Una final con cierto margen de error
El equipo rojiblanco quiere dar un paso definitivo en su pelea por entrar en la Champions recibiendo en San Mamés a su rival directo.

Cinco años después, el Sevilla vuelve a cruzarse en el camino del Athletic en un partido clave de cara al futuro deportivo de la entidad rojiblanca. Cambia el escenario, el vetusto San Mamés ha dejado paso a la incompleta nueva catedral; la competición, de las semifinales de Copa a un duelo vital por jugar la Champions la próxima temporada; pero sobre todo cambia que el Athletic afronta el choque con cierto margen, el que le dan los tres puntos de renta que tiene respecto al Sevilla, lo que hace que incluso el empate sería un resultado positivo.
En caso de triunfo local, el Athletic acariciaría ese jugoso premio, ya que saldría de la cita con la ventaja de seis puntos más el average particular a favor sobre el Sevilla, con el que empató en la primera vuelta en el Sánchez Pizjuán (1-1), con solo nueve puntos más en juego.
Un empate tampoco dejaría en mala posición al conjunto de Ernesto Valverde, que mantendría la renta y dispondría además de ventaja en la diferencia entre goles marcados y recibidos, donde tiene un saldo a favor de +22 (59 a favor/37 en contra) por los +18 del andaluz (65/47).
Una victoria visitante, por contra, descabalgaría al equipo bilbaino de ese cuarto puesto después de veinte jornadas ocupando esa posición en favor de los de Unai Emery, que ya dependerían solo de sí mismos para hacerse con la última plaza de Champions League.
Primera final
Con todos estos ingredientes y los dos mejores equipos de la «otra Liga» sobre el césped, todo hace prever una gran tarde de fútbol en la nueva Catedral, que llenará las 36.000 localidades que tiene disponibles por ahora para disfrutar con la considerada en Bilbo como la primera final de su todavía corta historia.
En el aspecto deportivo, el entrenamiento vespertino realizado por los rojiblancos ayer en Lezama no sirvió para resolver las dudas existentes en torno al estado de salud de Iker Muniain, que sigue siendo duda por los problemas de espalda que acarrea. La decisión no se tomará hasta última hora, por lo que Ernesto Valverde decidió convocar a los 20 jugadores disponibles, es decir, a todos menos los lesionados Carlos Gurpegui, Ibai Gómez, Kike Sola y Borja Ekiza. Dependiendo de la evolución del delantero txantreano, Valverde deberá realizar dos descartes.
Si finalmente Muniain puede jugar, la principal novedad en el once que presentará Valverde será el regreso de Mikel Rico al centro del campo en lugar de Erik Morán y, posiblemente, la vuelta al lateral derecho de Andoni Iraola, suplente en los último partidos fuera de San Mamés, en detrimento de Óscar de Marcos.
El Sevilla, que visita por primera vez el nuevo San Mamés, llega en su mejor momento de la temporada y con la moral a tope a esta cita crucial para sus opciones de volver a meterse en Champions, lo que no logra desde la campaña 2009-10, tras haber ganado el jueves al Valencia (2-0) en la ida de la semifinal de la Liga Europa.
El poco tiempo de recuperación que ha tenido el equipo sevillista puede ser un handicap para los andaluces, por lo que Unai Emery anunció que hará algunas rotaciones. «Llevamos tiempo jugando partidos importantes y estamos necesitando de los jugadores en sus mejores condiciones. Mañana -por hoy- posiblemente la necesidad de contar con gente que no estuvo el jueves estará presente. Del minuto uno al noventa habrá que jugar un partido de mucha intensidad», comentó al respecto el hondarribiarra.
En cuanto a la importancia del partido, el técnico guipuzcoano dijo en rueda de prensa que afrontan el encuentro como una oportunidad que les «puede dar algo importante a final de temporada. Tenemos en nuestra mano la cuarta plaza. Queremos salir de Bilbo en ese puesto, por eso debemos buscar el partido con ahínco», afirmó Unai Emery en la previa de este importante partido ofrecida en Sevilla.
Bilbo pasa el corte para la Euro2020
Bilbo y el estadio de San Mamés han sido seleccionados por la Federación Española de Fútbol para ser una de las trece sedes de la Eurocopa 2020, que se disputará en otros tantos países.
Hasta ayer se especulaba con la posibilidad de que se presentaran como candidatas Bilbo y Madrid, con el estadio de La Peineta, pero cada federación solo ha presentado una ciudad aspirante y en el caso del Estado español ha sido Bilbo.
Ahora, la UEFA deberá elegir entre las 19 candidatas las 13 sedes que acogerán la Eurocopa 2020, lo que se conocerá el próximo 19 de setiembre. Las federaciones que presentaron el dossier, según informa la UEFA, han sido: Azerbaiyán (Bakú), Bielorrusia (Minsk), Bélgica (Bruselas), Bulgaria (Sofía), Dinamarca (Copenhague), Inglaterra (Londres), Macedonia (Skopje), Alemania (Múnich), Hungría (Budapest), Israel (Jerusalén), Italia (Roma), Holanda (Amsterdam), República de Irlanda (Dublín), Rumanía (Bucarest), Rusia (San Petersburgo), Escocia (Glasgow), Estado español (Bilbo), Suecia (Estonia) y Gales (Cardiff). Francia y Turquía retiraron sus candidaturas a última hora. GARA

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