Perera logró abrir la puerta grande, mientras que Iván Fandiño se quedó con una oreja
La de ayer fue la tarde de Miguel Ángel Perera, que logró volver a abrir la puerta grande de la Monumental iruindarra, aunque los más críticos consideraron que la concejal del PP Crsitina Sanz repartió apéndices de los Jandilla con demasiada alegría. Y eso que le negó la segunda oreja en el segundo de la corrida. En cualquier caso, no se puede negar que el extremeño supo medir las distancias y ofrecer un recital de muleta de los de alta escuela.
Iván Fandiño se llevó una oreja en el que cerraba plaza, pero perdió la oportunidad de volver a abrir la puerta grande en el tercero. Pese a que sacó petróleo de donde parecía no haber nada, no entró bien a matar. El descabello fue el cerrojo que le impidió repetir un triunfo que hubiera sido arrollador para el de Urduña.
El occitano Sebastian Castella se fue de vacío. En el primero lo intentó y no pudo, en el cuarto no se podía hacer nada. Dos silencios. Atronadores.
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