Joseba SALBADOR

El juez exime a los directivos de Fagor de responsabilidad en la quiebra

El Juzgado de lo Mercantil nº 1 de Donostia ha declarado «fortuito» el concurso de acreedores de Fagor Electrodomésticos, lo que exime de responsabilidad en la quiebra a sus antiguos directivos. Los socios cooperativistas no ocultan su decepción por el auto judicial, contra el que no cabe recurso, ya que consideran que si se hubiera declarado «culpable», habría más posibilidades para recuperar las cantidades que reclaman.

El titular del Juzgado de lo Mercantil número 1 de Donostia, Pedro José Malagón, emitió ayer un auto en el que declara el archivo de la sección sexta del procedimiento concursal de Fagor Electrodomésticos, en la que se dirimía si el concurso fue «fortuito» o, por el contrario, se declaraba «culpable».

El magistrado recuerda en su resolución que tanto la administración concursal como el fiscal presentaron sus informes al juzgado «proponiendo calificar el concurso como fortuito», por considerar que «no concurren irregularidades de relevancia para que sea declarado culpable».

Ante estas solicitudes, y en cumplimiento del artículo 170.1 de la Ley Concursal, que establece que si la administración y la Fiscalía coinciden en calificar de fortuito debe decretarse su archivo, el magistrado ha decidido «decretar, sin más trámites, el archivo de las actuaciones» a través de un auto contra el que «no cabe recurso».

Fuentes jurídicas aseguran que la decisión del juez del caso Fagor supone que «no se examinará judicialmente la eventual responsabilidad del Consejo Rector en la insolvencia de la cooperativa».

Una vez cerrada la sección de calificación, decisión que no puede recurrirse al impedirlo la Ley Concursal, los acreedores «no podrán exigir responsabilidades» dentro del procedimiento concursal, aunque podrán hacerlo una vez concluido, «por las vías que permiten la Ley General de Cooperativas general y la Ley de Cooperativas de Euskadi».

Precisamente, una de las alegaciones que habían presentado los abogados de las asociaciones Ordaindu y Eskuratu, que agrupan a 1.060 cooperativistas, estaba dirigida a solicitar que el concurso fuese declarado culpable, al considerar que detrás de la quiebra de Fagor hubo «depreciación de activos y maniobras fraudulentas por parte de la dirección de Fagor y del Grupo Mondragon».

Los socios, decepcionados

Los miembros de Ordaindu y Eskuratu recibieron la noticia en el encierro que están llevando a cabo esta semana ante la sede central de la Corporación en Arrasate. El portavoz Mikel Olabe expresó a este diario su decepción por el auto judicial, ya que si el juez hubiera declarado el concurso culpable «hubiéramos tenido más posibilidades de recuperar las cantidades que reclamamos» y que superan los 50 millones de euros en concepto de aportaciones voluntarias y préstamos mercantiles.

Por su parte, el portavoz de Eskuratu, Juan Antonio Pérez Celis, aseguró que tenían esperanzas de que el juez declarara culpables a los directivos de Fagor y les llamara a declarar. «Los directivos deberían ser declarados culpabilísimos, porque son culpables de una mala gestión terrible. No digo que ninguno haya metido la mano en la caja, sino que son culpables de maquillar resultados y de mala gestión», afirmó.

Pese al auto judicial, Mikel Olabe anunció su intención de seguir agotando los trámites judiciales, para lo que presentarán demandas individuales, al tiempo que reclamarán al grupo Mondragon la apertura de vías de diálogo para buscar una solución a este problema.

Precisamente, la exigencia de una negociación es uno de los motivos que les ha llevado a iniciar una acampada en Arrasate a lo largo de esta semana y la próxima, en el transcurso de la cual se llevarán a cabo varias movilizaciones hasta la entrada de la sede central de Mondragon, con el fin de entregar el escrito para solicitar una reunión.

Nuevos fallos por las subordinadas obligan a devolver lo invertido

Tras la sentencia de la Audiencia de Araba que condenaba a Laboral Kutxa a devolver a un matrimonio 200.000 euros invertidos en subordinadas de Eroski y Fagor, el Juzgado de primera Instancia número 5 de Gasteiz dictaba ayer dos nuevas sentencias condenatorias contra el Banco Santander y Laboral Kutxa.

En ambos casos, el Juzgado declara nulos los contratos y obliga a ambas entidades a devolver el capital invertido a los titulares de los productos, un jubilado y un matrimonio de avanzada edad, por haberles comercializado aportaciones subordinadas de Fagor y Eroski sin informarles debidamente del riesgo de esos productos financieros.

En una de las sentencias, condena al Banco de Santander a devolver 72.000 euros más los gastos de custodia a un jubilado que en 2006 invirtió en subordinadas de Fagor, aunque descontando los intereses abonados por el banco. El juez sostiene que el jubilado, que hoy cuenta con 80 años, no tenía conocimientos financieros y que lo hizo por «la confianza» que le merecía dicho banco, con el que había suscrito anteriormente una cuenta de ahorro, depósitos de valores y fondos.

Con este argumento, el mismo juzgado condena a Laboral Kutxa a devolver más de 45.000 euros a un matrimonio de personas mayores, que tienen ahora de más de 80 años, que invirtieron en subordinadas de Fagor y Eroski en 2004.

En ambas sentencias, que pueden ser recurridas, se rechaza que el contrato haya caducado, como defienden las entidades, y se destaca que hubo un consentimiento viciado a la hora de suscribir estos productos. J.S.