Elkarrizketa
Alfredo NIHarra
Guitarra y voz de Lee Perk

«Del mellotron estoy enamorado, y me emociono creyéndome George Harrison»

Lee Perk es Alfredo Niharra uno de los músicos más activos y mixtos de la escena vasca. En el primer lustro de la década de los noventa forma Quite Fantastic junto a Errapel Biurrun. Sorprendía el cuarteto al fijar su sonido en Gran Bretaña, frente al resto de bandas de Getxo que siempre han mirado más a EEUU. Con Lee Perk las cosas se igual, los Beatles por un lado y Elvis Presley por el otro.

Alfredo NIHarra
Alfredo NIHarra

Alfredo Niharra es uno de los músicos más inquietos que han surgido en Euskal Herria. Trabaja en la mole del puerto de Santurtzi y disfruta de la vida, al margen de la privada, emocionándose siendo John Lennon, Paul McCartney o George Harrison, artistas a los que ha emulado en diferentes ocasiones dentro de proyectos como The Dolly Beatles (1999-2000), Dolly John Lennon o la actual Plastic Clono Band (2005-actualidad), con la que son invitados a buen número de festivales europeos que homenajean a los Beatles. Además ha sido parte de bandas como Quite Fantastic (1994-1998), Crocanties Leslie Nielsen, Leslie (1999-2004)... y parte de los actuales The Fakeband (2008-actualidad) o Tulsa (2001-actualidad) con Miren Iza. Como Lee Perk lleva ya cuatro discos y trece años de brega. Perk acaba de publicar su cuarto disco, «Lee Perk»; en realidad, su primer cedé con mayor apuesta y formato físico para competir.

Niharra es un buen guitarrista y un excelente compositor, además de un notable vocalista. «Lee Perk» lo evidencia, al tiempo que muestra que con medios humildes, gran parte grabado en casa, y con el software como apoyo, se pueden conseguir grandes objetivos. El software le sirve para emular el mellotron, con el que disfruta enormemente.

«Lee Perk» se inicia con aires camperos, podría cantarla Johnny Cash, pero también el country man que había dentro de Elvis Presley. Niharra es muy dúctil, por lo que el inicio es engañoso, «Born to be free» le continúa y el cambio de paisaje es acusado. De aquí en adelante será un poco Lennon, Harrison o McCartney, pero también Elvis en sus diferentes facetas y, claro, él mismo.

Él mismo con toda esa mochila que es como un viejo come discos que ha visto girar miles de vinilos, nombres admirados. Meritorio trabajo, además, por los escasos medios disponibles y el ajustado presupuesto. Admiro al músico, al personaje y la persona y me hago Lee y Perk con cada canción que suena bien retando a los Beatles, al soul presleyano de «Memphis» o a los años cincuenta en «Stuck in between». Posiblemente no sería su intención, pero en la hermosa «Gram's room» podría ser Rufus Wainwright, aunque él se inclina por Roy Orbison.

Lleva algo más de veinte años en la música, ¿cómo se ve si se mira de arriba abajo?

Me veo en mi mejor momento, Toda la experiencia de conciertos, grabaciones... te convierten en mejor músico y tengo más ganas de tocar que nunca, así que con ilusión y experiencia juntas, imagínate qué buena combinación. Llevo desde el 92 tocando en serio aunque llevara más tiempo antes con otras cosillas. 22 años de carretera y garitos sobre todo.

Imposible definir los mejores momentos, pero tomándolo como un juego ¿qué hechos le han marcado más?

La respuesta es difícil o incluso imposible, tal vez la del primer disco con Paco Loco, el de Quite Fantastic [Publicado por Al.leluia Records con Reyes Torio, ex-Dinamita Pa los Pollos, al frente y desde Barcelona], junto con conciertos míticos como el de Tulsa en el Joe´s Pub de Nueva York o los que dimos con The Plastic Clono Band en el mítico The Cavern, en Liverpool.

¿Espera aún algo grande o se conforma educadamente con sus pequeños y constantes pasos?

Me conformo con tocar regularmente en sitios de menos de 300 personas y poder publicar mi música y que llegue a un mínimo de gente. Me gustaría también poder ganar suficiente dinero como para poder dedicarme de pleno a esto, pero eso igual ya es mucho pedir. Es curioso como funciona el mundo de la música. Todo está montado alrededor del músico, pero llega el día del concierto y el de las luces cobra un fijo, aunque sea poco, el técnico de sonido cobra, aunque sea poco, el taquillero cobra, aunque sea poco....y el músico igual hasta pierde dinero.

El disco se inicia con una canción engañosa, un vigorizante country & western, respecto a la posterior línea musical del álbum, ¿por qué?

No hago un disco de un solo estilo. Para mí crear un disco es hacer lo que te salga en cada momento y puede ser tan disparatado en estilos como el doble blanco de los Beatles. Miro por las canciones, no por los estilos. Lee Perk puede ser cualquier cosa que yo haga. Llevo 4 discos que se pueden escuchar en Spotify, aunque este sea el primero que he hecho con tirada física en cedé. Hay de todo tipo de estilos y no descarto ningún estilo musical.

¿Posee un mellotron (aunque sea una pieza japonesa acabado en plástico blanco) o esa magia se queda en software emulador?

Pues mira, tengo unos pluggins muy buenos para el Pro Tools, tan buenos que parecen casi de verdad. Del mellotron estoy enamoradísimo, lo uso todo el rato, compulsivamente, y me emociono creyéndome George Harrison, ¡jaja!

También cuenta con colaboradores humanos...

Charlie, Miren, Gabriel y Juan son de carne y hueso y, además, muy buenos. Con los 3 primeros coincidí en Tulsa. Juan López es muy conocido de la época de Los Santos y Los Impecables. Luego Liverpool.