en su página web del balance de los enfrentamientos entre ambos equipos en Donostia: 17 choques, 14 en Primera y 3 en Segunda, con 13 victorias para la Real, 1 para el Elche y 3 empates. No obstante, a esa estadística se le puede contraponer otra para constatar que los donostiarras no han podido ganar a los ilicitanos en sus tres últimos duelos, y acumulando dos derrotas, dos empates y una sola victoria en los cinco últimos.
Los aficionados recordarán con más facilidad el 1-1 de la primera vuelta, en la segunda jornada del campeonato, cuando Vela igualó un partido que arrancó fatal para los guipuzcoanos con un gol de Coro a los dos minutos de juego. Pero echando la vista un poquito más atrás, es llamativo que en la anterior temporada en la que los dos equipos militaron en la misma categoría, la famosa 2009/10 del ascenso con título incluído, la Real perdió sus dos encuentros con el Elche.
El choque de la primera vuelta en Anoeta fue bastante frustrante para los locales, ya que Bravo fue expulsado a los nueve minutos tras cometer un penalti a Trejo. Jorge Molina, pitxitxi de aquella campaña con 26 goles, marcó desde los once metros el único gol del partido, ya que Carlos Bueno falló otra pena máxima en la primera parte. La Real encajaba su primera derrota en casa justo en el último partido de la primera vuelta.
El de la segunda vuelta resultó un puro trámite para acabar la temporada, con una Real que ya tenía asegurados el ascenso y el título -estuvo toda la semana de celebraciones-. El conjunto txuriurdin cayó por 4-1 en un partido que se recordará más por los cuatro tantos que marcó Molina y el debut de Asier Illarramendi -y de Alex Albistegi- en el primer equipo realista.
Y es curioso que, una campaña antes, en la 2008/09, se repitió la circunstancia de que los donostiarras también jugaron el último choque contra los alicantinos. El de la primera vuelta, saldado con un 0-0 en el debut del «Loco» Abreu, dejó en evidencia los problemas atacantes de aquel equipo entrenado por Juanma Lillo. El de la segunda, otro trámite que supuso el último triunfo de la Real frente al Elche, acabó con un resultado de 1-2, goles de Agirretxe y Elustondo para remontar el de Santos.
Damián Suárez, defensa uruguayo del Elche, aseguraba ayer que la Real es un equipo «muy peligroso y más en su campo. Ahora mismo es mucho más fuerte que cuando jugó en el Martínez Valero. Tiene mucha calidad arriba y es muy agresivo en defensa». Esperemos que no se equivoque, y que los de Jagoba Arrasate retomen su buen camino en Liga, después de sumar un punto en las dos salidas consecutivas que ha tenido que afrontar. Los buenos resultados cosechados en Anoeta ante equipos de la parte baja de la tabla parecen un buen augurio.

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