El objetivo ahora es intentar hacerse con la quinta plaza
Markel Bergara cree que, por su peligrosidad, hay que evitar el mayor número posible de eliminatorias.

Con su triunfo por la mínima en el Benito Villamarín gracias al gol de penalti de Carlos Vela, la Real se aseguró matemáticamente su presencia el próximo año en la Europa League al garantizar, como mínimo, el séptimo puesto en la clasificación. Sin embargo, ello no va a frenar las aspiraciones del cuadro txuri urdin de aquí a que finalice el torneo, dado que su objetivo ahora es conseguir la quinta plaza, que evitaría disputar las eliminatorias previas.
«Tenemos que luchar por estar lo más arriba posible, pues sabemos que el quedar quintos implica no tener que disputar eliminatorias previas -corroboró Markel Bergara ya en las instalaciones de Zubieta tras regresar de Sevilla-. Y somos cons- cientes de que esas eliminatorias son bastante peligrosas, por eso cuanto más abajo quedemos, más son las que tendremos que afrontar y es lo que buscamos evitar».
La meta, en todo caso, no va a ser un camino de rosas. A estas alturas de campeonato, todos los equipos se juegan algo, bien sea por escalar posiciones o por escapar de la quema del descenso. Y los tres rivales que le quedan a la Real están inmersos en una u otra pelea, por lo que se prevé encarnizada la lucha que les espera a los de Jagoba Arrasate hasta mediados de mayo.
Para abrir boca, el Granada, que visitará Anoeta dentro de una semana en el encuentro que cerrará la antepenúltima jornada, el último choque liguero antes de que se unifiquen los horarios de los equipos que se estén disputando algo. Un conjunto andaluz que llegará a Donostia con la perentoria necesidad de sumar puntos e inmerso en una histórica trayectoria negativa tras los resultados de sus últimos compromisos.
Los de Lucas Alcaraz han igualado su peor racha en la presente temporada, con cinco derrotas en los seis partidos más recientes que ha disputado, la última de manera contundente ante el Rayo, que le infligió un 0-3 en Los Cármenes. Tras ese encuentro, los granadinos también alcanzaron una marca histórica negativa: veinte encuentros perdidos en una sola campaña.
Si ese compromiso será complicado, el siguiente no va a bajar de intensidad, sino que la incrementará notablemente. La Real visitará el nuevo San Mamés en un derbi en el que los vecinos vizcainos estarán metidos de lleno en la pugna con el Sevilla para hacerse con la plaza que da derecho a disputar la previa de Champions, aliciente añadido a la consabida rivalidad que tienen este tipo de envites.
Para rematar la faena y cerrando el círculo de esta tríada de partidos, el conjunto guipuzcoano acometerá en propio estadio la visita del Villarreal, un compañero de viaje realista a lo largo de todo el año, tanto en lo que se refiere a la situación clasificatoria como por haber sido uno de los rivales con los que más ha competido, tras cruzar sus caminos en Copa, concretamente en cuartos, nivel en el que los txuri urdines dejaron en la cuneta a los castellonenses.
Precisamente los de Marcelino García Toral pueden ser el máximo oponente para pugnar por la sexta plaza, posición en la que ahora mismo los donostiarras están instalados. Como curiosidad final, si la Real gana los tres encuentros que le restan igualaría los números que la anterior temporada le permitieron disputar la previa de la Liga de Campeones y posiblemente estar muy cerca de la quinta plaza, con la que entraría directamente en la Europa League.
Arrasate: «Es para estar satisfechos»
Satisfacción por el deber cumplido. Es el sentimiento que quedó en el vestuario txuri urdin tras vencer al Betis y confirmar su participación continental para la 2014-15. «Es un éxito conseguir plaza para Europa por segundo año consecutivo», corroboró el técnico del cuadro guipuzcoano, Jagoba Arrasate.
El de Berriatua ya puso de manifiesto a la conclusión del choque cuál es la meta por la que peleará el equipo a partir de ahora. «Una vez tenido esto, ahora hay que subir un escalón más, no es lo mismo quedar séptimo, que sexto o quinto».
Arrasate también analizó la victoria cosechada en el Benito Villamarín. «Hemos hecho un partido serio, práctico y en el segundo tiempo hemos metido una marcha más. Lástima no haber logrado el segundo gol para cerrar el encuentro», expuso.
Tampoco fue insensible a las circunstancias que rodearon el choque. «Es difícil jugar en este contexto, sobre todo para ellos. La situación es complicada para el beticismo, pero están muy vivos y, si hacen las cosas bien, volverán a donde se merecen». GARA

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