Iñurrategi cree que no deberían «volver a hacer algo tan peligroso»
El montañero Alberto Iñurrategi confesó ayer que abrir una vía tan complicada como la que ha abierto en compañía de Juan Vallejo y Mikel Zabalza hacia la cima de la Torre del Paiju Peak (6.610 metros) es algo que no deberían «volver a hacer» por lo peligroso que ha resultado.
«Una vez terminado el trabajo en la montaña, tengo sensaciones mezcladas. Por un lado, me ha satisfecho por completo y me siento a gusto; pero por otro lado, siento que es algo que no se puede volver a hacer, debido a los peligros y al compromiso que implica. Creo que hemos estado muy en el límite», opinó el atxabaltarra, en declaraciones por vídeo enviadas por su equipo de apoyo.
Los montañeros vascos consideran la vía abierta en el Karakorum pakistaní como «una de las aperturas himaláyicas más sobresalientes que ha conocido este país».
Para Zabalza, «es agradable ver cumplido un sueño» como el hito alcanzado el sábado pasado, un objetivo que ha calificado como «un sueño que -ha recordado el navarro- surgió de una foto que encendió la chispa».
Vallejo incluso se quedó con las ganas de alcanzar la cumbre de la montaña, algo que los tres montañeros asumen que «sería un suicidio» porque «tras una arista complicada», hay «una barrera de seracs donde continuamente caen trozos de hielo que protegen o imposibilitan el acceso a la cumbre desde esa vertiente».
«Aunque parezca que la vía se acaba ahí donde terminan las dificultades, a mi siempre me ha gustado ir a la cumbre y poder vivir esas experiencias únicas», confesó el gasteiztarra, que no pudo acompañar a sus compañeros en la parte final de la ascensión tras sufrir un accidente en un brazo.
La nueva vía abierta hacia la cumbre de la Torre del Paiju Peak es la primera etapa del proyecto «WOPeak» impulsado por la Fundación WOP que está acometiendo el trío.

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