Bera Bera quiere sumar otro título
Rocasa tratará de romper la racha que ha llevado a las donostiarras a sumar los seis títulos en juego en las dos últimas temporadas.

BERA BERA - ROCASA
Rocasa es el club que más temporadas lleva en la División de Honor, 26, seguido muy de cerca por Bera Bera, que este año cumple 25 en la máxima categoría. Hasta aquí las similitudes. En ese período Bera Bera ha disputado 10 finales de Copa (4 títulos), 5 de Supercopa (3 títulos), ha ganado dos Ligas y ha sido subcampeón una tercera. Rocasa ha jugado tres finales, dos de Copa y una de Supercopa, todas en el último año y medio, la primera de ellas en febrero de 2013, las tres ante Bera Bera, las tres perdidas... Y también ha sido una vez subcampeón de Liga, en la última, detrás de Bera Bera.
Con estos antecedentes, no es de extrañar que las canarias acudan a la cita de hoy con ganas de revancha, ansiosas por sumar su primer título, un objetivo en el que no dejan de pensar tras caer derrotadas por la mínima en la final de Copa disputada en Porriño el 24 de febrero de 2013, que acabó 25-24 para Bera Bera (su tercer título copero) tras un gran partido del Rocasa, con tres penaltis parados por Zoqbi en los últimos 15 minutos, y 10 goles de Ziarsolo.
Rocasa volvió a verse las caras con Bera Bera en otras dos finales la pasada temporada, cayendo en su primera Supercopa en el Josean Gasca de Donostia con el mismo marcador (25-24), también en la final de Copa disputada en Alcobendas (26-21), y finalizando la Liga en la segunda posición, la mejor de toda su historia. El 1 de agosto fue el primer equipo en empezar la pretemporada, y el fin de semana pasado disputó -y ganó- el torneo de Elche, algo inhabitual por el sobrecoste que le supone al Rocasa desplazarse a jugar un torneo amistoso a la península.
Su entrenador, Paco Santana, se mostraba satisfecho en vísperas del viaje a Guadalajara, y subrayaba que su equipo se encontraba «más rápido» por estas fechas que hace un año, y mejor conjuntado tras disputar una decena de partidos de pretemporada contra rivales de nivel, un déficit que el técnico observaba en años anteriores.
Un rival más mentalizado
Desde el inicio de la pasada temporada, Rocasa se comportó como si ya le tocara ganar su primer título. Lo había visto tan cerca en Porriño que, tras fichar a la portera internacional Silvia Navarro, empezó a hacer crecer una bola que Bera Bera se encargó de pinchar. Esta temporada se advierte más reflexión en los planteamientos del club canario, consciente de que dispone de una plantilla muy competitiva, y probablemente más mentalizada sobre lo que debe hacer si quiere aspirar a ganar algo. Sobre todo, defender más.
Pero por mucho que mejore Rocasa, enfrente tendrá un rival curtido en mil citas como esta, que si algo no hará es confiarse lo más mínimo. Bera Bera disputó cuatro finales coperas (93, 96, 97 y 2006) antes de llevar el primer título a sus vitrinas, sabe muy bien lo que cuesta llegar a estas finales y lo que hay que hacer para aspirar a ganarlas, y su ambición de seguir sumando títulos se mantiene intacta.
A primera vista, y salvo la baja de Adriana Castro -habrá que ver cómo se va resolviendo la finalización de las acciones desde el extremo derecho, donde Etxeberria proporciona mucha confianza- la plantilla ha ganado en fortaleza defensiva, y también opciones ofensivas donde más lo necesitaba, la primera línea.
Aitor Etxaburu ha seguido profundizando en la mejora de los conceptos defensivos para dar una vuelta de tuerca más a la principal fortaleza del equipo, y Maialen Mujika y Amaia Azanza se han acoplado bien con sus compañeras y sumarán en una primera línea que el año pasado, con tantos frentes abiertos, sufrió por las lesiones o las bajas prestaciones de jugadoras como la israelí Nitsan Dunay.
Bera Bera ha cogido el testigo de Itxako en el palmarés, tras el desplome levantino
La Supercopa, la más reciente de las competiciones, nació para enfrentar a los campeones de Liga y Copa en un duelo en la cumbre, y en las 14 ediciones disputadas hasta ahora en 11 se impuso el que había quedado campeón de Liga. De las tres restantes dos fueron para el que había sido campeón de Copa: Ferrobús Mislata, que le ganó al campeón liguero -Elda- en la cuarta edición; y Bera Bera, que sorprendió al Cementos La Unión Ribarroja en la octava.
Las donostiarras también han sido el único equipo que se ha llevado la Supercopa tras llegar como subcampeón de Copa (solución elegida cuando el mismo club hace doblete Liga y Copa, circunstancia que ha coincidido seis veces, y la de hoy será la séptima), cuando hace dos años vencía a Itxako, en total descomposición tras haber perdido toda la plantilla ganadora de la Liga como consecuencia de su descalabro económico.
A la competición le costó mucho hacerse un hueco y asentarse en el calendario, y las ocho primeras ediciones se jugaron en siete meses diferentes entre setiembre y mayo, pero desde 2008 ha encontrado su lugar en la semana anterior al comienzo de la Liga, como brillante aperitivo de la temporada y puesta a punto para los dos contendientes.
Un vistazo al palmarés permite además observar la evolución del balonmano femenino en los últimos años, desde el gran dominio de los clubes mediterráneos a la irrupción de Itxako y ahora Bera Bera. J.C.E.

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