Joseba ITURRIA
Tour

El enfado de Haimar Zubeldia tras el pinchazo que estropeó su mejor día

El malestar por el pinchazo que le impidió llegar con el grupo de Nibali y le hizo perder 1.28 con ellos ocultaba la satisfacción de Haimar Zubeldia tras estar más adelante que nunca en este Tour. De no mediar ese percance sería octavo en la clasificación general y ahora es undécimo.

La doble batalla entre Rogers y los Europcar por delante y la de Pinot con los favoritos por detrás y la moto con su cámara que la televisión francesa dejó para seguir a Romain Bardet impidió conocer el pinchazo de Haimar Zubeldia en la televisión. Las primeras noticias llegaron junto al autobús del Trek en la meta de Bagnères de Luchon. Primero llegó el coche de asistencia de Mavic para devolver al equipo americano una rueda que los auxiliares miraban asustados por una avería que fotografiaban y luego era Haimar Zubeldia el que confirmaba a GARA que era la suya.

«Me he encontrado muy bien. Iban por delante solo los cuatro de la general y yo iba con Konig y tenía pensado arriesgar un poco más y entrar con ellos. Pero al kilómetro de empezar la bajada una moto ha movido una piedra, le he dado y he pinchado y he tenido que cambiar la rueda. Iba sin frenos porque la rueda de Mavic es más estrecha que las nuestras y he tenido que tensar el freno y he perdido mucho tiempo. Hemos regalado más de un minuto», explicaba el usurbildarra mientras realizaba rodillo tras la etapa.

Veinte kilómetros en solitario

Konig empalmó con los cuatro de adelante, él también lo habría logrado, y perdió 1.28 por su pinchazo. Con ese tiempo sería octavo hoy porque Ten Dam le aventaja en 1.26 y ahora es undécimo porque también le superan Kwiatkowski y Mollema. Además Zubeldia lamentaba que «he venido solo toda la bajada, 20 kilómetros solo haces un esfuerzo añadido y eso al final se paga. Esperamos que mañana -por hoy- tengamos otra vez las mismas piernas porque era mi mejor etapa. Era larga y siempre decimos que después del día de descanso algunos no tienen buenas piernas. Yo las he tenido y otros no, pero se trata de aprovecharlo. Me ha sorprendido que se quedara tanta gente. Cuando ha arrancado Pinot ha hecho mucho daño, la gente lo estaba pasando mal y me he dicho que era el día para aprovecharlo».

Porque no le consolaba que a pesar de su percance llegaran rezagados los dos corredores que le precedían en la general, Rolland y Vandenbroeck: «Han llegado por detrás, pero les teníamos que haber sacado más tiempo. Aún tenemos dos días buenos de Pirineos y la crono. La primera me da respeto porque al ser muy corta es más explosiva, pero trataremos de hacerla bien. A ver si se nos pasa el enfado y seguimos así».

El usurbildarra agradecía además la cantidad de aficionados vascos que se acercaron a la primera etapa pirenaica: «Había mucha gente arriba en Balès y también en la bajada. La gente ha sabido responder otra vez y en las dos siguientes etapas se verá más gente todavía porque son puertos míticos como el Tourmalet y esa subida anima a acercarse».

La satisfacción y la pena de Ion Izagirre

También fue protagonista Ion Izagirre, que estaba más satisfecho a pesar de no haber podido seguir a los cinco más fuertes de la fuga: «Al final no ha podido ser, no hemos podido optar a la victoria, pero hemos estado en la fuga, presentes en carrera y el equipo ha estado pletórico en la última ascensión con Valverde, reventando el pelotón. Algunos contrincantes han perdido tiempo y el trabajo se ha visto así recompensado».

Estaba apenado porque «había gente como Rogers que había que vigilar, pero las piernas al final no han respondido. Cuando me ha pasado después de descolgarse Kiryienka no he podido seguirle, iba justito. Después de coronar me decían que el pelotón iba reventado y un kilómetro después de iniciar la bajada he echado pie a tierra para esperar a Valverde y ayudarle».

Honi buruzko guztia: Tour