A. G.

La celebración europea termina en humillación

OLYMPIACOS 89

LABORAL KUTXA 59

Jugar 300 partidos en la Euroliga, después de participar en la principal competición europea durante 14 años consecutivos, es motivo de orgullo. Conmemorarlo con una derrota por 30 puntos supone, por contra, la peor manera de celebrarlo.

Laboral Kutxa Baskonia, si no matemáticamente, casi dice adiós a sus opciones de avanzar ronda en la Euroliga después de ser humillado por un Olympiacos serio. Pese a las ausencias de Perperoglou y Printezis, el regreso de Spanoulis y el dominio reboteador heleno fue más que suficiente para humillar a un Saski Baskonia que aguantó hasta que Pleiss cometió la segunda falta. En ese momento, los de Sergio Scariolo ganaban por 7-15 y un Mainoldi muy acertado desde la lejana distancia.

Pero Olympiacos reaccionó y para el descanso, 45-27, el partido estaba decidido. La segunda mitad fue una broma sin gracia.