2014/02/27

Amaiur y PNV instan a Rajoy a poner en marcha políticas de paz

Las intervenciones de Amaiur y PNV introdujeron la resolución del conflicto vasco en el debate del Congreso español. Ambas formaciones instaron al presidente, Mariano Rajoy, a adoptar políticas de pacificación y afearon la actitud con la que fueron recibidos los miembros del Grupo Internacional de Verificación. El jefe del Ejecutivo se mostró parco en palabras y se refugió en las proclamas de «disolución» dejando para Alfonso Alonso la búsqueda del aplauso ultra.

Alberto PRADILLA MADRID
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La resolución del conflicto vasco estuvo desaparecida de la primera jornada del Debate sobre el Estado de la Nación celebrado en el Congreso español. Ni Mariano Rajoy ni Alfredo Pérez Rubalcaba habían hecho el más mínimo comentario. Así que, como estaba previsto, las intervenciones de Amaiur y PNV volvieron a poner sobre la mesa la necesidad de que el presidente español adopte definitivamente políticas encaminadas a la pacificación. Tanto Aitor Esteban como Xabier Mikel Errekondo emplazaron al jefe del Ejecutivo a abandonar el inmovilismo y adaptarse al ciclo abierto en Euskal Herria tras el cese de actividad de ETA. Los dos portavoces abertzales también coincidieron en afear los desaires de Madrid hacia la Comisión Internacional de Verificación. Rajoy, sin embargo, redujo su respuesta al mínimo, al menos en cuestión de tiempo. Tampoco se salió del guión habitual. Eludió comentar hechos tan relevantes como el gesto de desarme anunciado el viernes por el equipo liderado por Ram Manikkalingam, argumentando que «no merece la pena» y limitándose a reiterar su emplazamiento al abandono de las armas y la disolución.

«Su desidia es la que permite que ETA siga prolongando la teatralización de su final», opinó Esteban, que fue el primero en intervenir. El jelkide consideró que es la inacción del presidente español la que ralentiza el proceso de desarme ya iniciado por ETA. Además, cuestionó el discurso lanzado desde el PP de que «nada ha cambiado» desde que la organización armada anunció su cese de actividad. «Es hacerse el tancredo», dijo.

«Algo ha cambiado»

«¿Qué es lo que desea? Su postura no la entienden ni los medios franceses», consideró. En este sentido, y ante anuncios como el del pasado viernes, Esteban animó al inquilino de Moncloa a poner condiciones para el desarme «en la línea de otros», destacando el papel que pueden realizar figuras como la de los mediadores para la «supervisión» del proceso.

«Yo no he dicho que no haya cambiado nada. He dicho lo contrario. Lo dije públicamente y sí, se ha producido un cambio», admitió Rajoy en una primera y escueta réplica, aunque más extensa que la dedicada a Amaiur, con quien habitualmente se enroca en proclamas que cierran la puerta al debate. Una vez admitido el cambio, el presidente español no varió el discurso que lleva manteniendo en los últimos dos años. «¿Cuál es la solución? Que ETA se disuelva», se respondió a sí mismo. «¿Es tan difícil? ¿Por qué no se lo pide? ¿Por qué tengo que darle algo a cambio?», insistió. Ante la evidencia de que Rajoy no iba a dar más de sí en este ámbito, Esteban dejó un último análisis. «Ya sabe lo que pensamos con detalle. Seguiremos trabajando desde la discreción y esperamos acuerdos interinstitucionales», insistió.

Hoy, dos resoluciones

Xabier Mikel Errekondo, portavoz de Amaiur, fue el segundo en tomar la palabra e insistió en realizar llamamientos para poner en marcha políticas de pacificación. «¿Cómo que no hay conflicto político? Las dos últimas escisiones de los dos grandes partidos estatales se han producido en mi país y directamente relacionados con el conflicto», señaló, en referencia a UPyD y Vox. «El proceso de paz y normalización democrática está en marcha en Euskal Herria», reiteró, haciendo énfasis en la necesidad de adoptar medidas para la superación de las consecuencias del conflicto. «¿Acaso no está usted de acuerdo?», planteó al presidente.

En la misma línea, interrogó al jefe del Ejecutivo sobre «en cuál de las proclamas» de la manifestación celebrada el 11 de enero en Bilbo (Derechos Humanos, paz, resolución) «no está de acuerdo». Como primer paso, Errekondo instó a Rajoy a acabar con las «medidas de excepción y la dispersión», recordando a los fallecidos a causa del alejamiento y, especialmente, a Arkaitz Bellon, muerto en Puerto I hace apenas dos semanas. Por último, el portavoz abertzale tildó de «penoso» que Rajoy desacredite el anuncio del viernes. Algo que, «poca gente comparte en Euskal Herria».

Rajoy, en esta ocasión, no entró al debate y se limitó al habitual mensaje de instar a Amaiur a que pida el desarme de ETA. Más duro se mostró Alfonso Alonso, portavoz parlamentario del PP, quien rechazó cualquier acercamiento de presos y reivindicó su condición de vasco, obviando que su postura es minoritaria. Hoy, sendas propuestas de resolución de Amaiur y PNV volverán a defender políticas para resolver el conflicto.

«The Economist»: «Madrilen zelaian dago pilota»

ETAren urratsari mespretxuz erantzun dio Estatu espainolak, baina nazioartean pausoak duen garrantzia argi gelditu da. Alde horretatik, Madrili behingoz mugitzeko eskaera egin diote hedabide esanguratsuek. ``Le Monde''ren ondoren, orain ``The Economist'' Erresuma Batuko astekaria izan da mezu hori helarazi duena. Armagabetzea aintzakotzat har dezan eskatzen dio Mariano Rajoyri, ostiralekoaren ondoren «pilota Madrilen zelaian dagoela» iritzita.

«Zer nahiago du: armak ETAren eskuetan segitzea edo giltzapean gordeta izatea?», galdetzen du ``The Economist''-ek. Armagabetzea bukatzen uzteak Rajoyri nolabaiteko «kostu politikoa» ekarriko diola baieztatzen du, baina era berean «armarik gabeko ETA bat armak dituen ETA baino mehatxu arinagoa izango dela» onartu behar duela gaineratzen du.

Ideologia liberala du ``The Economist''-ek. Londresen du egoitza, baina mundu osoan barrena saltzen ditu aleak. Politika eta ekonomia ditu ardatz. Ezaugarri gisa, bere artikuluak ez daude sinatuta, eta erredakzio kontseilu osoak hartzen du, beraz, horien ardura. Berak emandako datuen arabera, milioi bat ale inguru saltzen zuen astero 2004. urtean. GARA

Powell recaba en Bilbo el diagnóstico de Urkullu, PNV, PSE y Sortu para avanzar

Los últimos acontecimientos han hecho que Jonathan Powell, referente de la implicación de sectores de la comunidad internacional en este proceso, retornara ayer a Euskal Herria. Llegó de Londres a Bilbo para mantener durante la tarde cuatro encuentros diferentes con tres bloques políticos diferentes. El exjefe de gabinete de Tony Blair cruzó impresiones con representantes de Sortu, del PNV, del PSE, y finalmente con el lehendakari Iñigo Urkullu.

En ellas, Powell recabó la percepción de cada uno de estos agentes sobre el paso dado por ETA con el inicio del inventariado y sellado de armas, así como sobre la crispada reacción española. La segunda parte de las reuniones estuvo dedicada a cambiar opiniones sobre por dónde cabe continuar avanzando.

Las reuniones se celebraron por separado, incluso en sitios diferentes. En la que mantuvo con Sortu, los interlocutores de Powell fueron Hasier Arraiz, Rufi Etxeberria y Urko Aiartza. El PNV también envió una representación de primer nivel, con su presidente, Andoni Ortuzar, y Joseba Aurrekoetxea. En cuanto al PSE, acudió Rodolfo Ares, exconsejero de Interior que lleva de manera casi exclusiva esta cuestión en su partido.

En los contactos quedó clara también la voluntad de Powell y otros representantes internacionales para celebrar el acto de reafirmación del proceso previsto para ayer en Aiete, que finalmente quedó pospuesto por problemas de agenda y ante el ambiente enrarecido creado por la revancha española contra los verificadores. En el mismo estaba anunciada la participación de varios de los firmantes de la Declaración de octubre de 2011, que fue el origen del cese definitivo de la lucha armada de ETA. La idea se mantiene.

Powell regresó a Londres tras mantener estos contactos absolutamente discretos, en los que no hubo declaraciones ante la prensa. Los fotógrafos debieron conformarse con las imágenes captadas a su llegada a Loiu.

Por otro lado, al mismo tiempo en Estrasburgo, europarlamentarios de la Alianza Libre Europea comparecieron juntos para insistir en que las instituciones europeas deben implicarse. Iñaki Irazabalbeitia (Aralar) reiteró que «no pueden quedarse cruzados de brazos», como ya hizo el lunes en el Plenario. El corso François Alfonsi hizo hincapié en que no hay precedentes de que personas sean citadas a declarar «por estar intermediando». Para el flamenco Marks Demesmaeker, «la UE tiene que implicarse como lo hizo hace un par de décadas en Irlanda. Debería enviar una delegación de paz al País Vasco». Y la letona Tatjana Zdanoka citó que «Europa está participando activamente en el conflicto de Ucrania, y eso no es coherente con la actitud que está tomando con el conflicto vasco, que sí es parte de la Unión». Ramón SOLA