Juanjo BASTERRA
Elkarrizketa
Antxon LÓPEZ USOZ
PRESIDENTE DE AFM

«Si no innovamos, no tendremos futuro, es incuestionable»

El presidente de la Asociación Española de Fabricantes de Máquina Herramienta (AFM) espera que la Bienal que se desarrolla en el BEC sirva de punto de inflexión al sector. Insiste en la necesidad de potenciar la fabricación y cree que el Estado español ha perdido de nuevo el tren.

Hasta este sábado el BEC de Barakaldo acoge la Bienal de la Máquina Herramienta. Antxon López Usoz, presidente de la Asociación de Fabricantes de Máquina Herramienta (AFM), espera que el tirón de esta edición permita al sector cerrar 2014 con una facturación próxima a la del año pasado, es decir en torno a 937 millones.

¿Cómo está viendo la Bienal?

Tenemos un 12% más de expositores. Es una feria muy bonita, Hay una apuesta de la gente.

¿Esa parte la damos por supuesto en la Bienal?

No, porque apuestas donde ves que merece la pena. Todavía creo que estamos en un momento de incertidumbre, pero hay esperanza.

¿Hay ganas de salir de la crisis?

Se nota que los que están trabajando a corto plazo, que tienen un periodo de maduración menor, están notando una mayor actividad. Eso a largo plazo no se traslada. Por lógica, iremos de menos a más.

¿Esta feria dará ese impulso que necesita el sector?

Esta feria está dirigida al mercado estatal, que está como está. Hemos dicho que hemos crecido un 65%. Es cierto, pero es un crecimiento de poco, por lo que sigue siendo poco. Es cierto que el resultado no depende de nosotros. Somos proveedores de unos fabricantes, que están sufriendo mucho. Creo que todavía tiene que cambiar mucho.

¿En qué sentido?

Para empezar, en lanzar una apuesta de país por la fabricación.

¿No existe?

Es incipiente. En estos momentos si ves lo que hace Estados Unidos, México, Canadá, Inglaterra y Alemania no se parece en nada a lo que hacemos aquí. Inglaterra mismo optó por ser de banqueros y ahora mismo la apuesta es por la fabricación. Si un porcentaje del país, del 20% al 25% no es industria, no se sostiene. Porque la industria genera competitividad, da de comer a los servicios. Tenemos que fabricar. Esa es una idea que es importante, trascendental.

¿Se refiere al Estado español, a Euskal Herria...?

Me refiero al Estado español. Comparar al Estado español con Euskadi en este momento no tiene lógica. Aquí lo hemos hecho mucho mejor. En esta crisis la ventaja de disponer de un buen valor añadido es más sostenible en el tiempo, pero cuando cae es más difícil de recuperar. El mensaje a las institu- ciones es que deben apostar más por la industria y deben favorecer que las pocas empresas punteras compren producto de Euskadi, porque es competitivo. Exportamos el 91% de lo que hacemos al mundo, si vale para el mundo, también servirá para nuestras empresas.

¿No hay esa relación?

Falta mucho. Tenemos que demostrar el doble en Euskadi que en otros países.

¿Es un problema de marketing, de confianza o de...?

O de cultura. No quiero que me regalen nada, sino tener las mismas condiciones que el resto.

¿Hay muchas diferencias entre las condiciones que les ponen a ingleses o alemanes que a ustedes cuando venden?

A un alemán, la credibilidad a la hora de comprarle una máquina es mayor que, por ejemplo, a la empresa Soraluze que está exportando todo a Alemania. No tiene lógica. Otro tema importante es que esta colaboración entre las empresas y fabricantes de aquí genera muchas ventajas. Permite trabajar conjuntamente, y sumar. En este caso, uno más uno es más que dos, pero falta mucho.

¿Qué hace el Gobierno de Gasteiz para impulsar esa suma?

Está haciendo cosas. La industrialización y el desarrollo es muy potente. Quedaría bajar la investigación, el desarrollo y la innovación al mercado, a los talleres.

Esa apuesta lleva más de veinte años encima de la mesa, ¿qué ha fallado para mantener ese discurso repetitivo?

Ahora hay ingredientes novedosos. El Gobierno vasco está realizando la ordenación de la red de ciencia y tecnología vasca. Ese batiburrillo es bueno. Y en segundo lugar permitirá la posibilidad de fomentar los centros de fabricación avanzada.

¿Quiere que se fabrique más?

Sí, unido a una aplicación de la investigación, para que se apliquen los avances tecnológicos, que no queden en los archivos. Una investigación que no se integra en los mercados, en los talleres a largo plazo no sé para qué sirve.

¿Se hace poco?

Menos de lo que se podría. Las capacidades investigadoras que tenemos, no se corresponden con lo que se está haciendo y con lo que vendemos. Debiera de haber una ligazón real.

Es también un error de las empresas no aprovechar la I+D+i que tienen a su lado.

Seguro, también. La infraestructura empresarial del país es la que es. Tampoco generamos tantos recursos para investigar más. Es una apuesta histórica del Gobierno Vasco y el tamaño de empresas no permite hacer grandes desarrollos.

Llevamos escuchando ese mensaje de juntarse para ser más grandes y poder interactuar con más ventajas también desde hace años.

Cierto. Efectivamente. Las fórmulas no son diferentes. Sería positivo si lo interiorizamos entre todos. Admito, sin embargo, que va cuajando mucho más en la coyuntura actual que en otros momentos. Cierto.

¿Apuesta por mantener la investigación y el desarrollo tecnológico?

Por supuesto, si no innovamos no tendremos futuro. Es una estrategia incuestionable. Haría más hincapié en una fórmula que a nosotros nos funciona como es diversificar en el sentido más puro. Porque saber hacer máquina herramienta y venderla en cualquier parte del mundo exige mucho conocimiento. Tendería a priorizar en la diversificación, pero a destinar un porcentaje más reducido a la investigación.

¿Por qué ?

Debemos construir sobre lo que ya existe, es más sencillo y seguro que irnos a espacios completamente nuevos.

¿La exportación es la base esencial del negocio de la máquina herramienta?

En AFM exportamos por encima del 80% y en el subsector de máquinas superamos el 91%. Son cifras muy buenas, pero para la empresa no es tan buena. Sería bueno, que la exportación se quedara en las tres cuartas partes y otra para el mercado local, porque te permite hacer las cosas con menos sufrimiento.

¿Ha pasado ya el miedo a los fabricantes chinos, porque en las dos anteriores ediciones de la Bienal se les arrinconó?

Los sectores chinos han venido con fuerza y para quedarse. Hay que gestionarlo, por una parte la amenaza que provoca la oferta china y la manera de defendernos es haciendo producto especializado y cualificado tecnológicamente. Pero también debemos de darnos cuenta que China es el mayor mercado del mundo y lo tenemos que aprovechar. China ha crecido mucho y en estos momentos hablan de un 7,5%, lo que les permitirá seguir comprando máquinas. Nuestras máquinas -se refiere en concreto a Danobat Group- son competitivas con las chinas.

¿Cuánto cuesta una máquina de estas que exponen en la feria?

Tenemos una gama, pero puede estar entre un millón y dos millones. Tenemos máquinas más pequeñas, pero también proyectos llave en mano, que son proyectos de alta ingeniería, de 60 o 30 millones.

¿El sector cómo lo ve?

Somos muy variopinto. Tecnologías y maquinarias suponen una amenaza importante. La demanda no es suficiente para las empresas que somos. Va a tener que producirse arreglos en diferentes tecnologías.

¿Se refiere a una reconversión?

Diría que a un ajuste inteligente. Es una realidad, si lo gestionamos directamente y entre nosotros, será mucho menos dramático.

¿A cuántas de las 130 empresas de la AFM se refiere?

Les afecta a un porcentaje pequeño. La mayoría está muy bien, pero el otro 10% está amenazado y tiene que hacer cosas. Van por buen camino, pero hay que establecer las claves, las nuevas inversiones. Otro tema es especializarse para atacar el mundo de forma vertical más que horizontal. No puedo vender tornos en todo el mundo, pero sí soluciones para fabricar máquinas para hacer trenes de aterrizaje, sí lo puedo hacer para todo el mundo. Buscar dichos de mercado especializados que incorporen tecnología.

¿Por dónde crece el mercado?

En Estados Unidos, crece clarísimanente. Han apostado por el crecimiento. Lo que pasa es que tienen una reglas de juego diferentes para con los importadores y eso es una dificultad.

Entonces, ¿el tratado de libre comercio que negocian Estados Unidos y la Unión Europea beneficiará al sector?

Nos beneficia seguro. Tenemos un producto competitivo en Europa, por lo tanto también en Estados Unidos.

La crisis comenzó precisamente en Estados Unidos y resulta que ya la han superado. ¿Dónde está la clave?

En la reindustrialización.

¿Es el error de Europa?

Sí, pero no de Alemania que sí está invirtiendo mucho en la industria. Es el error de países como el Estado español que no tienen fondos para invertir. Tiene prioridades financieras que le impiden invertir.

Primero salvaron a los bancos, dejaron tiradas a las personas y, a su juicio, a la industria, ¿es un error?

No me atrevo a decir tanto. Pero hubiera sido más acertado priorizar y invertir en fomentar una industria competitiva.

¿Llegamos tarde?

Hay que diferenciar Euskadi y Estado español. Habíamos hecho los deberes. Aquí no estamos tan mal comparativamente con Alemania. No sé que dirán los de Bilbao (se ríe) pero no somos iguales. Como tenemos recursos limitados, tenemos que ser selectivos. Invertir en industria puntera avanzada es necesario. Euskadi lo hace bien, pero el Estado español no lo hace.

¿Qué inversión se necesita?

Invertir en industria no es muy caro. Con mucho menos que lo que se ha entregado a los bancos, se podría haber reflotado la industria. Vendemos en Alemania, pero no podemos vender en Estado español.

¿Que espera de la feria?

Que sea un punto de inflexión.