El Tiburón y los que quieren pescarle
Nibali se muestra prudente y Porte y Valverde apelan al «nadie es imbatible».

Vincenzo Nibali se mostró entre la confianza y la prudencia en la rueda de prensa organizada por el Astana ayer en la jornada de descanso que siguió a su segunda victoria de etapa donde recuperó el maillot amarillo.
El campeón italiano insistió en que no se debe subestimar a nadie, consciente de que queda mucho hasta París. Tras reconocer que Richie Porte y Alejandro Valverde son sus principales amenazas, recordó que en la última Vuelta el gran error «fue subestimar a Horner y ganó».
Por eso cuando le preguntaron por algunos de los jóvenes franceses como Bardet y Pinot se acordó del veterano corredor estadounidense. También de Marco Pantani, el último ganador italiano del Tour en 1998. Nibali comentó que la madre del malogrado ciclista le dio un maillot amarillo del Pirata y «si todo va bien, yo le entregaré uno de los míos». Admite que para lograrlo goza «de una buena ventaja, pero si tengo la oportunidad quiero aumentarla en la montaña y en la contrarreloj. Hautacam será importante», matizó.
Porte se declaró dispuesto a discutir el maillot a Nibali, y con los galones del Sky como jefe único afirmó que tanto su equipo como el Movistar de Valverde «debemos atacar al líder».
El australiano piensa que el siciliano no es imbatible. «Nadie lo es. Hay que atacarle, correr de manera agresiva, nosotros y el Movistar sobre todo, tomar el mando de la carrera». Segundo clasificado a 2:23 del italiano, el sustituto de Chris Froome al frente de la formación inglesa celebró su puesto en la primera jornada de descanso, con la esperanza incluso de mejorarlo.
«Llegar al descanso en esta posición es muy importante, pero ya veremos qué sucede a partir de ahora. Está claro que Nibali es ahora el favorito. Tiene además un gran equipo, pero nosotros tenemos que jugar nuestras bazas. Queda mucho Tour y podrían cambiar las cosas», señaló el corredor aussie.
Valverde, tercero en la general, coincide plenamente con Porte. «Nibali está muy fuerte pero está claro que no es imbatible. Hasta ahora el tiempo le ha venido de cine porque se desenvuelve bien con la lluvia. El calor parece que va a llegar y eso a mí me va mejor», afirmó. El murciano del Movistar sigue firmando su objetivo inicial de alcanzar el podio. «Queda mucho Tour, toda la alta montaña en Alpes y Pirineos. De momento me encuentro bien, con buenas sensaciones, tengo las piernas de cuando gané la Vuelta y con el buen tiempo voy a ir a mejor. Estoy acostumbrado a tener responsabilidades allá donde voy, así que no tengo presión. He pasado días difíciles, pero ahora llega lo más cómodo para mí».
En estas circunstancias, la táctica pasa por atacar, «pero no de cualquier manera ni en cualquier sitio, sino en el momento oportuno para tratar de hacer daño a los rivales», explicó.
Hoy llega la undécima etapa con final en Oyonnax a la que Peter Sagan ha echado el ojo y en la que Fabian Cancellara (Trek) no tomará la salida. El suizo, que se encontraba en el puesto 34º de la general, tiene otros planes. «Me voy a casa a descansar. La temporada ha sido larga para mí. He hecho 59 días de competición y tengo otro gran objetivo al final de esta temporada: el Mundial», señaló el tetracampeón de contrarreloj.

«La maternidad nos da la oportunidad de aprender a mirar a nuestra niña interna»

Sabin Etxea fía ahora a un juez la resolución de su crisis en Getxo

«Que solo se permita comprar casas para vivir es legal, está sobre la mesa»

Martxoaren 3ko biktimen aurka jo du Gasteizko gotzainak: «Tentsioa dago»
