2014/01/31

EÑAUT BARANDIARAN
Planos

En el lenguaje cinematográfico existen diferentes planos y encuadres, algunos nos muestran hasta el más mínimo gesto de angustia o alegría, otros, escenas que parecen sacadas de un cuadro. Tomando prestado el lenguaje propio de la imagen, el partido ante el Atlético sugiere diferentes lecturas:

Plano detalle: Si la cámara hubiera seguido al detalle algún gesto, mirada o acción, probablemente se habría detenido en el dedo de Diego Costa mandando callar a la afición, o las manos de Simeone aplaudiendo el cambio del interfecto con el partido a punto de finalizar y la eliminatoria resuelta. Tanto una provocación como otra revelan parte del carácter de eso que se ha dado en llamar `cholismo', una forma de entender el fútbol al filo entre el deporte y la reyerta callejera. Como la mayoría de los discursos en el fútbol, el de Simeone se sostiene tan solo en el triunfo, y lo que sería un equipo sucio, marrullero, cicatero e incluso violento si peleara por salvar la categoría, se deviene en rocoso, intenso y aguerrido por mor de la cantidad y la calidad de los triunfos que cosecha, todos ellos merecidos, dicho sea de paso. Responder a ambas provocaciones con insultos tampoco fue muy acertado, algo así como mandar al infierno al diablo. Un descojono, vamos. Para ellos, claro está.

Primer plano: Iago Herrerín realizó el mejor partido desde que viste la camiseta del Athletic, con varias intervenciones de mérito, especialmente el primer balón que le sacó a Diego Costa con el pie sin haberse cumplido aún el primer minuto, y que de haber sido gol hubiera finiquitado la eliminatoria. Curiosamente, su mejor encuentro hasta la fecha será, salvo causa de fuerza mayor, el último de la temporada.

Plano medio: Los veinte últimos minutos de la primera parte resumen el ideario de este Athletic y su entrenador: presión asfixiante, dominio en campo contrario, continuos desdoblamientos de los laterales, triangulaciones a la velocidad del rayo y centros desde línea de fondo. Todo ello dio para empatar la eliminatoria, pero Courtois y la conocida impericia de los leones cara a puerta evitaron consumar la remontada. Sirvan como lección y entrante para el domingo.

Plano americano: El Athletic le compitió la eliminatoria al Atletico durante sesenta minutos, pero el haber tirado por la borda el partido de ida suponía una losa demasiado pesada ante uno de los equipos más en forma de Europa. Imaginar qué hubiera pasado de no haber especulado tanto en el Calderón supone un ejercicio inútil, aunque conocida la capacidad de los colchoneros a la contra a lo mejor el partido de vuelta habría quedado a beneficio de inventario. La diferencia estriba en que, parafraseando a un colchonero de pro como Sabina, hay maneras y maneras de perder.

Plano general: Despistado con la Copa, se nos pasó lo que debiera haber sido el acontecimiento del día, la semifinal del campeonato Africano de Naciones, torneo análogo a la Copa África, pero disputado tan solo con jugadores de las ligas locales, entre la Libia de Javi Clemente y Zimbabwe. Fiel a sí mismo, y como no podía ser de otra manera, empató a cero, ganando a los penaltis. Un crack.