Joseba SALBADOR

Consumada la escisión en el seno de EHNE-Gipuzkoa

La crisis interna que venía arrastrando el sindicato EHNE de Gipuzkoa ha desembocado finalmente en escisión. El grupo de afiliados que pedía la celebración de un congreso extraordinario anunciará hoy que abandona la organización y que emprende «un nuevo camino», al considerar que no se ha contado con ellos para el congreso que se celebrará este jueves.

Aunque la crisis en el seno de EHNE-Gipuzkoa se venía larvando desde hace años, el detonante de la escisión ha sido la convocatoria del séptimo congreso efectuada para este jueves en Tolosa por la actual directiva del sindicato, en la que solo continúan cuatro de los once representantes elegidos en el congreso de 2011.

En representación de esta directiva, Garikoitz Nazabal señalaba el pasado viernes que el congreso dará inicio con una asamblea para elegir a los delegados de las comarcas y que, a continuación, tendrá lugar el congreso propiamente dicho, en el que se someterá a debate la ponencia presentada por la actual directiva, a la que se podrán presentar las enmiendas que se consideren oportunas.

Sin embargo, el grupo de afiliados que integra la corriente crítica recuerda que ellos ya habían presentado una enmienda a la totalidad, pero que no se les ha dado opción para defenderla y que ni siquiera les han avisado de la nueva convocatoria, lo que califican como un intento de «liquidar» el debate. Por todo ello, afirman que esta vía «está agotada» y harán público hoy, de manera oficial, que abandonan EHNE-Gipuzkoa y que emprenden «un nuevo camino».

«Debate pendiente»

En el acto de hoy, que se celebrará en el centro Koldo Mitxelena de Donostia, estarán presentes los baserritarras y los exmiembros de la directiva del sindicato que hace ahora un año comparecieron públicamente para pedir la celebración de un congreso extraordinario con el fin de «cerrar el debate que tenemos pendiente para situarnos en disposición de afrontar los nuevos retos y problemas con que nos encontramos los baserritarras».

En este grupo figuraban, entre otros, los expresidentes Iñaki Lazarobaster y Marije Intxausti, la exsecretaria general y actual diputada de Amaiur, Maite Aristegi, así como varios cargos que abandonaron la directiva.

Defendían un modelo organizativo que «supere provincialismos y sectorialismos» y avance hacia «una estructura democrática con visión de Euskal Herria, que garantice la participación de todos los agricultores y que sea una herramienta hacia la soberanía alimentaria».

Tras las críticas vertidas por la directiva de EHNE-Gipuzkoa contra la Diputación de este territorio con motivo del sistema de tributación por módulos, esta corriente crítica le censuró que no hubiese adoptado estas resoluciones «en el seno de los órganos competentes», por lo que aseguró que «no representa al sector guipuzcoano».