Éditorial
LE MONDE, 2014/2/22
HEMEROTEKA

En el País Vasco, una oportunidad a aprovechar

(...) los expertos de la Comisión Internacional de Verificación del alto el fuego (CIV) presentaron a los medios las imágenes de las primeras armas que la organización separatista vasca ETA ha aceptado destruir. (...)

Pero los progresos durante los dos últimos años son reales. El miedo ha desaparecido del País Vasco, donde la mayoría de los electos andan ahora sin guardaespaldas. La izquierda «abertzale», o patriota vasca, ha decidido jugar en el juego democrático e institucional para defender las reivindicaciones independentistas y se mantiene en ello. El gobierno autónomo vasco ha puesto en marcha un plan de paz para supervisar los esfuerzos de reconstrucción y reconciliación. Dentro de la propia sociedad civil, iniciativas valientes están trabajando para cerrar la brecha entre las víctimas y los exterroris- tas. A pesar del resentimiento aun a flor de piel, los vascos de todos los colores quieren pasar la página de la violencia, de la intimidación y de la represión.

Es en este contexto en el que interviene el trabajo de la CIV. Ya implicados en los procesos de resolución de conflictos en Sudáfrica, la antigua Yugoslavia e Irlanda del Norte, esta institución es respetada y ha hecho un trabajo esencial.

Desafortunadamente, a diferencia del gobierno británico, que dio su visto bueno a la supervisión de la Comisión para el Desarme del IRA, Madrid no reconoce el papel de la CIV. (...)

En Irlanda del Norte, el desarme total del IRA, terminado en 2005, tardó cuatro años. Rajoy debe tomar ejemplo de la experiencia de Irlanda del Norte, que se mantiene en el haber de Tony Blair y en el del realismo de los líderes de Sinn Féin.

En la actualidad existe una oportunidad única para una paz sostenible en el País Vasco que Madrid y París deben aprovechar. Al gesto realizado por ETA con el comienzo del desarme, el gobierno español debe responder con el fin de la política de dispersión de presos vascos, sufrida por las familias y que es una fuente de tensión constante. ETA nunca ha estado tan débil, nunca ha estado tanto tiempo sin matar. No se puede desaprovechar esta oportunidad.