GARA
Campeonatos del Mundo en pista cubierta

Genzebe Dibaba y Sally Pearson aprovechan para marcar territorio

La plusmarquista de 3.000 domina su serie con maestría mientras la vallista bate el récord del campeonato en la primera ocasión.

La gran protagonista de la actual temporada en pista cubierta, Genzebe Dibaba, afrontó ayer las series de 3.000 metros y solventó el trámite sin complicaciones en la primera jornada de los Mundiales de Sopot. La pequeña de las hermanas Dibaba le está sacando brillo al periodo bajo techo. Se ha apuntado hasta tres plusmarcas -1.500 (3:55.17), 3.000 (8:16.60) y dos millas (9:00.48)- y tras ojear el calendario renunció a defender su título en 1.500 y centrarse exclusivamente en el 3.000.

Ayer se pasó la mayor parte de su serie en la penúltima posición, tranquilamente controlando. Podía permitírselo. Después aceleró a falta de tres vueltas para el final y empezó a volar en solitario para dominar el primer trámite en 8:57.86, a 41 segundos de su récord mundial.

La final está programada para mañana por la tarde (16.50). «Yo no quiero tomar la delantera en la carrera... Sé que tengo un buen tiempo de referencia y me da confianza. Mi objetivo es ganar. Creo que no será difícil, si Dios quiere», señaló la etíope a AFP. Allí le espera la actual campeona, la keniata Hellen Obiri, segunda en la segunda serie con 8:53.31, por detrás de Maryam Yusuf Jamal (8:53.07).

Hubo más focos de atención, como Sally Pearson, que irrumpió en la cita polaca sin reservas. La campeona olímpica de 100 metros vallas batió el récord de los Campeonatos al imponerse en la primera serie con 7.79 segundos, exactamente el mismo registro que en una sola carrera le permitió ponerse al frente del ranking mundial. La australiana, oro en Estambul hace dos años, marcó territorio. También lo hizo Mohammed Aman en 800 metros, consciente de que sin el genial Rudisha cualquier medalla que no sea el oro en su caso suena a decepción. No lo pudieron hacer otros medallistas recientes que se despidieron a la primera. El dominicano Luguelín Santos, subcampeón olímpico de 400 metros, se quedó a 4 centésimas de acceder a la final. Sí entró el costarricense Nery Brenes, defensor del título. También el salto de longitud se cobró una víctima ilustre. El panameño Irving Saladino, campeón olímpico en Beijing'2008 y mundial en Osaka 2007, no pasó la calificación.

Combinada y peso reparten las primeras medallas

Nadine Broersen se convirtió ayer en la primera campeona de los Mundiales de Sopot tras lograr la medalla de oro en pentatlón con 4.830 puntos. Es la primera holandesa que gana un título en la disciplina por el que peleó Brianne Theisen Eaton, la esposa del Ashton Eaton, el gran dominador de las pruebas combinadas. Broersen, que lideraba la competición, terminó octava el 800 final, pero su ventaja fue suficiente para superar a la canadiense. Tras el Mundial de Moscú'2013, el matrimonio coincidió de nuevo en la pista polaca.

El campeón olímpico, mundial y recordman en decatlón no le hace feos al heptatlón en donde defiende el título conseguido hace dos años con un récord mundial de 6.645 puntos que sigue vigente. El de Oregón completó su primera jornada dominando los 60 metros (6.66) y la longitud (7,78), fue cuarto en lanzamiento de peso (14,88) y tercero en altura (2,06) para terminar primero con 3.653 puntos. Hoy le quedan 60 metros vallas, salto con pértiga y 1.000 metros lisos. De sus resultados dependerá otra proeza.

Luego Ryan Whiting ganó el peso con un mejor lanzamiento de 22,05 metros que el estadounidense efectuó en su cuarto intento. Conserva así un título que ya ganó en Estambul tras superar a David Storl, doble campeón mundial al aire libre que ayer terminó segundo (21,26). El neozelandés Walsh privó a Tomasz Majewski de subir al podio pese al entusiasmo de la hinchada local que ha seguido la trayectoria de uno de sus atletas predilectos, campeón olímpico en Londres, al que sus 21,04 metros le condenaron a la medalla de chocolate.