Más que ensayo general fue un ensayo ambiental
Valverde se mostró satisfecho no por el juego sino por el clima que rodeó al partido, incluida la humedad.

El entrenador rojiblanco, Ernesto Valverde, sostenía nada más acabado el encuentro en Atenas que el partido le venía a los suyos «como anillo al dedo» por el oponente- un equipo de Champions-, por el ambiente -con la hinchada griega más bulliciosa a pleno pulmón-, y por la elevada humedad, parecida, decía, a la que le espera en sus visitas a Nápoles y Málaga. Porque por lo demás, lo que es el fútbol en sí, «se notaba que era un amistoso». Vamos, que Txingurri dejó caer que el carrusel de cambios tras el descanso que mediatizó el calificado como `ensayo general' antes de la previa europea, estaba más que previsto porque «lo que buscaba sobre todo era que se acostumbraran a ver este ambiente de hoy». Lo dicho, que el técnico tiene bastante claras sus intenciones y sus armas cara al día 19, y de ahí que no tuviera empacho en reconocer que a Unai López y Aketxe, por ejemplo, quería verlos tratando de tú a gente que no te da ni medio metro para respirar.
En definitiva, que si alguien -y seguramente eran la mayoría- esperaba en El Pireo un Athletic agresivo, de ritmo elevado y más cercano a lo que se espera de él ante el Nápoles, se quedó con un palmo de narices. Es verdad que enfrente estaba todo un Olympiacos, mandamás de la Liga helena, rodado, que se estrenaba ante su público, que en la primera mitad apretó cuando pudo, que hizo correr a los leones, pero de ahí a que viéramos los esperados 90 minutos de intensidad a cinco días de viajar al volcán napolitano, media un abismo.
Ernesto Valverde y cualquiera que presenciara el encuentro dio por asumido que a este Athletic aún le falta ritmo competitivo, que, como reconoció él mismo, arriba les faltó «frescura» para materializar las ocasiones fabricadas -lo de los tres goles de córner en Alemania no deja de ser algo anecdótico-, en definitiva, que «ha faltado ese poquito más que te da la competición». Lógico por otra parte a estas alturas, pero no cabe duda de que inquietante ante los 90 minutos que aguardan en San Paolo.
A Valverde se le vio satisfecho tras el partido ante los de Michel y Rafa Alkorta, seguramente porque quería probar algunas cosas y con eso le bastó. Entre ellas se refirió a que los suyos supieron desactivar las contras del equipo heleno, aun cuando advirtió que nada tienen que ver los jugadores griegos con los Insigne, Hamsik, Mertens, Higuaín y compañía que les esperan este martes. «Hemos podido controlar sus contras, pero el Nápoles es un especialista consumado en ellas», admitió, como se vio en el gol que le hizo el lunes al PSG.
Los descartes
Pero el amistoso en Grecia dejó también otras lecturas más allá de lo visto sobre el terreno de juego. A nadie se le escapó en la previa que en la convocatoria de 21 hombres se quedaron fuera algunos como Toquero, Kike Sola y Aurtenetxe. «No podemos asegurar si saldrá alguien más, pero ya veremos», se limitó a responder en un inicio el técnico rojiblanco. «Cuando no entran parece que se quedan un poco atrás, pero la temporada es larga y pueden entrar», quiso quitar hierro al asunto.
Sobre todo llama la atención que dos jugadores de ataque como Toquero y Sola no hayan siquiera viajado ni a Alemania ni a Grecia. Es evidente que Viguera y Guillermo están por delante de ambos en las preferencias del entrenador. «He dejado dos jugadores de la línea delantera, pero es que tenemos bastantes jugadores en esa línea», quiso explicarse. «Es verdad que será una decepción para ellos, pero también la temporada es larga», prosiguió en su análisis contemporizador. «¿Se van a quedar?», le preguntaron a renglón seguido por los dos atacantes. «Ya lo veremos, hasta el 31 de agosto tenemos que esperar», fue su ya más inquietante respuesta.
Parece evidente que a pesar de la larga temporada, sobra alguno todavía y que Valverde se toma sin prisas resolver quién será. Que Aurtenetxe no parece de su mayor agrado lo dejó claro la pasada campaña cuando lo cedió. De Toquero no sorprenden los pocos minutos que le está dando esta pretemporada porque ya la pasada campaña se intentó su salida pero de la misma manera que ahora, su alta ficha y, según algunas informaciones, su renuncia a salir de Lezama, impiden desprenderse del gasteiztarra. Más choca lo de Kike Sola, un jugador al que fichó esta Directiva y que tras casi un año en blanco por las lesiones, ahora parece contar poco para el técnico, que no ha dicho su última palabra.
El bus-litera de la Peña Deusto no faltará tampoco a la cita de Nápoles
Las taquillas de San Mamés abrieron ayer para distribuir las 2.322 entradas para el partido en Nápoles que el club ha puesto a la venta de entre las que envió la entidad italiana, si bien no informó si todo el papel había sido vendido. Los que sí se han hecho con una son los 42 athleticzales que acudirán en el bus-litera que la Peña Deusto ha completado y sin problema. El autobús partirá el domingo. J.V.
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