Parra
Durante medio siglo / la poesía fue / el paraíso del tonto solemne. / Hasta que vine yo / y me instalé con mi montaña rusa. / Suban si les parece. / Claro que yo no respondo si bajan / echando sangre por boca y narices». Cien. Cien años cumplió el viernes pasado el antipoeta chileno Nicanor Parra. Y hace 60 publicó su legendario «Poemas y Antipoemas». La antipoesía es la poesía que se dinamita a sí misma; es el incansable esfuerzo por renovar la acción corrosiva y revitalizadora de la poesía. Físico y matemático, su vida y su trabajo verdadero han consistido en eso. Fecundado por el impulso surrealista y por la vitalidad popular del folklore, este despiadado escéptico de espíritu crítico y libertario ha apelado a la burla irreverente, la sátira, la parodia, el humor o el prosaísmo para arremeter contra las convenciones literarias y sociales. «El saber y la risa se confunden», escribió en un verso. Collages, poemas-objeto, artefactos, fotopoemas, ecopoemas, chistes para desorientar a la policía-poesía... Porque Parra es un «danzarín al borde del abismo». Pero es también un «tierrafirmista decidido»: «Para nuestros mayores / la poesía fue un objeto de lujo. / Pero para nosotros / es un artículo de primera necesidad. / No podemos vivir sin poesía», escribió en su célebre «Manifiesto». Chile bulle estos días de homenajes, pero él no participará en ninguno, y no por su siglo de edad, porque sigue bailando cueca en el boliche del pueblo próximo a su casa de la costa, sino porque aborrece la parafernalia. Parra ama la contradicción -que no es debilidad sino fuerza-; por eso al final se retracta de todo lo dicho: «A pesar de que fue escrito con sangre / no representa lo que quise decir. / Fui derrotado por mi propia sombra. / Las palabras se vengaron de mí». El hermano mayor de Violeta se describió a sí mismo como «¡Un embutido de ángel y de bestia!».

Iban Apaolaza presoa hilik aurkitu dute Aiako Harrian

El robo del año no ha tenido lugar en el Louvre, sino en Spotify

Xabi Iraola proposatu dute Sorturen koordinatzaile orokor izateko

67 preso 20 urtetik gora espetxean, eta 44k ez dute kalea zapaltzen
